Los operadores prevén una caída de las acciones y un repunte de los precios del crudo y del oro, ya que el bombardeo aviva la demanda de seguridad y la angustia por el suministro energético.
El vicepresidente estadounidense aseguró tras el ataque a Irán que “la manera de lograr paz es a través de la fuerza”. Dijo que permitirlo “llevaría a un conflicto militar absolutamente desastroso”.
Yaakov Amidror, exasesor israelí de seguridad nacional del primer ministro Benjamin Netanyahu, señaló: sin Estados Unidos, Israel hallará una solución creativa para destruir Fordow.
El impulso alcista en esta materia prima se aceleró desde el jueves de la semana pasada, cuando empezó el conflicto en Medio Oriente entre Israel e Irán.
Los ataques aéreos de Israel dañaron el programa nuclear iraní pero probablemente no llegaron a eliminarlo, según los expertos, lo que plantea al primer ministro Benjamin Netanyahu y a EE.UU. un dilema sobre qué hacer a continuación.
Las cuatro primeras rondas de conversaciones, con la mediación de Omán, han ido bien en líneas generales, según funcionarios estadounidenses e iraníes.
Se espera que los 10 últimos reactores cuesten un total de 200.000 millones de yuanes (US$27.000 millones), según el medio de comunicación local The Paper.