EE.UU.

Trump, bajo intenso escrutinio legal tras allanamiento del FBI a Mar-a-Lago

La búsqueda es una noticia impactante en el marco de las batallas legales que enfrenta Trump quién, mientras tanto, insinúa una candidatura en las elecciones de 2024

Donald Trump
Por Mark Niquette, Josh Wingrove y Jennifer Jacobs
09 de agosto, 2022 | 09:32 AM
Tiempo de lectura: 4 minutos

Bloomberg — El ex presidente de EE.UU., Donald Trump, esta bajo una creciente presión legal y política luego de que agentes del FBI allanaran su casa en el estado de Florida, parte de una investigación sobre si se llevó información clasificada de la Casa Blanca cuando dejó su cargo.

La búsqueda es una noticia impactante en el marco de las batallas legales que enfrenta un Trump que, mientras tanto, insinúa una nueva candidatura presidencial en las elecciones de 2024 y elige a qué republicanos brindar su apoyo público en las elecciones de medio término de noviembre de este año.

También se produce mientras un comité del Congreso y agentes federales investigan las acciones del círculo íntimo de Trump relacionadas con los disturbios mortales en el Capitolio del 6 de enero de 2021.

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Trump se encontraba en la ciudad de Nueva York durante el allanamiento. “Mi hermosa casa, Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida, está actualmente bajo asedio, ocupada por un amplio grupo de agentes del FBI”, dijo en una declaración el lunes por la noche. “¡Hasta abrieron mi caja fuerte!”, agregó, sin especificar lo que estaban buscando.

El Departamento de Justicia declinó hacer comentarios sobre la declaración de Trump, pero una persona familiarizada con el registro dijo que comenzó por la mañana, duró hasta después de las 6 de la tarde y estaba relacionado con el posible mal manejo de registros.

La propiedad de Donald Trump en Palm Beach, Floridadfd

El allanamiento del lunes está relacionado con una solicitud de la Administración Nacional de Archivos y Registros al Departamento de Justicia para que investigue el traslado de documentos presidenciales a Mar-a-Lago, incluyendo material clasificado. Los Archivos recuperaron en enero 15 cajas de registros de Mar-a-Lago.

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Trump entregó esos documentos sólo después de enfrentarse a una posible acción legal por su traslado. La ubicación de la caja fuerte en Mar-a-Lago era un secreto muy bien guardado, según varias personas familiarizadas con el asunto, que dijeron que algunos de los ayudantes más cercanos de Trump no sabían de su existencia.

¿Puede Trump presentarse como candidato?

La revelación arrojará nueva luz sobre las cavilaciones de Trump acerca de otra candidatura y sobre las elecciones de mitad de período, en las que sigue ejerciendo una influencia considerable sobre el Partido Republicano, que podría ganar escaños en el Congreso. La reacción inmediata del Partido Republicano puso de manifiesto el control que ejerce Trump sobre el partido.

El líder de la minoría de la Cámara de Representantes, el republicano de California Kevin McCarthy, tuiteó al fiscal general Merrick Garland para que “conserve sus documentos y despeje su calendario”, diciendo que los republicanos “llevarán a cabo una supervisión inmediata” del Departamento de Justicia si toman el control de la Cámara en noviembre.

Otros republicanos, incluido el gobernador republicano de Florida, Ron DeSantis, también se unieron públicamente a Trump y pusieron en duda los méritos de la redada. DeSantis ha sido mencionado como un posible oponente en caso de que Trump efectivamente se presente como contendiente a la Casa Blanca.

Trump está siendo representado por Evan Corcoran y John Rowley en las conversaciones con los fiscales federales, según una persona familiarizada con la situación. Ninguno de los dos respondió a varios mensajes en busca de comentarios.

A lo largo de su presidencia, Trump guardó varios papeles -incluyendo recortes de noticias, recuerdos y, en ocasiones, documentos clasificados- almacenados en pilas separadas. Algunos de esos papeles estaban entre los artículos que se guardaron en cajas y se llevaron a Mar-a-Lago cuando dejó el cargo.

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Agentes de policía fuera de Mar-a-Lagodfd

Según dos personas familiarizadas con el asunto, a Trump no se le informó de lo que debía llevarse y lo que no. Es probable que no viera todo lo que se llevaron: los aparcacoches y el personal de la residencia hicieron la mayor parte del embalaje.

Trump se habría puesto furioso si alguien hubiera revisado las cajas para sacar algo, dijeron los asistentes.

Trump aprovechó el acontecimiento para presentarse como una víctima política, diciendo que estaba siendo atacado para descarrilar su potencial candidatura a través de “la militarización del Sistema de Justicia.” Trump se quejó de que estaba siendo maltratado por “los demócratas que desesperadamente no quieren que me presente a la presidencia en 2024.”

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Un funcionario de la Casa Blanca dijo que no tenía conocimiento de la acción y remitió las preguntas al Departamento de Justicia, que declinó hacer comentarios. La comisión de la Cámara de Representantes que investiga los disturbios del 6 de enero también declinó hacer comentarios.

La acción del FBI es el último dolor de cabeza para el ex presidente, que se enfrenta a numerosas investigaciones federales y estatales.

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Barbara McQuade, una ex fiscal federal que enseña derecho en la Universidad de Michigan, dijo que no conocía ningún caso anterior en el que se hubiera ejecutado una orden judicial en la casa de un ex presidente.

“Incluso el presidente Nixon recibió una citación para entregar sus grabaciones”, dijo.

Otras investigaciones incluyen un gran jurado federal en Washington que investiga los esfuerzos de Trump y su círculo íntimo para crear falsos electores y presionar al ex vicepresidente Mike Pence para anular las elecciones de 2020; una investigación de posibles violaciones de la ley del estado de Georgia sobre sus intentos de anular los resultados de las elecciones allí; y una investigación civil en el estado de Nueva York sobre los asuntos financieros de Trump.

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El exdirector financiero de la Organización Trump, Allen Weisselberg, y la empresa se enfrentan a un juicio por fraude fiscal por haber evitado supuestamente los impuestos sobre la renta pagando a los empleados con prebendas no declaradas, como viviendas y coches.

--Con la ayuda de Justin Sink, Zoe Tillman, Erik Larson, Joe Schneider y Mario Parker.

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