Buenos Aires — La mejora de la calificación crediticia de la Argentina oficializada el martes por Fitch Ratings abre una nueva oportunidad de compresión para el riesgo país. Estacionado en la zona de 500 a 600 puntos desde febrero, el índice que mide JPMorgan aún no pudo regresar a los 476 puntos que tocó a fines de enero, un mínimo desde junio de 2018, lo que llevó a analistas a especular con un posible regreso del país a los mercados internacionales de deuda, algo que finalmente no ocurrió.
Desde entonces, uno de los interrogantes que ha sobrevolado en torno a la deuda argentina es si el país contará, en el corto plazo, con una nueva ventana de oportunidad para regresar a los mercados dado el contexto global, que empeoró para emergentes desde que se desató la guerra en Irán.
Pero mientras el ministro de Economía, Luis Caputo, y su equipo continúan buscando financiamiento alternativo para hacer frente a los vencimientos de 2026 y 2027, la mejora de la calificación crediticia de la Argentina podría abrir una nueva oportunidad para la deuda argentina, que reaccionó con subas generalizadas.
A las 11:45 (hora local), los bonos soberanos en dólares de ley extranjera mostraban subas de entre 0,6% y 1,9% a lo largo de toda la curva, aunque Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, señala también que “el mercado internacional y local se mueve ante los anuncios recientes de Trump de la posibilidad de un acuerdo con Irán, llevando a una baja fuerte en el petróleo y subas de acciones y bonos”.
“En Argentina se destaca también la suba de la nota crediticia de deuda por parte de Fitch, aunque el grueso del movimiento lo vemos más asociado a lo externo, al menos hoy”, dijo.
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“Argentina cruza un umbral clave”
El equipo económico del Gobierno argentino ha reiterado en los últimos meses que creían que las calificadoras de riesgo debían mejorar la nota del país. Ahora, tras la decisión de Fitch Ratings de subir la calificación de Argentina de CCC+ a B-, el viceministro de Economía, José Luis Daza, celebró la decisión y señaló que con ella “Argentina cruza un umbral clave en los mercados financieros internacionales”.
“Es un cambio de enorme importancia que expande masivamente el universo de inversores elegibles para invertir en deuda soberana y corporativa argentina”, aseguró en redes sociales. Para Daza, miles de fondos institucionales que no pueden invertir en instrumentos calificados CCC ahora sí podrán invertir en bonos argentinos.
Pero además, el viceministro de Economía del país remarcó que la decisión amplía el universo de bancos que pueden prestar a la Argentina, incrementa los montos que pueden aportar organismos internacionales y reduce el costo al que pueden prestarle a la Argentina.
Analistas también destacan la decisión y sus potenciales efectos, aunque se muestran cautos respecto de su efecto inmediato en el spread argentino dado el contexto global y otros factores que aún pesan sobre la deuda.
Para Diego Martínez Burzaco, country manager para Argentina de Inviu, la mejora de la calificación por parte de Fitch Ratings “es un buen paso de confirmación del orden macro” que “va en la dirección correcta”. A su juicio, la decisión va a ayudar, de corto plazo, a acompañar el riesgo país hacia niveles más cercanos a 500 puntos básicos.
Pese a ello, agrega que la evolución del indicador dependerá también del contexto global, de cómo evolucionen las tensiones en Irán y si baja la aversión al riesgo. “Es un primer escalón de una escalera. Pero creo que el gran diferencial va a ser el día que Argentina puede ser ratificada como un mercado emergente y pueda tener una política sostenible a largo plazo”, marcó.
Nicolás Guaia, CEO de Asset Management del broker Max Capital, también considera que la mejora de la calificación de CCC+ a B- “representa una suba de un pequeño escalón con grandes implicancias”, que “premia a Argentina por su régimen fiscal sólido, con el equilibrio como regla de oro”.
“La respuesta del mercado es contundente, con la deuda global subiendo hasta 2%”, graficó.
No obstante, y en línea con lo expresado por Martínez Burzaco, Guaia recordó que “el contexto global afectado por el conflicto en Medio Oriente y el desempeño mixto de la actividad local siguen pesando sobre el riesgo país”. Por ese mismo motivo, dijo, fue que la acumulación de reservas de los últimos meses no alcanzó para llevar el índice a los niveles de enero de este año.
Aun así, cree que “es posible que la noticia de la calificación traiga nuevos inversores (algunos ahora habilitados específicamente por el umbral de B-) y podamos volver a ver el riesgo país debajo de los 500 puntos en las próximas semanas”.












