Bloomberg Línea — Septiembre vuelve a colocar al S&P 500 ante su tramo más incómodo del calendario. Esta vez, la estacionalidad llega acompañada de una señal adicional: la fortaleza registrada al comienzo de agosto tiene cinco precedentes desde 1950 y ninguno terminó con ganancias en septiembre.
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El índice avanzó 3,95% durante las primeras diez sesiones de agosto de 2026. Bank of America encontró cinco ocasiones anteriores con ganancias de al menos esa magnitud: 1972, 1984, 1986, 1987 y 2000. En todas, septiembre acabó en negativo, con una caída promedio de 3,43% y una mediana de 2,42%.
El patrón se suma a un mes que ya parte con estadísticas adversas. Freedom Capital Markets calcula que septiembre ha perdido 1,1% en promedio desde 1928 y ocupa el último lugar entre los doce meses. En los últimos 20 años, el descenso medio se modera a 0,5%, aunque también permanece último.
Paul Ciana y Jonathan Hartley, analistas de Bank of America (BAC), advierten que “cuando la primera mitad de agosto fue fuerte, le siguió un septiembre débil”. La muestra es reducida, pero el rango de los cinco episodios anteriores fue amplio: desde una pérdida de 0,35% hasta un desplome de 8,54%.

Más que el peor mes del S&P 500
La estadística de Freedom Capital Markets muestra una particularidad: septiembre terminó al alza en 11 de las últimas 20 ocasiones, equivalente al 55%, y su retorno mediano fue de 1,1%. Sin embargo, una subida mensual dejó una ganancia media de 3%, mientras que una caída produjo una pérdida promedio de 4,8%.
La debilidad tampoco suele distribuirse de manera uniforme. Según Freedom Capital Markets, la primera mitad de septiembre históricamente se mantiene cerca de terreno neutral, mientras el deterioro se concentra después. Sus analistas destacan que “la segunda mitad de septiembre es donde los operadores históricamente han necesitado ser más cuidadosos”.
El calendario político añade otra variable. Bespoke Investment señala que el S&P 500 ha caído 0,7% en promedio durante septiembre desde 1945, pero la pérdida aumenta a 1,3% en años de elecciones de mitad de mandato. En estos últimos, además, los movimientos extremos han sido más frecuentes.
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De los 20 septiembres de años de midterms desde la Segunda Guerra Mundial, la mitad registró una subida o una caída de al menos 5%. En el resto de los septiembres desde 1945, movimientos de esa magnitud ocurrieron solo el 15% de las veces.
Para Bespoke, “aunque el mercado puede no subir cada septiembre, la volatilidad normalmente sí lo hace”.
Septiembre y octubre concentran otra señal de cautela
Bank of America amplía el foco hacia los dos próximos meses. Desde 1928, septiembre y octubre han generado conjuntamente un retorno promedio de 0,56% negativo, el peor entre todos los periodos consecutivos de dos meses. La corrección media alcanzó 6,61%, frente a una mediana de 4,22%.

Ciana y Hartley también analizan el impacto de las elecciones en Estados Unidos. En los septiembres de los años que hubo midterms, Bank of America calcula una caída media de 1,48% para el S&P 500. El Nasdaq 100 retrocedió 0,66% en promedio y terminó a la baja el 70% de las veces, mientras el Russell 2000 perdió 1,58%.
El cuadro , sin embargo, no es completamente bajista. El análisis técnico de Bank of America mantiene un patrón alcista en el S&P 500, con objetivos de 8.000 y 8.234 puntos, siempre que el índice permanezca por encima de 7.504. Además, noviembre y diciembre han sido históricamente un periodo de recuperación.
Freedom Capital Markets encuentra una dinámica similar. Durante los últimos 20 años, el S&P 500 ganó en promedio 3,3% entre el 1 de septiembre y el cierre de diciembre y terminó ese periodo al alza el 80% de las veces.
Por eso, el comportamiento de la segunda mitad de septiembre y el nivel de 7.504 aparecen entre las referencias a observar. Como resume Freedom Capital Markets, “la estacionalidad nos da una hoja de ruta, no una garantía”.













