Dólar en América Latina: Wells Fargo advierte sobre dos monedas y actualiza proyecciones

El banco estadounidense proyecta que, tras un periodo de debilidad, el dólar retomará impulso en el segundo semestre de 2026.

PUBLICIDAD
A Wells Fargo bank branch in New York.
15 de enero, 2026 | 08:12 AM

Bloomberg Línea — Wells Fargo proyecta una recuperación del dólar estadounidense en la segunda mitad de 2026, que podría tener consecuencias para algunas monedas emergentes. Un análisis del banco advierte que dos divisas latinoamericanas enfrentan riesgos particularmente elevados si el dólar retoma su senda alcista: el real brasileño (USDBRL) y el peso colombiano (USDCOP).

Ver más: El peso colombiano es la moneda emergente más fuerte en 2026, pero Wells Fargo ve riesgos

PUBLICIDAD

Las tensiones políticas internas, el deterioro fiscal y la divergencia de políticas monetarias se combinan en estos países para crear un entorno propenso a la depreciación, justo en un momento en el que la entidad financiera cree que el billete verde tenderá a fortalecerse.

Tras un período de debilidad observado durante los últimos 12 meses, Wells Fargo espera una reversión del ciclo a partir del segundo semestre de 2026. Este giro, impulsado por el fin del ciclo de recortes de tasas de la Reserva Federal, podría desencadenar salidas de capital de mercados emergentes y presionar sus monedas, en especial aquellas cuyas condiciones internas ya son frágiles.

Monedas bajo presión

Los analistas de Wells Fargo anticipan un escenario en el que la Reserva Federal finalice sus recortes en junio, lo que reforzaría el atractivo del dólar por sus rendimientos relativos. “Una vez que la Fed termine su ciclo de relajación en la reunión de junio, los flujos de capital volverán al dólar estadounidense”, explicaron Brendan McKenna y Azhin Abdulkarim.

PUBLICIDAD
Billletes de dólar estadounidense. El fortalecimiento del billete verde tras los recortes de tasas de la Reserva Federal podría provocar salidas de capital y presión sobre divisas emergentes, según Wells Fargo.

Según los analistas, “el dólar estadounidense funcionará bien frente a las monedas del G10 y de mercados emergentes, recuperando buena parte de sus pérdidas” previas. Este fortalecimiento podría generar un ajuste abrupto en los tipos de cambio. “Las monedas de mercados emergentes han fortalecido en un grado desconectado de los fundamentos económicos y políticos subyacentes”, advirtió Wells Fargo.

McKenna y Abdulkarim señalaron que “los niveles de deuda han seguido aumentando, los balances fiscales se han deteriorado, la dinámica comercial se ha vuelto más complicada y las tasas reales se han comprimido”. En este contexto, muchas divisas emergentes “pueden debilitarse rápidamente una vez que regrese la confianza en el dólar”.

El peso colombiano y el real brasileño figuran como las más expuestas dentro del universo emergente. Según los analistas, “las monedas asociadas con riesgos económicos o políticos crecientes son las que pueden tener el peor desempeño”. Esta categoría incluye particularmente a Brasil y Colombia, donde se suman procesos electorales, presiones fiscales y decisiones monetarias controvertidas.

Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día.

PUBLICIDAD

América Latina profundiza la divergencia monetaria

La región latinoamericana está atravesando un periodo de divergencia significativa en materia de política monetaria. Mientras algunas economías, como Brasil, avanzan con recortes agresivos de tasas, otras, como Colombia, podrían iniciar un nuevo ciclo de endurecimiento.

“Seguimos creyendo que el Banco Central de Brasil será la institución más acomodaticia de la región”, afirmaron McKenna y Abdulkarim. En su visión, “la tasa Selic será reducida en 150 puntos básicos este año” debido a una inflación controlada y tasas reales elevadas.

En contraste, Colombia ha virado hacia una postura más restrictiva tras un aumento del salario mínimo de 23%. “Creemos que el Banco de la República subirá las tasas de interés a partir de la reunión de enero”, señalaron. El banco prevé “cuatro aumentos consecutivos de 25 puntos básicos”, lo que llevaría la tasa de política monetaria a 10,25% a mediados de 2026. Esta política refleja “preocupaciones crecientes sobre un posible sobrecalentamiento de la economía colombiana” y agrega complejidad a la ya fragmentada política monetaria regional.

Sede del Banco de la República de Colombia. Wells Fargo prevé que el Emisor subirá tasas ante señales de sobrecalentamiento en Colombia.

