Los rebeldes de Myanmar declararon un alto al fuego de dos semanas en las zonas afectadas por el terremoto para permitir que la ayuda llegue a las víctimas.
El terremoto del viernes tuvo una magnitud de 7,7 grados, según el USGS, que indicó que se produjo a 16 kilómetros al noroeste de Sagaing (Myanmar) y a una profundidad de 10 kilómetros.