Bloomberg — Estados Unidos está intensificando la presión diplomática sobre Irán, proponiendo que se remita el caso de Teherán al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debido a su obstruccionismo hacia los inspectores nucleares, que no han podido verificar la ubicación de las reservas de uranio casi apto para armas del país.
Se prevé que esta maniobra se desarrolle en la reunión de la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que se celebra en Viena, que inició este lunes. Irán ha impedido que el organismo de control de la ONU revise su inventario de uranio durante 15 meses, desde el comienzo de los ataques aéreos israelíes en junio de 2025.
La resolución de EE.UU. exige que Irán “subsane urgentemente su incumplimiento” y permita las inspecciones para garantizar “que no se desvíe material nuclear”, según una copia del documento de dos páginas a la que ha tenido acceso Bloomberg News.
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El Organismo Internacional de Energía Atómica ha expresado su creciente frustración ante las trabas de Irán a la labor de sus inspectores.
“No existe colaboración, no hay información, y se nos dice que no van a cooperar hasta que haya algún acuerdo en el marco de las negociaciones políticas más amplia”“, declaró el director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, en una rueda de prensa celebrada este lunes.
La última vez que Washington remitió el expediente nuclear de Irán a la ONU, Israel lanzó ataques contra las instalaciones nucleares de dicho país en menos de 24 horas, lo que desencadenó una guerra de 12 días.
El inicio del conflicto actual, el 28 de febrero, se produjo un día después de que el OIEA informara de que se había observado una reanudación de la actividad cerca de los emplazamientos bombardeados.
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El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirma en repetidas ocasiones que la campaña militar en curso tiene como objetivo impedir que Irán desarrolle un arma nuclear. El conflicto se encuentra estancado, y se sabe menos sobre las capacidades nucleares de Irán que antes de los ataques de mediados de 2025.
Trump afirmó la semana pasada que Estados Unidos está barajando la posibilidad de lanzar nuevos ataques contra instalaciones nucleares situadas a gran profundidad.
“Es posible que ataquemos Pickaxe muy pronto”, declaró Trump a los periodistas el 4 de septiembre, refiriéndose a una instalación montañosa fuertemente fortificada situada justo al sur de la principal planta de enriquecimiento de uranio de Irán, en Natanz.
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“Sabemos quiénes son todas las personas que se mueven en Pickaxe”, afirmó Trump. “Si algo sale mal, los atacaremos”.
Irán ha afirmado que los llamamientos a reanudar las inspecciones carecen de “sentido” en medio de los continuos ataques militares, ya que la situación sobre el terreno sigue siendo demasiado peligrosa.
El OIEA “debe, en primer lugar, instar a los agresores, EE.UU. y el régimen israelí, a que dejen de atacar o de amenazar con atacar instalaciones nucleares pacíficas sometidas a salvaguardias”, publicó la misión permanente de Irán ante la ONU en X. “Irán tiene todo el derecho a proteger sus intereses nacionales por sus propios medios”.
El OIEA no ha podido verificar las actividades iraníes en la instalación, situada en los montes Zagros, a 220 km (140 millas) al sur de Teherán. Asimismo, se ha impedido a los inspectores regresar a las instalaciones dañadas de Fordow, Isfahán y Natanz, donde se localizaron por última vez 440,9 kg (972 lb) y 8.599,6 kg de material con menor grado de enriquecimiento de Irán.
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“La falta de información de la agencia sobre este material nuclear y de acceso a las instalaciones para verificarlo constituye un motivo de preocupación en materia de proliferación”, explicó Grossi a los diplomáticos la semana pasada, añadiendo que Irán debe permitir el regreso de los inspectores “con la máxima urgencia”.
Aunque, históricamente, una remisión al Consejo de Seguridad podría dar lugar a sanciones económicas o a la autorización del uso de la fuerza militar, es poco probable que China y Rusia apoyen nuevas medidas contra Teherán. Ambos países han criticado en repetidas ocasiones la campaña de Washington y han cuestionado la legalidad de las sanciones de la ONU que se reactivaron contra Irán el año pasado.
La Junta de Gobernadores del OIEA se reúne este lunes para celebrar una sesión de una semana de duración dedicada a Irán y otros temas regionales. Se trata de la primera reunión para el nuevo embajador de EE.UU., Preston Wells Griffith III, que fue asesor especial de la Casa Blanca durante el primer mandato de Trump.
-Con la colaboración de Eltaf Najafizada.
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