Bloomberg Línea — Un local de McDonald’s en Caraballeda, una zona del estado La Guaira, que fue transformado en un centro de atención de emergencia tras los terremotos del 24 de junio en Venezuela, cerró este jueves sus puertas después de dos meses de servicio gratuito a las comunidades afectadas.
El espacio, conocido durante la emergencia como el “Hospital McDonald’s”, comenzó a funcionar el 26 de junio, dos días después de los sismos que dejaron 6.509 fallecidos y miles de heridos, con atención médica, psicológica y veterinaria para las víctimas.
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La iniciativa reunió a unos 80 voluntarios, entre médicos, veterinarios, rescatistas, psicólogos, fisioterapeutas y estudiantes procedentes de Barquisimeto y otras regiones del país. El equipo, liderado por el cirujano Fernando Jaimes, atendió un promedio de 150 pacientes diarios durante su funcionamiento.
Entre los casos atendidos estuvieron infecciones respiratorias asociadas al polvo de concreto, fracturas, deshidratación y trauma psicológico, consecuencias que dejó el terremoto en las comunidades afectadas de esta entidad costera.

El centro también habilitó atención para animales. Un equipo veterinario rescató y trató a cientos de mascotas que quedaron separadas de sus dueños durante los sismos y logró reunir a algunas familias con sus animales, según el comunicado del grupo de voluntarios.
Centro de emergencia
La infraestructura del local permitió improvisar rápidamente un espacio para la atención de la emergencia. Según Jaimes, cuando el equipo llegó encontró condiciones como aire acondicionado, agua almacenada y un espacio techado, que facilitaron su conversión en un centro de atención.
“Lo convertimos en lo que la comunidad requería en ese momento”, afirmó el médico en un comunicado de prensa, al explicar que el lugar permitió atender tanto a personas como a animales durante la emergencia.
El equipo de voluntarios mantuvo activo el servicio durante las 24 horas y recibió apoyo de la comunidad, así como donaciones de insumos médicos, agua, alimentos y combustible. También agradeció a McDonald’s y a su personal por facilitar la operación del centro durante estos dos meses.
El siguiente paso
El cierre del “Hospital McDonald’s” no supone, sin embargo, el final del trabajo del grupo. Los voluntarios anunciaron que su siguiente fase será la puesta en marcha de una unidad móvil de atención primaria para hacer seguimiento a pacientes de la zona y extender la cobertura a otras comunidades afectadas por los terremotos.
Para ello, el equipo señaló que necesita un vehículo, equipos de diagnóstico portátil y combustible. Jaimes también advirtió que la experiencia del hospital improvisado no debería convertirse en una solución permanente para las necesidades sanitarias de La Guaira.
“Este tipo de respuesta comunitaria salva vidas en la emergencia, pero no sustituye la necesidad de un sistema de salud público fortalecido en La Guaira”











