Representantes legales de 29 estados acusan a Meta de diseñar Facebook e Instagram para fomentar el uso compulsivo entre menores y buscan cambios en el funcionamiento de sus plataformas.
El Gobierno iniciará a finales de este mes un diálogo con profesores de primaria y secundaria sobre una posible prohibición a nivel nacional del uso de teléfonos móviles en las aulas.
Tras una década sin cambios, Instagram presentó una nueva marca denominativa que busca modernizar su imagen, pero que ya genera opiniones divididas entre sus usuarios.
Un informe de Tech Transparency Project señala que un socio publicitario de Meta en China estuvo detrás de miles de anuncios de aplicaciones capaces de generar desnudos falsos y contenido sexualizado mediante IA.
Los nombres de usuario les darán a las personas más control sobre quién puede ver su número de teléfono, especialmente al interactuar con nuevos contactos o al unirse a una conversación grupal.
La venta masiva de acciones tecnológicas borró parte del entusiasmo por la inteligencia artificial, arrastró a los fabricantes de chips y golpeó a los mercados desde Asia hasta Wall Street.
Se trata de una medida anunciada anteriormente por Meta que busca hacer una “limpieza” en la plataforma para combatir el spam y garantizar métricas más reales.
Los suscriptores de pago tendrán acceso a algunas funciones adicionales de WhatsApp, como más chats anclados, listas personalizadas y nuevas formas de personalizar el aspecto de un chat.
Newman, de 46 años, se hace llamar “Profesora Melissa” en sus cuentas de YouTube, Instagram, Facebook y TikTok, donde ha acumulado casi medio millón de suscriptores.
La lista de ventajas exclusivas para suscriptores incluye varias relacionadas con el producto Historias de Instagram, como la posibilidad de ver la Historia de otra persona sin que ésta lo sepa.
Zuckerberg dijo que Meta ha introducido algunas “herramientas proactivas” para tratar de identificar y eliminar las cuentas utilizadas por menores de 13 años, pero lo calificó de problema “desafiante”.
Hace tiempo existen críticos e investigadores externos que sostienen que las redes sociales tendrían un impacto negativo en la salud mental, sobre todo en jóvenes.