Bloomberg Línea — Las acciones estadounidenses operaban con pérdidas el miércoles, después de que un informe de inflación mostrara una aceleración de los precios al consumidor impulsada por la energía, pero también señales de alivio en las presiones subyacentes.
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El S&P 500 cae 0,45%, mientras el Dow Jones Industrial pierde 0,42%. El Nasdaq Composite pierde 0,97%. La lectura reforzó la percepción de que la Reserva Federal aún tiene margen para mantener las tasas sin cambios en las próximas reuniones, en un contexto marcado por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y su impacto sobre las materias primas.
El índice de precios al consumidor de Estados Unidos aumentó 4,2% interanual en mayo, su mayor avance desde comienzos de 2023, en línea con las previsiones del mercado. En términos mensuales, el indicador subió 0,5%.
Sin embargo, la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, avanzó 0,2% frente a abril, por debajo del 0,3% esperado por los economistas. En comparación con un año atrás, el indicador se ubicó en 2,9%.

Los detalles del informe ofrecieron una imagen menos preocupante que la sugerida por el dato general. Los precios de los vehículos nuevos, los servicios de transporte y los seguros de salud registraron descensos, mientras que los alimentos avanzaron apenas 0,1%. El principal impulso alcista provino de la gasolina, cuyos precios aumentaron 7% durante el mes, como consecuencia de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
“En general, aunque el ritmo de la inflación general aumentó por el efecto de la gasolina y los precios de la energía, las cifras subyacentes fueron benignas, lo que sugiere que la Fed tiene amplia capacidad para actuar con paciencia durante las próximas reuniones”, afirmó Ian Lyngen, estratega de BMO Capital Markets, a Bloomberg.
La publicación de los datos también mostró un deterioro del poder adquisitivo de los hogares. Un informe complementario reveló que las ganancias reales promedio por hora cayeron 0,7% respecto de un año atrás, el mayor retroceso en más de tres años, una señal de que los salarios continúan rezagados frente al avance de los precios.
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El mercado también siguió de cerca los acontecimientos en Medio Oriente. El petróleo retomó las alzas después de que el presidente Donald Trump acusara a Irán de retrasar las negociaciones para un acuerdo de paz y advirtiera que Teherán deberá asumir consecuencias. La reacción se produjo tras una nueva ronda de ataques entre ambos países que puso en duda la estabilidad de la tregua alcanzada hace dos meses.
El barril de Brent se acercó a US$93 y el WTI avanzó hasta alrededor de US$89. Aunque los precios permanecen más de 25% por debajo de los máximos registrados a finales de abril, la persistencia del conflicto mantiene la preocupación sobre el suministro energético global y sobre el efecto inflacionario de un petróleo más caro.
“En este momento el mercado intenta encontrar un equilibrio”, señaló Wael Sawan, director ejecutivo de Shell. “Está mucho más influido por los titulares de corto plazo”.

La combinación de mayores riesgos geopolíticos y expectativas de una política monetaria más restrictiva también presionó a otras materias primas. El oro cayó por debajo de US$4.200 la onza y acumuló una baja cercana a 2,3%, afectado por el repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro y por las apuestas de algunos inversionistas a nuevas alzas de tasas.
“Esperamos que la acción de los precios se vuelva más vulnerable en el corto plazo”, escribió Suki Cooper, directora global de investigación de materias primas de Standard Chartered. “Los acontecimientos en Medio Oriente siguen siendo importantes. Una desescalada probablemente permitiría una recuperación del oro a medida que disminuyan las necesidades de liquidez”.
Los metales industriales también registraron pérdidas. El cobre retrocedió 1,2%, mientras que el níquel cayó 3%, en medio de preocupaciones sobre el crecimiento económico global y el endurecimiento de las condiciones financieras.
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Aun así, los analistas mantienen una visión constructiva para la demanda de largo plazo, respaldada por los planes de China para invertir cerca de 2 billones de yuanes, equivalentes a unos US$295.000 millones, en infraestructura de centros de datos durante los próximos cinco años.
En los mercados digitales, bitcoin (XBTUSD) cotizaba cerca de US$61.000, alrededor de 50% por debajo de su máximo histórico. Según datos de K33 Research, más de la mitad de la oferta circulante de la criptomoneda se encuentra ahora en pérdidas, un nivel que no se observaba desde finales de 2022. La corrección ha coincidido con salidas por US$5.500 millones de los fondos cotizados vinculados a bitcoin durante el último mes, reflejo de una caída persistente en el apetito por los activos de mayor riesgo.
La atención de los inversionistas permanecerá centrada en las implicaciones del dato de inflación para la Reserva Federal y en la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán, dos factores que continúan marcando el tono de los mercados globales.

¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
Los datos no lograron ofrecer un respaldo renovado al dólar estadounidense, aunque la divisa sigue encontrando apoyo en la creciente escalada de tensiones en Medio Oriente.
ING sostiene que la recuperación del dólar durante el último mes ha estado estrechamente vinculada a la percepción de que la Reserva Federal reaccionará ante el repunte inflacionario. Los analistas consideran que los riesgos alcistas para los precios de la energía continúan favoreciendo al dólar.

En medio de ese contexto, las monedas de América Latina tienen un desempeño mixto. El peso argentino (USDARS) y el mexicano (USDMXN) ganan, mientras que el peso chileno (USDCLP), el colombiano (USDCOP) y el real brasileño (USDBRL) retroceden.
Los analistas de BBVA advierten que las oscilaciones intradía continúan siendo elevadas y que la sensibilidad de los mercados al conflicto en Irán sigue siendo considerable. Para el banco, persisten riesgos significativos asociados a una posible escalada militar o a retrasos prolongados en las negociaciones, factores que podrían aumentar las tensiones sobre la economía global.
Las noticias corporativas del día:
- La competencia en el mercado brasileño de entrega de comida a domicilio se intensifica con la ofensiva de las plataformas chinas 99Food, de DiDi, y Keeta, de Meituan, que buscan desafiar el liderazgo de iFood en el mayor mercado digital de América Latina. Ambas compañías han comprometido fuertes inversiones, de alrededor de US$386 millones y US$1.080 millones respectivamente.
- Starbucks (SBUX) evalúa alternativas para su negocio en Japón, entre ellas la venta de una participación valorada entre US$2.500 millones y US$3.100 millones o una eventual salida a bolsa, como parte de una estrategia para adoptar modelos más ligeros en activos fuera de Estados Unidos. La cadena opera cerca de 2.100 tiendas en el país.
Así se ha comportado la acción de Starbucks
- Sanofi suspendió un ensayo clínico de fase avanzada de riliprubart para una rara enfermedad autoinmune después de que un análisis concluyera que el medicamento tenía pocas probabilidades de demostrar la eficacia necesaria. El revés aumenta la presión sobre la nueva directora ejecutiva, Belén Garijo, para fortalecer la cartera de investigación de la farmacéutica francesa en un momento clave.
- Tesla (TSLA) no ha cumplido las ambiciosas metas fijadas por Elon Musk para su negocio de robotaxis, que casi un año después de su lanzamiento opera con apenas 59 vehículos en tres ciudades de Texas, muy por debajo de las cientos de unidades prometidas para finales de 2025. El servicio enfrenta problemas de largas esperas, disponibilidad limitada, errores en recogidas y destinos.













