Bloomberg Línea — El primer semestre dejó un mapa muy dispar para las materias primas agrícolas. Mientras el aceite de soja encabezó las ganancias, impulsado por las expectativas sobre los biocombustibles y el repunte del petróleo, productos como el jugo de naranja, el cacao y el café corrigieron parte de las fuertes alzas acumuladas en los últimos años ante mejores perspectivas de oferta.
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El comportamiento de los mercados respondió a catalizadores muy distintos. En algunos casos, el temor por restricciones de suministro y una mayor demanda industrial sostuvo las cotizaciones. En otros, los operadores comenzaron a descontar cosechas más abundantes, lo que modificó las expectativas sobre el equilibrio entre oferta y demanda.
El ranking semestral refleja esa divergencia. Detrás del aceite de soja se ubicaron el caucho y el aceite de palma, mientras que en el extremo opuesto aparecieron el café, el cacao y el jugo de naranja.
Mike McGlone, senior commodity strategist de Bloomberg Intelligence, dijo que las subidas de la primera mitad del año estuvieron “impulsadas por la guerra con Irán”, aunque pueden “haber sido el impulso que necesitaban los mercados agrícolas para añadir momentum a las tendencias de sobreabundancia y volver a presionar los mercados hacia precios más bajos”.
Las materias primas que lideraron las ganancias
El aceite de soja fue la materia prima agrícola con mejor desempeño del semestre tras avanzar un 33,2%, apoyado principalmente por las expectativas de una mayor demanda vinculada a los biocombustibles. La atención del mercado se concentró en Estados Unidos, donde las propuestas para elevar las obligaciones de mezcla de combustibles renovables reforzaron la perspectiva de un mayor consumo de aceites vegetales.
El principal catalizador fue la expectativa de una mayor utilización de aceite de soja para producir biodiésel y diésel renovable en ese país. Las propuestas de la EPA para aumentar las obligaciones de mezcla de combustibles renovables reforzaron las perspectivas de demanda de aceite de soja,
Al mismo tiempo, el mercado siguió de cerca la implementación del llamdo crédito fiscal estadounidense 45Z, un incentivo que busca estimular la producción de combustibles de bajas emisiones y que puede incrementar el consumo de aceite de soja como materia prima.
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El repunte del petróleo reforzó esa tendencia. S&P Global Commodity Insights sostuvo que el encarecimiento del crudo fortaleció la economía de las mezclas de biodiésel, elevando la demanda esperada de aceites vegetales, entre ellos el aceite de soja.
“Las crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente aumentaron la volatilidad en los mercados petroleros, lo que repercutió en el aceite de soja debido a su estrecha relación con la demanda de biocombustibles”, agregaron Ming Wang y Frayne Olson, analistas de NDSU Agricultural Risk Policy Center.
El caucho, segunda materia prima con mejor comportamiento del semestre tras subir un 18,18%, encontró respaldo en una combinación de restricciones estructurales de oferta y una demanda que continuó firme desde la industria automotriz. Plantaciones envejecidas en Tailandia, Indonesia, Malasia y Vietnam, junto con interrupciones climáticas durante la temporada de extracción, limitaron la disponibilidad física del producto.

Los analistas de Procurement Resource estiman un déficit mundial cercano a 400.000 toneladas para 2026 y destacan que los precios alcanzaron nuevos máximos anuales durante mayo. Al mismo tiempo, el encarecimiento del petróleo elevó los costos del caucho sintético, favoreciendo la sustitución hacia caucho natural.
La demanda de China, principal consumidor mundial y mayor fabricante de neumáticos, continuó aportando soporte al mercado.
El aceite de palma, con un avance del 13,48%, también estuvo impulsado por el mercado de los biocombustibles. Rabobank calculó que la demanda para producir biodiésel en Indonesia, Malasia y Tailandia absorbió una parte creciente de la producción regional, mientras el crecimiento de la oferta sigue condicionado por la limitada renovación de plantaciones y restricciones estructurales en los principales países productores.
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En la misma dirección, S&P Global Commodity Insights destacó que la demanda regional ha respaldado al mercado, pese al aumento esperado de la producción. Indonesia, principal productor mundial, avanza hacia mayores mezclas obligatorias de biodiésel, reduciendo el volumen disponible para exportación.
“Las políticas comerciales y de biocombustibles se han convertido en los dos determinantes más críticos de los precios del aceite de palma”, escribió Mathia Varqa, analista sénior de Fastmarkets.
A ello se sumó la expectativa de que una parte creciente de la producción en Indonesia continúe destinándose al biodiésel, mientras la demanda de India sigue absorbiendo volúmenes adicionales y la recuperación de la oferta aún resulta insuficiente para aliviar completamente el mercado.
Las materias primas que más retrocedieron
El café cedió un 7,4% durante el semestre después de que el mercado comenzara a descontar una recuperación de la producción mundial, especialmente en Brasil. Rabobank proyectó durante el semestre que la cosecha global 2026-2027 podría acercarse a 180 millones de sacos, un récord histórico, con un superávit de entre siete y diez millones de sacos tras dos campañas caracterizadas por una oferta muy ajustada.

La recuperación brasileña, favorecida por mejores condiciones climáticas y mayores rendimientos, modificó las expectativas de los operadores.
El Banco Mundial prevé que la producción mundial aumente desde 175,4 millones de sacos hasta cerca de 179 millones en la siguiente campaña, perspectiva que contribuiría a una moderación de los precios, aunque mantiene como principales riesgos las condiciones meteorológicas en Brasil y la evolución de la política comercial estadounidense.
El cacao, que perdió un 17,19%, también comenzó a reflejar un escenario de mayor disponibilidad. El Banco Mundial prevé que la producción mundial se recupere tras la fuerte caída registrada por las condiciones climáticas adversas, impulsada principalmente por Costa de Marfil y Ghana.
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Rabobank estima que la oferta podría superar al consumo en más de 400.000 toneladas durante la campaña 2026-2027, mientras XTB considera que el mercado empieza a incorporar el riesgo de una sobreoferta estructural después del extraordinario rally registrado en los últimos años.
La mayor caída del semestre correspondió al jugo de naranja, con un descenso del 17,83%. El mercado comenzó a descontar una recuperación parcial de la producción brasileña después de varios años afectados por sequías.
“Este mercado ha atravesado una histórica crisis de oferta. Las sequías extremas y las olas de calor en Brasil, junto con la propagación descontrolada del greening de los cítricos en Florida, provocaron un drástico desplome de la producción mundial en los últimos años. Ahora, sin embargo, esos temores prácticamente han desaparecido”, dijeron los analistas de XTB.

El Niño emerge como el próximo desafío para el mercado
Con buena parte del impacto de la crisis entre Israel e Irán ya incorporado en las cotizaciones, la atención de los mercados comienza a desplazarse hacia el regreso de El Niño.
Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank, considera que “tras varios años dominados por interrupciones geopolíticas, tensiones comerciales y cambios en las expectativas de política monetaria, el clima está emergiendo una vez más como un impulsor clave del mercado”.
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El analista advierte que un fortalecimiento del fenómeno durante la segunda mitad del año podría alterar la producción de café, cacao, azúcar y arroz, al tiempo que mayores precipitaciones favorecerían los rendimientos de soja, maíz y trigo en Argentina.
La intensidad que finalmente alcance El Niño y su impacto sobre la producción agrícola será una de las principales variables que seguirán los mercados en los últimos seis meses, después de un semestre en el que los precios oscilaron entre las tensiones geopolíticas, las políticas de biocombustibles y el cambio de expectativas sobre la oferta mundial.













