Bloomberg — El principal negociador comercial de la administración Trump sugirió que Estados Unidos debería considerar la posibilidad de prohibir algunos productos canadienses, lo que supone una nueva amenaza en la disputa comercial entre Washington y Ottawa.
“Canadá ha prohibido la venta de licores y bebidas espirituosas. Nosotros no hemos prohibido nada procedente de Canadá. Han limitado el tipo de automóviles que podemos importar y han prohibido la adquisición de ciertos bienes y servicios en las provincias”, declaró el representante comercial estadounidense Jamieson Greer en una entrevista con la Canadian Broadcasting Corp. el miércoles.
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“Insisto, nunca hemos impuesto estas prohibiciones; es una medida bastante extrema. Pero quizá debamos hacerlo”, afirmó en unas declaraciones que su oficina publicó posteriormente en X.
Greer dedicó gran parte de su intervención en la televisión canadiense a explicar la versión de la Casa Blanca sobre cómo las negociaciones de la semana pasada —que durante varios días parecían encaminadas a alcanzar un acuerdo— se rompieron repentinamente antes de que finalizara el plazo el viernes por la noche.
Las versiones sobre el acuerdo han variado: los funcionarios estadounidenses afirman que Canadá rechazó las mejores condiciones ofrecidas a cualquier país, mientras que Ottawa culpó a cambios de última hora considerados perjudiciales para su industria automotriz y su soberanía nacional.
Desde entonces, se han impuesto aranceles estadounidenses del 50% a importaciones canadienses por valor de US$20.000 millones, lo que representa aproximadamente el 5% del total.
En respuesta, el primer ministro Mark Carney anunció que una cantidad similar de productos estadounidenses se verán afectados por aranceles que oscilan entre el 15% y el 50% a partir del 8 de septiembre. Su postura firme contra el presidente Donald Trump ha generado un amplio apoyo público para prepararse ante las consecuencias económicas de una guerra comercial con Estados Unidos.

La ofensiva de Trump contra el vecino del norte de Estados Unidos, junto con la represalia planeada por Canadá, conlleva el riesgo de una reacción adversa en el país que agrava el peligro que corren los republicanos en las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
En la entrevista concedida a CBC News, Greer indicó que sus conversaciones con Dominic LeBlanc, el ministro responsable del comercio entre Canadá y EE.UU., siguen suspendidas.
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“Diría que ahora mismo no tenemos canales de comunicación abiertos”, afirmó. “Tengo una buena relación con el ministro LeBlanc, pero creo que en este momento la parte canadiense está, ya sabes, hablando de sus próximos pasos”.
--Con la colaboración de Thomas Seal.
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