Bloomberg Línea — Los primeros meses del gobierno de Abelardo De la Espriella estarán bajo el escrutinio de inversionistas, empresarios y analistas económicos.
Aunque algunos de los principales indicadores macroeconómicos tardarán en reflejar el impacto de las decisiones de política, economistas consultados coinciden en que desde el inicio habrá variables que permitirán evaluar si el nuevo mandatario avanza en la dirección correcta o si, por el contrario, se deteriora la confianza sobre la economía colombiana.
Para varios analistas, el primer examen del nuevo Gobierno llegará incluso antes de que se reflejen cambios en la economía real.
Julio César Romero, economista de Corficolombiana, considera que los mercados financieros serán el principal indicador durante los primeros meses de la administración.
“Creo que el comportamiento de los mercados financieros será clave para entender si se mantiene la confianza en el gobierno electo para poner en orden la casa”, advierte Romero.
El presidente electo recibirá una economía con retos importantes. La inflación sigue por encima de la meta del Banco de la República, el peso colombiano se ha fortalecido frente al dólar, el desempleo se ubica en niveles bajos frente a los registrados en años anteriores, aunque con desafíos estructurales, y el crecimiento económico continúa siendo débil.
En ese contexto, los expertos identifican cinco grandes frentes que servirán como termómetro para medir el desempeño del nuevo Gobierno: la confianza de los mercados, las finanzas públicas, la inflación, la inversión y la actividad económica.
1. La confianza de los mercados financieros
Según Romero, variables como el dólar, el riesgo país y las tasas de los Títulos de Tesorería (TES) mostrarán rápidamente cómo reciben los inversionistas las primeras decisiones del Ejecutivo.
“Los mercados financieros han reflejado hasta ahora una confianza muy alta en la capacidad del país de hacer un ambicioso ajuste fiscal”, explicó.
Además, dijo que “si bien los anuncios del nuevo gobierno van en la dirección correcta, es posible que los resultados no cumplan plenamente las expectativas que se han formado los mercados”.
El economista añade que el respaldo dependerá de la ejecución de medidas concretas.
“En la medida que el gobierno electo tome acciones concretas de ajuste del gasto y genere condiciones atractivas para la inversión e incentivos para el crecimiento económico, podrá contar con condiciones favorables de financiación y los activos colombianos mantendrán la fortaleza reciente”, aseguró.
No obstante, advierte que buena parte de las reformas dependerán del Congreso. “Muchas de las reformas necesarias deben pasar por el Congreso y ahí será clave la gobernabilidad”.
Romero agrega que indicadores como el crecimiento económico, la inflación o el déficit fiscal tardarán más tiempo en reaccionar.
“Creo que en los primeros meses del nuevo gobierno los indicadores financieros serán un mejor termómetro de su desempeño”, dijo.
En la misma línea, Daniel Velandia, director de Investigaciones Económicas de Credicorp Capital, incluye entre los principales indicadores el comportamiento de los Credit Default Swaps (CDS), las tasas de los TES de mediano y largo plazo y los flujos de inversionistas extranjeros hacia el mercado de deuda pública.
2. El déficit fiscal y el comportamiento del gasto público
Otro de los indicadores que aparece de manera recurrente entre los analistas es la situación de las finanzas públicas.
Velandia considera que será importante monitorear el comportamiento del gasto público total, mientras que Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, ubica el déficit fiscal como una de las principales variables para evaluar la gestión del Gobierno.
Wilson Tovar, director de Investigaciones Económicas de Acciones & Valores, también pone el foco sobre el tamaño del Estado.
Entre los indicadores que propone seguir está el gasto del Gobierno como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB).
Por su parte, Andrés Langebaek, analista independiente, considera que el déficit fiscal como porcentaje del PIB será una de las variables más relevantes para determinar si el Gobierno avanza hacia una mayor sostenibilidad de las cuentas públicas.
3. La inflación
El comportamiento de los precios será otro de los indicadores que estarán bajo permanente observación.
Camilo Pérez incluye la inflación entre las variables esenciales para medir el desempeño económico de la nueva administración.
Langebaek también la considera uno de los indicadores fundamentales y recuerda que se trata de una variable que puede monitorearse mensualmente.
La evolución de la inflación será clave porque influye sobre el poder adquisitivo de los hogares, las decisiones del Banco de la República y el costo del financiamiento para empresas y consumidores.
4. La inversión
La capacidad del país para atraer capital también será uno de los principales exámenes.
Velandia plantea hacer seguimiento a los compromisos de inversión extranjera directa, aunque reconoce que este indicador tarda más tiempo en reflejar cambios.
Tovar también ubica la inversión extranjera directa entre sus cinco variables prioritarias.
Langebaek propone observar la inversión como porcentaje del PIB, al considerar que este indicador refleja la capacidad de la economía para expandir su producción y aumentar su potencial de crecimiento en el mediano plazo.
5. La actividad económica y la confianza
El crecimiento económico será otro de los indicadores determinantes, aunque sus resultados tardarán más tiempo en consolidarse.
Camilo Pérez incluye la actividad económica entre las principales variables, junto con la confianza de empresarios y hogares, al considerar que ambas muestran si el sector privado mantiene disposición para consumir, invertir y contratar.
Wilson Tovar complementa esa visión con indicadores como la producción de petróleo y las mediciones de seguridad, entre ellas los paros, bloqueos y secuestros, al considerar que también inciden sobre las decisiones de inversión.
Langebaek, además, incorpora dentro de su seguimiento los niveles de pobreza y variables de seguridad como secuestros, asaltos y el número de policías y soldados caídos.
El analista explica que no todos los indicadores evolucionarán al mismo ritmo y que algunos incluso podrían deteriorarse inicialmente como consecuencia de los ajustes económicos.
“Habrá que tener en cuenta también que algunas variables se pueden deteriorar al principio. Por ejemplo, si uno incluyera empleo, con el ajuste que hay que hacer en el gasto público habrá que despedir gente y eso se siente en el desempleo. Entonces hay algunas variables que son más de mediano y largo plazo”, sostuvo.
Añade que la frecuencia de seguimiento también cambia según el indicador. “Cada tres meses se pueden monitorear inversión y déficit fiscal, pobreza cada año. Mensual inflación y variables de seguridad”, concluyó.













