Bloomberg Línea — El ‘debasement trade’ vuelve a ganar espacio en los mercados. Las dudas sobre las finanzas de Estados Unidos y las medidas para contener los rendimientos de su deuda han puesto bajo presión al dólar y reactivado la búsqueda de activos que puedan preservar valor, como el oro y el bitcoin.
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La operación parte de un temor sencillo: que un Estado muy endeudado termine tolerando inflación, tasas bajas u otras medidas que reduzcan el valor real de su moneda para hacer más manejables sus obligaciones. No es simplemente una apuesta contra el dólar, sino una cobertura ante el riesgo de pérdida de poder adquisitivo.
La coyuntura estadounidense ha devuelto esa discusión al mercado. El Tesoro anunció la semana pasada que duplicará las recompras previstas de deuda de largo plazo, mientras los inversionistas dudan de que Washington pueda ofrecer una consolidación fiscal suficiente para cambiar la trayectoria de las cuentas públicas.
Derek Halpenny y Abdul-Ahad Lockhart, analistas de MUFG, advierten que “cuanto más a menudo ocurran estos episodios con la participación de la política de Washington, más creerán los participantes del mercado que la administración estadounidense quiere un dólar más débil”.

¿Qué es el ‘debasement trade’ y por qué debilita al dólar?
El término ‘debasement‘ viene de una práctica antigua: los gobiernos reducían la cantidad de oro o plata que contenía cada moneda y usaban ese metal para fabricar más. Había así más monedas en circulación, pero cada una contenía menos metal precioso y, por tanto, tenía menor valor intrínseco.
Hoy no hace falta retirar oro o plata de una moneda. El ‘debasement trade’ parte del temor a que un gobierno muy endeudado termine erosionando el poder adquisitivo de su divisa mediante inflación, expansión monetaria o políticas destinadas a aliviar el peso de la deuda.
La secuencia comienza con déficits y deuda crecientes, que obligan al Gobierno a emitir más bonos. El riesgo aparece si la política monetaria termina condicionada por esas necesidades y el banco central mantiene tasas bajas, compra deuda o tolera más inflación, una combinación que puede erosionar el valor real de la moneda.
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Estados Unidos ha vuelto a estar bajo esa lupa. Según los analistas del MUFG, la semana pasada, el dólar perdió cerca de 3% en cuatro semanas, su peor desempeño desde el periodo posterior a los anuncios del Día de la Liberación, mientras los inversionistas evalúan las políticas de Washington y aumentan las coberturas sobre sus exposiciones a la moneda.
Los analistas del BBVA vinculan parte de esa debilidad con las recompras del Tesoro. Los intentos de Scott Bessent por contener los costos de financiación tienen como consecuencia un dólar más débil, mientras los temores a la desdolarización y las salidas de capital pesan sobre la divisa.
ING, sin embargo, mantiene una lectura más moderada. Chris Turner explicó que tienden “a favorecer una caída más benigna del dólar, favorable al riesgo, que algunos”, aunque reconoce que muchos inversionistas anticipan pérdidas mayores ante el regreso del ‘debasement trade’.

MUFG advierte que el mercado ya vivió recientemente un episodio similar. “La última vez que tuvimos un periodo en el que el ‘debasement trade’ estuvo en el foco fue en enero”, explicaron Halpenny y Lockhart. Entonces, el dólar cayó 4% entre su máximo y mínimo intradía.
¿Por qué el ‘debasement trade’ beneficia al oro y al bitcoin?
Cuando aumenta el temor a una erosión del valor de las monedas, los inversionistas pueden buscar activos cuya oferta no dependa directamente de las decisiones de un gobierno. El oro es la expresión tradicional de esa operación, mientras el bitcoin ha ganado espacio como alternativa, aunque presenta una volatilidad considerablemente mayor.
El movimiento ya se refleja en el oro. El metal superó los US$4.650 la onza y acumula un avance cercano al 15% durante el último mes. Los ETF respaldados por oro captaron US$3.000 millones en julio y elevaron sus tenencias en 23 toneladas, mientras las compras de bancos centrales continúan como otro soporte.
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El bitcoin también ha recuperado terreno y cotiza alrededor de US$80.000. Según Timothy Misir, de BRN, los ETF al contado de la criptomoneda registraron entradas netas por US$1.920 millones entre el 17 y el 21 de agosto, la semana más fuerte de 2026, aunque parte del avance inicial estuvo impulsado por liquidaciones de posiciones bajistas.
¿Puede continuar el ‘debasement trade’?
La tesis depende ahora de la respuesta de las autoridades estadounidenses. MUFG considera muy reducidas las posibilidades de una consolidación fiscal capaz de modificar sustancialmente un déficit cercano a US$2 billones, mientras el mercado observa cómo el Tesoro intenta contener los rendimientos de largo plazo.
David Schassler, jefe de Soluciones Multiactivo de VanEck, sostiene que “décadas de gasto deficitario y aumento de la deuda pública nos pusieron en este camino” y considera que el gasto en infraestructura de inteligencia artificial, defensa y la incertidumbre geopolítica “no cambian ese camino. Lo aceleran”.

El problema ahora está también en cómo responde Washington al aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro. Si estos siguen subiendo, pueden aumentar las dudas sobre el costo de financiar la deuda estadounidense. Pero intentar contenerlos mediante intervenciones también puede alimentar las preocupaciones sobre el dólar.
Para MUFG, “un fracaso en limitar los rendimientos sería visto como un error de política que socavaría la confianza de los inversionistas y perjudicaría al dólar, mientras que las medidas para limitar los rendimientos también probablemente socavarían al dólar”.
La consecuencia podría ser que más inversionistas reduzcan o cubran su exposición a la divisa. “Bien podríamos estar al borde de otro periodo de ventas de dólares”, dijeron los analistas.
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El petróleo aparece como uno de los principales riesgos para esta operación. Una escalada de los precios energéticos podría alimentar la inflación, mantener una Fed restrictiva y respaldar al dólar por su condición de refugio, limitando tanto su depreciación como el impulso que el ‘debasement trade’ ofrece a otros activos.
La atención estará así en los datos de inflación PCE, el mercado de Tesoro y el discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole. Su efecto sobre los rendimientos y la confianza en la política estadounidense ayudará a determinar si el ‘debasement trade’ gana fuerza o si el reciente castigo al dólar encuentra un límite.













