Bloomberg Línea — En 2025, el mercado laboral comenzó a mostrar con mayor nitidez las coordenadas del próximo ciclo. Las empresas siguen contratando, pero ya no lo hacen bajo los mismos criterios que hace apenas unos años. La demanda se desplaza hacia perfiles más especializados, con una combinación cada vez más estrecha entre capacidades técnicas, dominio tecnológico y habilidades humanas difíciles de automatizar.
Las proyecciones hacia 2026 sugieren que el empleo no se desacelera, sino que se reconfigura. Y en América Latina, esa transformación adopta formas distintas según el país, aunque responde a la lógica común de esa necesidad de talento preparado para operar en una economía más digital, más integrada a cadenas globales y más exigente en términos de productividad.
Ver más: Latinoamérica reduciría la desocupación en 2025 a uno de sus niveles más bajos en 15 años
El último “Employment Outlook Survey” de ManpowerGroup, elaborado a partir de encuestas a más de 39.000 empleadores en 41 países, muestra que las expectativas de contratación global se mantienen en terreno positivo.
El Net Employment Outlook (NEO) global, un indicador de expectativas de contratación que mide si las empresas planean aumentar o reducir su personal en el corto plazo, se sitúa en 24% para el primer trimestre de 2026, impulsado principalmente por planes de expansión empresarial, incluso en un entorno marcado por tensiones macroeconómicas y geopolíticas.
En América Latina, el panorama es algo más dinámico. Países como Brasil, México, Colombia, Guatemala y Panamá figuran entre los mercados con mejores perspectivas de contratación dentro de la región.
El informe identifica como sectores más activos a finanzas y seguros, utilities y recursos naturales, manufactura, comercio y servicios profesionales y técnicos, un abanico que refleja tanto la estructura productiva tradicional como los cambios en curso.
Más que una recuperación cíclica, los datos de ManpowerGroup sugieren que las empresas están rediseñando sus plantillas, priorizando perfiles que les permitan adaptarse a la digitalización, a la automatización de procesos y a nuevas exigencias regulatorias y ambientales.
La transición hacia la especialización
Un análisis sectorial publicado en octubre de 2025 por Tesoro AI, una empresa especializada en conectar compañías con talento en inteligencia artificial (IA) y desarrollo tecnológico en América Latina, refuerza esta lectura. El estudio señala que la región está dejando atrás el crecimiento del empleo genérico y avanzando hacia roles más técnicos y especializados, especialmente en empresas tecnológicas, fintech y compañías de servicios digitales con alcance regional o global.
Según Tesoro AI, las áreas que concentran mayor crecimiento de contratación, con proyección directa a 2026, incluyen inteligencia artificial aplicada, ingeniería de datos, infraestructura cloud, desarrollo de software bajo modelos SaaS y soluciones de experiencia de cliente basadas en analítica avanzada.
Este fenómeno no se limita a startups: también involucra a bancos, aseguradoras, retailers y grandes corporaciones que están internalizando capacidades tecnológicas clave.
El resultado es una región que ya no solo adopta tecnología, sino que comienza a exportar talento especializado, muchas veces a través de esquemas de trabajo remoto para empresas de Estados Unidos y Europa.
Brasil y México
Dentro del mapa latinoamericano, Brasil destaca con claridad. El informe de ManpowerGroup lo sitúa como el país con las expectativas de contratación más sólidas de la región de cara a 2026. El dinamismo se concentra en finanzas y seguros, donde crece la demanda de analistas de riesgo, especialistas en cumplimiento normativo y perfiles vinculados a banca digital. También ganan peso utilities y recursos naturales, con oportunidades para ingenieros, técnicos especializados en energía, incluidas las renovables, y profesionales en sostenibilidad y gestión ambiental.
A este núcleo se suma la expansión sostenida de la demanda de talento tecnológico, especialmente desarrolladores de software, ingenieros de datos y especialistas en ciberseguridad, impulsada por la digitalización transversal de la economía brasileña.
En México, el mercado laboral proyectado hacia 2026 está estrechamente ligado al fenómeno del nearshoring. La relocalización de cadenas productivas sigue impulsando la contratación en manufactura avanzada, logística y comercio, con una demanda creciente de ingenieros industriales, especialistas en automatización, gerentes de cadena de suministro y perfiles técnicos asociados a plantas industriales.