Este contraste evidencia cómo las autoridades monetarias latinoamericanas están reaccionando más a dinámicas internas que a tendencias globales. “Las divergencias claras en el camino de la política monetaria e intereses son evidentes en América Latina, ya que los bancos centrales responden a condiciones domésticas en lugar de tendencias globales”, destacaron McKenna y Abdulkarim.

En este entorno, el diferencial de tasas podría no ser suficiente para sostener las monedas más vulnerables si el dólar se fortalece. En el caso colombiano, la política restrictiva no compensa los factores fiscales y políticos que presionan al peso. “El deslizamiento fiscal y el aumento del riesgo político deberían pesar sobre el peso colombiano antes de las elecciones”, aseguraron los analistas. Además, estiman que “una vez que se desvanezca el alivio electoral, el peso puede debilitarse en línea con un dólar más fuerte”.

En cuanto a México y Chile, Wells Fargo identifica trayectorias de política monetaria más estables, aunque en direcciones distintas. Para México, los analistas consideran que “los responsables de la política de Banxico se mantengan en pausa a futuro, aunque el balance de riesgos sigue inclinado hacia más recortes de tasas”.

Ver más: Bank of America recomienda invertir en Brasil: las acciones que sigue en América Latina

En contraste, el ciclo de relajación en Chile está más avanzado. “Esperamos solo 25 puntos básicos adicionales de recortes por parte de los responsables de la política del BCCh, ya que el ciclo de flexibilización está maduro, pero aún continúa”, indicaron McKenna y Abdulkarim.

Resiliencia global con riesgos políticos

A nivel global, Wells Fargo proyecta un crecimiento de 3% para 2026, impulsado por mejores perspectivas en Estados Unidos, India y una leve estabilización en China. “La economía global creció 3,1% en 2025 y esperamos una expansión de 3,0% en 2026”, explicaron McKenna y Abdulkarim. Esta revisión al alza obedece a “una visión más optimista sobre la economía estadounidense, así como indicadores líderes más constructivos en China”.

En términos de política monetaria global, el banco considera que el espacio para más recortes en economías avanzadas es limitado. “Esperamos que solo la Fed, el Banco de Inglaterra y Norges Bank reduzcan tasas en 2026”, afirmaron. Para mercados emergentes, en cambio, prevén “más margen para flexibilización monetaria, especialmente en Asia y EMEA”.

Vehículos pasan frente al edificio Marriner S. Eccles de la Reserva Federal en Washington. Wells Fargo proyecta que la Fed finalizará su ciclo de recortes en junio.

No obstante, uno de los factores de riesgo identificados por Wells Fargo se vincula con la situación geopolítica en América Latina, especialmente Venezuela. En el informe se menciona que el banco ha recibido numerosas consultas sobre el impacto económico de la intervención estadounidense que depuso a Nicolás Maduro.

Hasta ahora, esta situación no ha generado cambios en sus proyecciones. “Consideramos que los acontecimientos relacionados con Venezuela son riesgos de cola y están lejos de ser incorporados en nuestro escenario base”, indicaron.

Aunque el impacto económico directo es considerado marginal, los analistas reconocen que “la geopolítica y el impacto sobre el riesgo político regional pueden ser los aspectos más interesantes y significativos de la intervención estadounidense en Venezuela”. Solo en caso de que se materialice un shock petrolero relevante o que se altere la confianza de los inversionistas, Wells Fargo ajustaría sus previsiones.

Las proyecciones de Wells Fargo

En suma, mientras el contexto global sigue mostrando signos de resiliencia, América Latina enfrenta presiones idiosincráticas que podrían amplificarse si el dólar retoma fuerza. Las proyecciones del banco para los siguientes trimestres son:

MonedasQ1-2026Q2-2026Q3-2026Q4-2026Q1-2027Q2-2027
Real brasileño5,305,505,755,605,655,70
Peso chileno880875890910930950
Peso mexicano17,7517,7518,018,2518,5018,75
Peso colombiano3.8503.7503.8003.8503.9003.950
Peso argentino1.5001.5251.5501.5751.6001.625
Sol peruano3,353,303,353,403,453,50

Brasil y Colombia se perfilan como los casos más frágiles, no solo por su exposición monetaria, sino también por el deterioro de sus marcos fiscales y la inestabilidad política de cara a procesos electorales.

En este escenario, las decisiones de política económica y la percepción de los inversionistas externos serán determinantes para la evolución de ambas monedas durante el resto de 2026.

PUBLICIDAD