QUITO — Para el Gobierno ecuatoriano “no ha llegado el momento” de la muerte cruzada en el país. Así lo confirmó el vocero presidencial, Carlos Jijón, este lunes. Lo dijo al referirse a la potestad que tendría el presidente Guillermo Lasso de disolver el Congreso ante el permanente bloqueo político que enfrenta y que hoy atraviesa su peor momento.
Según Jijón, la administración de Lasso tiene “herramientas suficientes para poder seguir gobernando”. Aunque el mandatario indicó días atrás que utilizará los mecanismos constitucionales existentes para desarrollar su proyecto presidencial, de acuerdo con el vocero estos mecanismos no incluirían la muerte cruzada.
El funcionario dijo que solo “una grave crisis política que amenace la institucionalidad” justificaría la disolución del parlamento y “no ha llegado ese momento”.
“Si la Asamblea incurriera en un acto desestabilizador o que amenace gravemente o de manera irremediable la institucionalidad o la democracia, el Gobierno sabe que tiene en sus manos la herramienta de la muerte cruzada”, finalizó.
Las declaraciones ocurren en un momento de alta tensión entre el Legislativo y el Ejecutivo, luego que el segundo denunciara que varios asambleístas pidieron favores políticos y económicos a cambio de viabilizar la ley de inversiones, que finalmente fue negada.
Hoy, la Fiscalía lleva adelante un proceso de investigación sobre las denuncias del presidente. Los legisladores señalados anunciaron también que colaborarán con la justicia.













