Vicepresidente del BCRA anticipa a inversores en Washington repunte del crédito y menor inflación

Una presentación de Vladimir Werning ante inversores en Washington augura un horizonte prometedor para la economía argentina a pesar de los shocks internos y externos

Fuente: BCRA en X

Buenos Aires — Vladimir Werning le anticipó a inversores en Washington D.C. que el gobierno de Javier Milei aguarda un horizonte prometedor para la economía argentina a pesar de la incertidumbre global.

A tono con las perspectivas optimistas que auguraron el ministro de Economía, Luis Caputo, y su viceministro José Luis Daza, el vicepresidente del Banco Central (BCRA) adelantó que el equipo económico espera que se reanude el ciclo crediticio de la mano de una baja y menor volatilidad de tasas, y que la inflación retome el sendero a la baja luego de que los ajustes de precios relativos la elevaran de forma temporal.

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Mediante una presentación titulada ‘Argentina: Programa Económico Fase 4. Un panorama más alentador tanto para el balance externo como para el interno, pese a la incertidumbre global’, que publicó el BCRA este lunes, Werning planteó que la economía argentina pudo amortiguar los shocks internos y externos en los últimos meses y anticipa un horizonte prometedor en el frente externo de la mano de los dólares de Vaca Muerta y el sector minero.

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Reversión del shock doméstico de 2025 compensa shock global actual

En lo que respecta al frente externo, Werning consideró que en medio de shocks globales, la estabilidad del mercado financiero argentino se destacó frente a pares emergentes, resguardado por drivers cíclicos, de política económica y estructurales que colaboraron para ello.

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Entre los primeros, indicó que la reversión del shock doméstico del año pasado compensó “con creces” el shock global actual. Los riesgos geopolíticos, dice la presentación, se han traducido en “perturbaciones” del lado de la oferta en los mercados financieros mundiales y han alterado las perspectivas de inflación a corto plazo.

“Si bien la perturbación geopolítica afectó a los mercados financieros de todo el mundo, el comportamiento de la moneda y las tasas de interés de Argentina destaca especialmente”, explica.

Al respecto, el trabajo reitera que la demanda de dólares por parte de los hogares se redujo drásticamente tras las elecciones legislativas de 2025. Desde entonces, “la demanda de divisas por parte de los hogares se desplomó y estas compras ahora se mantienen en el país, lo que respalda los depósitos y préstamos en dólares”, dice.

Al respecto, el trabajo incluso anticipa que la compra de dólares en marzo fue levemente inferior a la de febrero y se mantiene por debajo del período pre-electroral.

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Pero ahora, desde el BCRA ven que las empresas han reanudado su actividad, liquidando coberturas de divisas y obteniendo financiación para el ciclo de inversión tras la actitud de ‘wait and see’ del año pasado.

“La demanda de coberturas de divisas por parte de las empresas se ha ido reduciendo de forma constante desde el período previo a las elecciones de 2025”, señala la presentación antes de destacar que la emisión de divisas por parte de las empresas se aceleró tras las elecciones, pero las ventas efectivas de divisas se han quedado rezagadas, lo que respalda la continuidad de la oferta de divisas.

De los drivers de política económica, la presentación de Werning destaca las recientes compras de reservas por parte del BCRA que “han superado a las de todos los gobiernos anteriores, y advierte que de las obligaciones negociables (ON) emitidas por el sector privado, todavía quedan unos US$3.200 millones por liquidar.

Además, la presentación hace hincapié en la flexibilización de controles cambiarios y la reducción de impuestos a las exportaciones. Sobre ese último punto, incluso anticipa que los precios de las principales exportaciones muestran indicios de un posible cambio de tendencia.

Los dólares que aportarán Vaca Muerta y la minería

Por último, de los drivers estructurales, la presentación destaca el equilibrio fiscal, el superávit energético y la eliminación de reclamos contingentes de deuda.

De la balanza comercial, Werning anticipó que el Gobierno espera un superávit de US$16.000 millones en 2026, de los cuales US$10.000 millones serían aportados por la balanza energética y US$6.000 millones por la minera. Para 2027, la presentación anticipa un superávit de US$21.000 millones, con el sector energético aportando US$15.000 millones y el minero los US$6.000 millones restantes.

Estas proyecciones para la balanza comercial energética y minera, aclara el trabajo, corresponden a previsiones a precios de antes de la guerra.

Menos inflación, más crédito y el regreso de la ventanilla de liquidez para bajar tasas

Del frente interno, la presentación de Werning señala que los riesgos geopolíticos han provocado una suba generalizada de los precios por el lado de la oferta, lo que afectó a las perspectivas de inflación en todo el mundo.

Sobre ese punto, el trabajo indica que desde marzo, los precios locales de los combustibles han respondido rápidamente a los ajustes de precios a nivel mundial, mientras que la aproximación de los precios de la carne a los precios internacionales y la normalización de tarifas de los servicios públicos también llevaron a un ajuste relativo de los precios.

No obstante, y pese a reconocer que el impacto en primera instancia de los aumentos de precios por el lado de la oferta en el IPC es evidente, Werning anticipa que las políticas fiscales y monetarias evitarán que se extienda la inercia nominal.

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Para el vicepresidente del BCRA, los shocks globales, la estacionalidad y la normalización de tarifas han estado ejerciendo una presión al alza sobre el IPC, pero ve que el proceso de desinflación apunta a converger con los estándares internacionales a pesar de las fluctuaciones cambiarias, la normalización arancelaria y las perturbaciones globales. Incluso, espera que “el ritmo estable” de la inflación núcleo “ha respaldado la continua disminución de la tasa de pobreza”.

“Dada la ausencia de presiones inflacionarias inerciales, el sector privado prevé una disminución de las tasas de inflación mensuales a corto plazo”, anticipa.

En ese contexto, la presentación de Werning considera que “los sólidos fundamentos macroeconómicos están allanando el camino para una relajación de las tasas de interés” y que a pesar de la incertidumbre “el peso argentino ha obtenido mejores resultados que las demás monedas de la región”

“Las tasas de interés internos argentinos ya estaban bajando antes de la crisis mundial, y esta no ha alterado la tendencia”, destacó. Y al respecto, agregó que “la volatilidad de las tasas de interés se redujo gracias a que el BCRA ha trabajado activamente para revertir las medidas excepcionales de endurecimiento adoptadas antes de las elecciones”.

Entre las medidas adoptadas para mitigar esa volatilidad excesiva de tasas, la presentación de Werning destaca las últimas flexibilizaciones de encajes bancarios, y reconoció la incorporación de una línea de liquidez para los bancos tras el cierre del mercado (en una ventana de 17:00 a 17:30).

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