La empresa alemana impulsa una nueva fase de su reestructuración con un plan de recortes de empleo, en medio de la presión por reducir gastos y recuperar rentabilidad.
Las ventas globales de ambos fabricantes retrocedieron en el segundo trimestre, mientras la competencia local y la crisis inmobiliaria siguen presionando al sector.
Los inversionistas ampliaron sus compras hacia sectores distintos de la tecnología, apoyados por señales de resiliencia económica y un descenso de los precios del petróleo.
Está en juego la capacidad del mayor fabricante de automóviles de Europa para financiar su futuro y seguir pagando los dividendos que contribuyen a mantener su atractivo para los inversores.
Los principales índices avanzaron, mientras el mercado sigue atento al impacto inflacionario de la guerra en Irán y a la reunión de la Reserva Federal.
La empresa de vehículos pesados del grupo alemán ha aumentado la integración entre las plantas de fabricación de Brasil y del país vecino y espera una nueva expansión acelerada en ambos países.
‘Los modelos híbridos tienen un rendimiento superior al de la generación anterior, con un menor consumo. Es la combinación perfecta’, afirma Stephan Winkelmann en una entrevista con Bloomberg Línea.
Los débiles datos del mercado laboral en EE.UU. consolidaron las expectativas de recortes de tasas de la Reserva Federal, lo que impulsó alzas en Wall Street.