Bogotá — A horas de que Abelardo De la Espriella se posesione como presidente de Colombia, Bloomberg Línea habló con Rodrigo Lara, su ministro del Interior. El funcionario envió un mensaje claro: buscarán consolidar una mayoría en el Congreso de la República.
“Vamos a tener un congreso predecible, claro, franco y por encima de la mesa”, señaló Lara, al describir el tipo de relación que el Ejecutivo quiere construir con el Legislativo desde el primer día de gobierno.
Según el ministro, la prioridad inmediata será consolidar una mayoría “sólida y estable” en el Congreso. Reconoció que el nuevo gobierno enfrentará un escenario de polarización nítido: una oposición “grande y fuerte”, liderada por el Pacto Histórico, frente a una coalición igualmente amplia integrada por quienes, dijo, “resistimos constitucionalmente y apoyamos la Constitución y la separación de poderes”.
Lara también anunció una reforma en la manera cómo el Gobierno se relaciona con el poder legislativo. El objetivo, manifestó, es transparentar el manejo del presupuesto y la asignación de recursos de interés regional que gestionan los congresistas, un mecanismo que históricamente ha sido cuestionado por su opacidad.
Sobre la simbólica decisión de posesionar al presidente en Cali, la primera vez que esto ocurre fuera de Bogotá, el ministro fue enfático en que se trata de una señal política. Dijo que representa un gobierno “cercano al ciudadano y muy cercano a las regiones”, que busca romper con la tradición centralista de gobernar desde el Palacio de Nariño.
Para Lara, escoger al suroccidente colombiano no es casual. Se trata, explicó, de una región golpeada por la violencia y el narcotráfico, que ahora se convierte en el punto de partida simbólico de lo que llamó la “reconstrucción y recuperación del país”.
El ministro también se refirió a la reciente derrota del gobierno en la elección de la presidencia del Legislativo, luego de que el Centro Democrático se uniera al Pacto Histórico para derrotar a Alfredo Deluque, candidato de De la Espriella para presidir el Congreso.
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Lara evitó calificar el episodio, en el que salió victorio Honorio Henríquez del Centro Democrático, como un fracaso político.
“Es difícil hablar de derrota de gobierno cuando ni siquiera se ha posesionado”, sostuvo, y aseguró que el hecho ya forma parte del pasado. Añadió que no existe ningún conflicto con el nuevo presidente del Senado, a quien calificó como “garantista y abierto”.
Insistió en que el mandato de De la Espriella se ganó “de la mano de los colombianos”, sin alianzas previas con los partidos tradicionales, y que ahora corresponde al gobierno construir esa coalición desde cero en el Congreso, un proceso que aseguró ya está en marcha.
Frente a las movilizaciones convocadas por la oposición para este mismo viernes 7 de agosto, en el marco de lo que han llamado su “lucha democrática”, Lara fue claro en marcar los límites que el gobierno está dispuesto a tolerar.
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Dijo respetar cualquier expresión democrática, siempre que se ejerza dentro del marco constitucional y la separación de poderes. Sin embargo, advirtió que el Ejecutivo no aceptará lo que denominó “frentes de lucha”: movimientos de protesta social que, a su juicio, encubren estrategias de desestabilización.
“En Colombia tiene que haber una renuncia total y absoluta a cualquier combinación de formas de lucha”, puntualizó el Ministro.
Rodrigo Lara dejó claro que la relación entre el nuevo gobierno y el Congreso estará marcada por la búsqueda de una mayoría estable, la transparencia presupuestal y una postura firme frente a la protesta.













