Bloomberg Línea — El presidente electo, Abelardo De la Espriella, recibirá un sistema energético que enfrenta desafíos financieros, regulatorios y de abastecimiento que si no se atienden con rapidez y eficiencia podrían desencadenar en un apagón en Colombia durante el próximo año.
A pesar de las advertencias que llegan desde la industria, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, ha reiterado que no prevé un apagón entre 2026 y 2027, pero los expertos consideran que el próximo Gobierno deberá adoptar medidas desde el comienzo de su administración para reducir riesgos y fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico.
Ese reto cobra mayor relevancia por el contexto climático. En su actualización más reciente, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) elevó significativamente la probabilidad de que el fenómeno de El Niño se mantenga durante los próximos meses, con probabilidades cercanas al 100% para el segundo semestre de 2026 y superiores al 98% hasta comienzos de 2027.
El organismo también señala una alta probabilidad de que el evento alcance una intensidad muy fuerte durante ese periodo.
La prioridad financiera
Para Alejandro Lucio, director de Óptima Consultores, el primer frente que debe atender el nuevo Gobierno está relacionado con la estabilidad financiera de los agentes del sector eléctrico.
“Hay varios frentes que se deben atender y es necesario comenzar desde ya. Lo primero es enviar señales claras de que se garantizarán los pagos pendientes que tiene el Estado con Air-e, empresa que permanece intervenida”, afirmó.
Según explicó, la demora en esos pagos ha generado dificultades para los generadores de energía, que deben negociar contratos de combustible y requieren líneas de financiación para sostener la generación.
“Esa incertidumbre les ha complicado a las empresas el acceso al capital de trabajo y a los recursos necesarios para operar”, sostuvo.
Lucio agregó que la intervención de Air-e, bajo responsabilidad de la Superintendencia de Servicios Públicos, también requiere definiciones claras sobre el tratamiento de las obligaciones pendientes.
“Debe abrirse un espacio de negociación y, al mismo tiempo, definirse cómo se pondrán al día los pagos pendientes, incluidos los subsidios adeudados a los agentes de la cadena. Desde el punto de vista financiero, esa es una prioridad inmediata y debería comenzar a materializarse cuanto antes”, señaló.
Añadió que contar con esa liquidez permitirá que los agentes estén en mejores condiciones para responder si se presenta un fenómeno de El Niño.
Gas natural e infraestructura
Además de las dificultades financieras, Lucio señaló que existen restricciones de oferta que también deben ser atendidas.
“Más allá de las expectativas, hay una serie de medidas que ya se han discutido en el pasado y que podrían implementarse, como facilitar la venta de excedentes de generación de los autogeneradores, fortalecer los programas de respuesta de la demanda y garantizar el abastecimiento de combustibles, especialmente de gas natural”, indicó.
Sobre este último punto explicó que Colombia cuenta con infraestructura para importar gas natural licuado, la cual tendrá una ampliación, pero advirtió que durante un fenómeno de El Niño esa capacidad podría resultar insuficiente para atender la demanda de las plantas térmicas.
“Por eso es fundamental tener certeza sobre los cronogramas de los proyectos de regasificación anunciados para entrar en operación entre septiembre, finales de este año o comienzos del próximo. Es indispensable que esos proyectos se completen y entren en funcionamiento con la capacidad prevista”, afirmó.
También advirtió que “si las cuentas no mejoran, la probabilidad de un racionamiento dejaría de ser una simple amenaza y pasaría a ser un riesgo muy latente”.
Finalmente, sostuvo que “el desenlace dependerá en gran medida de qué tan severo y prolongado resulte finalmente el fenómeno de El Niño, una variable sobre la cual no existe ningún control”.
Ante la alta probabilidad de que se presente un fenómeno de El Niño entre 2026 y 2027, el gremio de generadoras de energía Acolgen pidió comenzar desde ahora la operación de las plantas térmicas para preservar el agua almacenada en los embalses, que constituyen la principal reserva energética del país.
