Buenos Aires — El Gobierno informó una renovación -o rollover- del 127% en la licitación de deuda realizada este miércoles, captando financiamiento neto tanto en pesos como en dólares. Casi la mitad de lo colocado en pesos fue a la Lecap que vencerá en agosto de este año, y en la que se convalidó una tasa del 2,0% efectivo mensual (TEM).
En la licitación del 27 de marzo, el Gobierno de Javier Milei había colocado una Lecap a julio a una TEM de 2,16%.
Por otro lado, los títulos en dólares con vencimiento a 2027 y 2028, el A027 y A028, recaudaron cada uno US$150 millones, a tasas de 5,12% y 8,61% respectivamente.
La Secretaría de Finanzas adjudicó ARS$9,92 billones frente a ofertas por ARS$11,80 billones, superando los vencimientos del día (ARS$7,8 billones). Analistas coincidieron en que la clave del resultado no pasó por las tasas sino por la capacidad de estirar los plazos de la deuda y absorber liquidez.
“En este caso, la novedad no vino por el lado de la baja de tasas, que por mercado siguen comprimiendo, sino por lograr nuevamente estirar fuertemente los vencimientos. Adicionalmente, absorbe pesos”, señaló Nau Bernues, asesor financiero.
En ese sentido, destacó que el resultado se da en un contexto donde el Banco Central venía emitiendo pesos por la compra de dólares, pero sin dejarlos circulando en la economía.
En total, entre licitación y conversiones, el Tesoro colocó alrededor de ARS$18 billones con vencimientos hacia 2028 y 2029, lo que permitió extender la duration promedio de la cartera en 1,65 años.
Una parte relevante de esa estrategia se reflejó en los bonos ajustados por inflación. Más de ARS$2 billones se colocaron en instrumentos CER con vencimientos en 2028 y 2029.
“El menú empujaba al mercado a posicionarse largo, siendo el título más corto de apenas cuatro meses”, explicó Martín de la Fuente, de Buenos Aires Valores (Bavsa).
Según el analista, el Palacio de Hacienda aprovechó un contexto de liquidez favorable —con tasas en baja y un tipo de cambio estable— para apuntar a duration tanto en nuevas emisiones como en canjes. “Se estira el horizonte post elecciones y se deja más limpio el perfil de vencimientos de 2027”, sostuvo.
De hecho, el plazo promedio de emisión se mantuvo elevado, en torno a los 405 días, y no se registraron colocaciones de muy corto plazo. Gran parte de la deuda emitida se concentró en instrumentos con vencimientos superiores a los 180 días.
En el frente en dólares, el Tesoro logró completar los cupos previstos y captó US$300 millones a través de los bonos de ley local. Colocó US$150 millones del AO27 a una tasa del 5,12% TIREA y otros US$150 millones del AO28 al 8,51%.
“Se siguen emitiendo los hard dollar, se completaron los cupos y fueron US$300 millones por acá. Tasas en línea con lo anunciado previamente”, indicó Bernues, en referencia al tope de 5% fijado para el bono más corto.
El resultado mejora respecto de la licitación anterior, cuando la demanda no había alcanzado a cubrir el monto ofrecido en la segunda vuelta. En esta oportunidad, el Gobierno logró completar ambos tramos y dejó abierta una nueva ronda para intentar captar hasta US$100 millones adicionales por cada bono.













