Gestores buscan refugio fuera de las grandes tecnológicas de IA en mercados emergentes

La elevada concentración del índice MSCI Emerging Markets en tres fabricantes de chips impulsa a gestores globales a diversificar sus carteras hacia sectores como videojuegos, energía, infraestructura y compañías chinas y de otros mercados asiáticos.

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Bloomberg
Por Malavika Kaur Makol - Selcuk Gokoluk - Carolina Wilson

Bloomberg — Los inversores están diversificando sus inversiones más allá de los valores estrella del sector de la inteligencia artificial en los mercados emergentes, donde tan solo tres valores tecnológicos, con un valor de 4,4 billones de dólares, generan una parte desproporcionada de la rentabilidad.

Fondos como JPMorgan Asset Management y Grantham Mayo Van Otterloo & Co. están apostando por sectores más amplios de la economía, como los videojuegos, la energía e incluso una empresa láctea vietnamita. JPMorgan AM está considerando la India y China para diversificar su cartera más allá de las gigantescas empresas tecnológicas, una de ellas en Taiwán y dos en Corea del Sur.

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“Este tipo de concentración nunca resulta fácil para un gestor de carteras, siempre es complicado”, afirmó Warren Chiang, gestor de carteras de renta variable sistemática en GMO, en Berkeley (California). “La clave aquí es buscar oportunidades en tantos lugares como sea posible, pero el riesgo absoluto estará siempre presente, pase lo que pase”.

Taiwan Semiconductor Manufacturing Co., Samsung Electronics Co. y SK Hynix Inc. representan ahora más del 30 % del índice MSCI Emerging Markets, una exposición equivalente a la de las “Mag 7” en el S&P 500. En conjunto, el sector tecnológico representa el 45 % del índice de mercados emergentes.

Las oscilaciones de estas tres acciones arrastran a la baja o impulsan al alza a todo el índice de mercados emergentes, mientras los inversores se ven sacudidos por una volatilidad que se sitúa en su nivel más alto de los últimos seis años.

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Las acciones de los fabricantes de chips se están tambaleando en medio de las dudas sobre si los proveedores de servicios en la nube han sobredimensionado la infraestructura de IA. Los espectaculares resultados de Samsung Electronics no lograron desencadenar un repunte la semana pasada, mientras que los indicios de que los desarrolladores de IA están a punto de inundar el mercado con sus propios chips han agravado la preocupación de que la inversión en IA pueda superar a la demanda.

El índice Kospi de Corea del Sur ha caído un 20 % desde su máximo histórico de junio, y las oleadas de ventas han activado repetidamente los mecanismos de suspensión de la bolsa, lo que ha provocado la interrupción temporal de la negociación.

La preocupación por que las valoraciones se estén volviendo demasiado especulativas —y la exposición al sector tecnológico, demasiado elevada— llevó a William Lam, codirector de renta variable de Asia y mercados emergentes en Invesco, a reducir la posición en Samsung Electronics en uno de los fondos de renta variable asiáticos de la empresa en más de un 60 % desde principios de año. Afirmó que había reasignado los fondos obtenidos a otras empresas coreanas no vinculadas al sector tecnológico.

“Creemos que es importante proteger el capital de los clientes frente a una concentración excesiva”, señaló Lam. “La historia sugiere que la competencia, la expansión de la capacidad y la dinámica habitual del sector probablemente erosionen la rentabilidad con el paso del tiempo”.

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A pesar de los esfuerzos por diversificar, SK Hynix es, al mismo tiempo, una de las posiciones más infraponderadas en el fondo “Emerging Markets Equity Strategy” de GMO, dotado con 1.9 mil millones de dólares, y una de sus principales posiciones, según Chiang. Esta empresa de chips de memoria, valorada en un billón de dólares, ha visto cómo el precio de sus acciones se multiplicaba por 13 desde principios de 2025 —más de lo que justifican los fundamentos, en opinión de Chiang—.

“No se puede evitar tener una posición importante en TSMC, Samsung y SK Hynix, pero su posición activa podría diversificarse a nivel de valores, de países y de sectores”, afirmó.

Los certificados de depósito estadounidenses (ADR) de SK Hynix comenzaron a cotizar el viernes en el Nasdaq Global Select Market de EE. UU., registrando una subida del 14 % por encima de su precio de salida a bolsa, después de que el fabricante de chips recaudara 26 500 millones de dólares en la mayor salida a bolsa de una empresa extranjera jamás realizada en EE. UU.

Según Alison Shimada, directora de renta variable de mercados emergentes de Allspring Global Investments, mientras los hiperescaladores de EE. UU. sigan aumentando el desarrollo y la inversión en inteligencia artificial, las tendencias positivas en la cadena de suministro asiática continuarán.

Los flujos de inversión minorista muestran una confianza duradera. El ETF Avantis Emerging Markets Equity, de 25 400 millones de dólares —el mayor fondo cotizado en bolsa de gestión activa que replica la renta variable de mercados emergentes—, acaba de registrar su mayor entrada semanal en cuatro meses.

BlackRock Inc. busca equilibrar su exposición al sector tecnológico con inversiones en sectores que se beneficiarán de los avances en inteligencia artificial, entre los que se incluyen la energía, los materiales, las infraestructuras eléctricas y los servicios públicos. Se trata de una forma de amortiguar la volatilidad de las inversiones puramente centradas en la IA, según ha señalado Egon Vavrek, director del equipo de mercados emergentes y Asia.

Una de las principales apuestas del “Emerging Markets Value Fund” de Brandes Investment Partners, con un valor aproximado de 1.3 mil millones de dólares, es NetEase Inc., la segunda empresa de videojuegos más grande de China.

Las acciones tecnológicas chinas también están despertando interés. Los controles a la exportación de EE. UU. han obligado al país a crear un ecosistema tecnológico independiente centrado en empresas nacionales como SMIC y Huawei.

Esto las convierte en una buena forma de obtener exposición a la IA, al tiempo que se diversifica la cartera más allá de los líderes mundiales en chips, según Mark Davids, responsable de renta variable de mercados emergentes y Asia-Pacífico en JPMorgan AM.

“Las empresas tecnológicas chinas son las supervivientes de una feroz carrera evolutiva”, afirmó Oliver Shale, especialista en inversiones de Ruffer, una gestora de fondos de rendimiento absoluto macro global con 25 000 millones de dólares bajo gestión. “Cuentan con modelos de negocio sólidos, balances saneados y una base de clientes nacionales fieles”.

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