La presidenta del gremio, Natalia Gutiérrez, sostuvo que es necesario enviar señales tempranas para administrar con mayor cuidado el recurso hídrico y fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico.
La dirigente explicó que, de acuerdo con los pronósticos más recientes de organismos internacionales como la NOAA y la Organización Meteorológica Mundial, existe una elevada probabilidad de que el calentamiento del océano Pacífico se consolide desde mediados de 2026 y se prolongue hasta 2027, aumentando el riesgo de sequías y reduciendo los aportes de agua a los embalses.
En ese contexto, planteó privilegiar la generación térmica cuando sea necesario para evitar consumir anticipadamente las reservas hídricas.
Acolgen recordó que XM ha recomendado iniciar la temporada seca con los embalses por encima del 80% para contar con un margen suficiente frente a una eventual sequía.
Sin embargo, advirtió que algunas decisiones anunciadas por el Gobierno podrían dificultar el cumplimiento de esa meta y afectar la seguridad energética del país.
Por ello, el gremio pidió acelerar la entrada de nuevos proyectos de generación, garantizar el suministro de combustible para las plantas térmicas, fortalecer la liquidez del sector e incentivar el uso eficiente de la energía.
El respaldo del gas al sistema eléctrico
La presidenta de Naturgas, Luz Stella Murgas, coincidió en que las acciones deben comenzar antes de que se presenten mayores presiones sobre el sistema.
“Evitar un apagón en 2027 exige actuar desde ahora sobre dos frentes. El primero es atender el desafío coyuntural que representa el fenómeno de El Niño y, al mismo tiempo, avanzar en las soluciones estructurales que fortalezcan la oferta de gas natural”, manifestó.
Explicó que “el gas natural es el respaldo de las plantas térmicas que preservan la confiabilidad del sistema eléctrico cuando disminuyen los aportes hídricos de los embalses”.
Por esa razón consideró indispensable garantizar tanto la disponibilidad de gas para el sistema eléctrico como el desarrollo de nueva oferta e infraestructura.
En ese contexto, afirmó que el nuevo Gobierno tiene la oportunidad de concentrar sus esfuerzos en medidas específicas.
“Se debe garantizar que las nuevas plantas de regasificación entren en operación oportunamente para reforzar la capacidad de importación de gas, priorizar la ejecución de proyectos estratégicos de Exploración & Producción e infraestructura de transporte para incrementar la oferta local; para ello es necesario destrabar los cuellos de botella regulatorios, de consultas previas y otros permisos administrativos requeridos. Por otro lado, se debe hacer un seguimiento a los planes de contingencia frente al fenómeno de El Niño”, indicó.
Actual Gobierno descarta apagón
Mientras distintos expertos han planteado medidas para fortalecer la confiabilidad del sistema, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, ha sostenido públicamente que no prevé un apagón entre 2026 y 2027.
En marzo de 2026, durante un foro de la Contraloría General de la República, afirmó que “no va a haber apagón” y defendió que el país dispone de herramientas para garantizar el suministro eléctrico.
En ese mismo escenario también señaló la necesidad de revisar el esquema del cargo por confiabilidad como parte de las discusiones sobre el funcionamiento del sistema.
No obstante, en mayo de 2026 el Ministerio de Minas y Energía remitió una comunicación a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) en la que advirtió sobre un “riesgo inminente para la prestación continua del servicio de energía eléctrica” bajo determinados escenarios y solicitó ajustes regulatorios para ampliar la oferta de energía firme.
Posteriormente, Palma reiteró que no esperaba un apagón y atribuyó parte de las advertencias al debate público y electoral.
Sin embargo, el viernes, en medio de los anuncios del presidente electo sobre su equipo de gobierno, habló de la necesidad de entregar detalles sobre el evento climático al nuevo gobierno.
Incluso, aseguró que puede ser que al próximo presidente “le toque decretar una emergencia” por cuenta de los efectos de El Niño.













