Buenos Aires — El gobierno de Javier Milei llevó al Congreso los argumentos económicos por los que considera “oportuna y necesaria” una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA).
El propio presidente de la entidad, Santiago Bausili, y su vicepresidente Vladimir Werning, fueron los encargados de exponer este miércoles ante la Cámara de Diputados los fundamentos económicos detrás del proyecto. Entre ellos, destacaron una inflación acumulada de 50.000% entre 2003 y 2023 y transferencias de recursos al Tesoro que para ese lapso calcularon en US$553.000 millones, equivalentes a un 85% del PBI.
Tras repasar los cinco ejes centrales del proyecto oficial de la reforma, Bausili y Werning compartieron una presentación en la que buscaron plasmar la correlación entre una Carta Orgánica que habilitó múltiples vías de transferencias de recursos al Tesoro e institucionalizó la dominancia fiscal de la política monetaria y la espiralización de la inflación hasta superar el 50.000% en 20 años.
En la presentación, que el BCRA luego publicó en su página web, Werning apuntó también contra el diagnóstico de quienes sostienen que ‘un poco de inflación no es grave’.
“Un poco de inflación es gravísimo”
En la presentación, las autoridades del BCRA calcularon que entre 2003 y 2023, la inflación acumuló una suba de 50.141%, lo que hizo que el poder de compra de ARS$1.000 pesos de enero 2003 cayeran a ARS$2 de diciembre de 2023, conservando así apenas un 0,2% de su valor original.
En ese lapso, Werning estimó que las familias argentinas sufrieron una confiscación de ahorros a través del impuesto inflacionario equivalente a 60% del PBI (o unos US$390.000 millones a precios de hoy). Por todo ello, consideró que “la evidencia desmiente que un poco de inflación no es grave; un poco de inflación es gravísimo”.
Es que según explicó el vicepresidente del BCRA, la inflación crónica que sufrió Argentina “ahogó el ahorro interno, condujo a crisis cambiarias recurrentes y catapultó el nivel de pobreza”. La inflación persistente, añadió Werning, provocó un deterioro del ahorro interno y el crédito al sector privado, de la inversión y la actividad.
A ojos del oficialismo, la aceleración de la inflación tiene su raíz en las necesidades fiscales y coincide con déficits fiscales persistentes. Y al desanclar expectativas, conduce la economía a un desequilibrio monetario inestable y creciente, donde la dinámica inflacionaria tiende a espiralizarse debido a la interacción entre la inflación observada y las expectativas de inflación.
Por todo ello, las autoridades del BCRA expusieron que luego de 20 años de financiar al Tesoro, el deterioro del BCRA anticipaba una dinámica de precios, en 2023, similar a la observada al inicio de la hiperinflación de 1989. “Esquivamos una curva realmente peligrosa”, dijo Werning al respecto.
“Los eventos de hiperinflación no son comunes. Tampoco fue casualidad ni producto de fuerzas externas. Es consecuencia de la arquitectura de la política monetaria”, explicó.
Deterioro de la hoja de balance BCRA
En su presentación, los funcionarios del equipo económico calcularon también que entre 2003 y 2023 el BCRA le transfirió recursos al Tesoro Nacional por el equivalente a un 85% del PBI, o unos US$553.000 millones a precios de hoy.
De ese monto, US$116.000 millones (18% del PBI) correspondieron a recursos en dólares que el Tesoro tomó del BCRA a través de Letras Intransferibles.
Además, calcularon que en ese período la emisión de pesos ascendió a US$299.000 millones a precios de hoy, equivalentes a 46 puntos del producto, explicados en US$142.000 millones (22% del PBI) por el giro de Adelantos Transitorios (ATs), en US$113.000 millones (18%) por giros de dividendos, y en US$43.000 millones (7%) por puts.
Respecto de los Adelantos Transitorios, Werning expresó que representaron un préstamo sin interés que con el tiempo se va licuando. “Entre 2003 y 2023 el financiamiento vía ATS emitió 217 billones de pesos a valores de junio de 2026, un 22% del PIB”, dijo.
De las Utilidades, en tanto, calculó que hasta 2023 acumularon 179 billones de pesos a precios de junio de 2026 a pesar de que desde 2007 y hasta 2023 el BCRA no tuvo ganancias y utilidades “genuinas” sino “contables”.
Por último, también calcularon en US$138.000 millones a precios de hoy (21% del PBI) en costos de esterilización, producto de los 229 billones de pesos (a valores de junio de 2026) que emitió el BCRA entre 2003 y 2023 para pagar intereses a bancos.
Por todo ello, creen que “la evidencia empírica de 2003/2023 indica que la restricción externa se deriva de la ausencia de una restricción interna”.
En el diagnóstico de las autoridades del BCRA, ese deterioro de su balance fue posible por un marco jurídico que se fue flexibilizando en ese período para habilitar múltiples vías de transferencias de recursos.
Por ello, ahora explican que lo que el Gobierno propone es priorizar la estabilidad económica a través de preservar el valor de la moneda al redefinir el marco jurídico para convertir al BCRA en una autoridad monetaria efectiva a través de mecanismos que cierren los grifos de liquidez y minimicen los agravantes hacia adelante.













