Súper RIGI: detalles del nuevo programa con el que Milei busca incentivar inversiones en Argentina

El oficialismo reveló los puntos centrales del nuevo régimen. Plazos, montos mínimos de inversión y los principales beneficios tributarios y cambiarios

Fuente: Bloomberg

Buenos Aires — El gobierno de Javier Milei definió los detalles del súper RIGI, el programa con el que busca extender y ampliar los incentivos para atraer grandes inversiones a nuevas industrias en el país.

Al remitir el proyecto al Congreso, el oficialismo reveló los puntos centrales del nuevo régimen que, según había adelantado el presidente argentino semanas atrás, tendrá “mayores ventajas que el RIGI original y que aplicará para sectores que nunca han existido en Argentina”.

PUBLICIDAD

Al enviar a la Cámara de Diputados el proyecto de Ley de Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, el Gobierno argentino detalló que estableció, para el súper RIGI, un monto mínimo de inversión de al menos US$1.000 millones y que redujo la alícuota del Impuesto a las Ganancias para los proyectos adheridos a un 15%, entre otros incentivos impositivos.

Además, determinó que el plazo para la presentación de solicitudes de adhesión será de cinco años, prorrogable por única vez por hasta un año.

VER MÁS: Milei anuncia “súper RIGI” para nuevos sectores y promete más beneficios que el régimen actual

PUBLICIDAD

Qué es el súper RIGI y a qué sectores aplica

Según había adelantado el Gobierno argentino, el súper RIGI es la iniciativa a través de la cual buscan extender y ampliar los incentivos para atraer grandes inversiones a nuevas industrias en el país. Su objetivo, dijo Milei, es que bajo ese nuevo régimen se puedan crear nuevas empresas que satisfagan las necesidades productivas de los nuevos sectores dinámicos de la economía, multiplicando la cantidad de empleos.

Según precisa el proyecto de ley remitido al Congreso, se entenderá por “nuevas actividades económicas” a todo proyecto industrial, tecnológico o de prestaciones de servicios vinculadas a infraestructura tecnológica y digital estratégica, con impacto transformador en la estructura productiva nacional que, a la fecha de entrada en vigencia de la presente ley, no se desarrolle, produzca ni preste en el país, o cuyo grado de desarrollo resulte experimental o piloto.

“Quedan expresamente excluidos del presente régimen aquellos proyectos cuyo objeto, alcance o ejecución consistan en la ampliación, adecuación, modernización, reconversión, reorganización o reutilización de instalaciones preexistentes”, advierte el proyecto.

El proyecto incluiría así a sectores como inteligencia artificial, semiconductores o biotecnología avanzada, según informó el diario Clarin.

PUBLICIDAD

VER MÁS: Súper RIGI: qué impacto prevé Moody’s sobre la economía y las inversiones

Detalles y condiciones del súper RIGI

Entre los requisitos para la adhesión al régimen, el proyecto definió que el monto mínimo de inversión en activos computables deberá ser de al menos US$1.000 millones, al tiempo que la compañía que solicite ingresar deberá tener el compromiso de invertir al menos el 20% de dicho monto dentro de los dos primeros años desde la fecha de adhesión.

Respecto de los incentivos tributarios, el proyecto establece la mencionada reducción de la alícuota en el Impuesto a las Ganancias, que quedará fijada en 15% para los VPU adheridos. El RIGI, cabe recordar, bajaba Ganancias a 25%.

Además, establece un régimen de amortización acelerada para inversiones en bienes muebles y obras de infraestructura; la posibilidad de deducir quebrantos sin límite temporal; y una alícuota reducida del 3,5% sobre dividendos y utilidades (la mitad del recorte hasta 7% que establece el RIGI).

VER MÁS: Río Negro: la provincia patagónica que busca sumarse al boom minero de Argentina

También establece un mecanismo de Certificados de Crédito Fiscal para la cancelación del IVA sobre inversiones en activos computables; y la exención de derechos de importación y exportación para los bienes del plan de inversión y los productos obtenidos al amparo del proyecto.

Y prevé una alícuota única del 10% para las contribuciones patronales respecto de las nuevas relaciones laborales que se den de alta a partir de la fecha de adhesión.

El nuevo esquema también contempla una serie de beneficios cambiarios. Entre ellos, la libre disponibilidad progresiva de los cobros de exportación —con un esquema escalonado de 20%, 40% y 100% a lo largo de tres años desde la primera exportación— y la no obligación de ingresar ni liquidar divisas correspondientes a aportes de capital, financiamientos y servicios vinculados al proyecto.

PUBLICIDAD