Al mismo tiempo, el sector financiero y los servicios empresariales continúan absorbiendo talento en áreas de análisis de datos, contabilidad especializada y tecnología aplicada al negocio, reforzando el carácter híbrido del mercado laboral mexicano.
Colombia, Chile y Argentina
Colombia presenta un crecimiento más moderado, pero con focos claros de oportunidad. De acuerdo con ManpowerGroup, los servicios profesionales, científicos y técnicos, junto con el sector de tecnología de la información, concentran buena parte de las expectativas de contratación.
Destacan perfiles como desarrolladores de software, analistas de datos, consultores tecnológicos y profesionales vinculados al business process outsourcing (BPO), un sector que sigue posicionando al país como exportador de servicios.
En Chile, la proyección laboral hacia 2026 está fuertemente influida por su matriz productiva. La demanda se concentra en minería, energía y utilities, lo que se traduce en oportunidades para ingenieros, técnicos especializados y profesionales en gestión de proyectos y sostenibilidad. Paralelamente, los servicios financieros y tecnológicos continúan ganando peso, con mayor necesidad de analistas, especialistas en cumplimiento y perfiles digitales capaces de acompañar la transformación de empresas tradicionales.
Argentina, pese a un contexto macroeconómico más desafiante, mantiene focos de dinamismo en servicios profesionales, tecnología e industrias basadas en el conocimiento. El país conserva una ventaja comparativa en talento técnico, especialmente en desarrollo de software, ingeniería y análisis de datos, con una demanda sostenida tanto local como internacional, en muchos casos vinculada al trabajo remoto.
Centroamérica y Perú
En Perú, las expectativas de contratación se apoyan en sectores tradicionales como minería, construcción y comercio, pero con una creciente sofisticación de los perfiles requeridos. Ingenieros, técnicos especializados, supervisores de obra y profesionales en logística y gestión de proyectos figuran entre los más demandados, junto con un incipiente crecimiento de roles tecnológicos asociados a la digitalización empresarial.
Países de Centroamérica, como Guatemala y Panamá, aparecen en el informe de ManpowerGroup con perspectivas de contratación relativamente sólidas. En estos mercados, el crecimiento se concentra en comercio, logística, servicios financieros y turismo, lo que impulsa la demanda de perfiles administrativos calificados, especialistas en operaciones y tecnología aplicada a servicios. En el caso panameño, el transporte, la infraestructura y las actividades vinculadas al canal siguen siendo un eje central de empleo.
Los mejores pagados y el peso de la tecnología
A escala global, las proyecciones sobre los empleos mejor remunerados en 2026 refuerzan estas tendencias. Un ranking elaborado por la firma de formación tecnológica Sprintzeal señala que los salarios más altos seguirán concentrándose en roles vinculados a inteligencia artificial, ciencia de datos, cloud computing, ciberseguridad y desarrollo de software avanzado.
Aunque estas referencias salariales se basan en mercados desarrollados, su impacto en América Latina es cada vez más visible. La contratación remota y la escasez global de talento están reduciendo las brechas salariales relativas en estos perfiles, especialmente en países con fuerte base técnica.
La era de la IA
Más allá de la tecnología, el debate sobre el trabajo en 2026 también gira en torno al rol de las personas. Un análisis publicado por Forbes a finales de 2025 subraya que el futuro del empleo no estará dominado por la sustitución masiva de trabajadores por máquinas, sino por la consolidación de equipos híbridos, donde la inteligencia artificial amplifica, pero no reemplaza, las capacidades humanas.
Ver más: Freelancers de LatAm: ¿en qué profesiones hay más contrataciones para trabajo remoto?
Habilidades como pensamiento crítico, liderazgo, creatividad y toma de decisiones complejas ganan valor en un entorno donde las tareas repetitivas tienden a automatizarse. Para América Latina, esta dimensión es clave: el desafío no será solo tecnológico, sino también educativo y formativo.
Las proyecciones hacia 2026 dibujan un mercado laboral latinoamericano más segmentado y competitivo. Las oportunidades estarán concentradas en sectores estratégicos y en perfiles capaces de combinar formación técnica, dominio tecnológico y habilidades humanas de alto valor. Para los trabajadores, esto implica trayectorias menos lineales y una necesidad constante de actualización. Para empresas y gobiernos, el reto será evitar que la brecha de talento limite el crecimiento económico.













