Bloomberg Línea — Las acciones de Spirit Airlines (FLYYQ) se dispararon en Wall Street tras conocerse que la administración de Donald Trump evalúa un rescate que podría alterar de forma sustancial su estructura de capital.
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El plan en discusión contempla hasta US$500 millones en financiación a cambio de opciones que permitirían al gobierno estadounidense poseer hasta el 90% de la compañía tras su salida de la bancarrota, según reportó Bloomberg. La operación aún no está cerrada y mantiene diferencias internas dentro de la administración. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, lidera las negociaciones.
El mercado reaccionó de inmediato y los títulos de Spirit subieron 150% tras conocerse las conversaciones, aunque el movimiento intradía fue aún más extremo. Las acciones cerraron sobre los US$1,50, aunque llegaron a estar en US$2,42.
Los analistas de XTB señalan que “la magnitud del rebote refleja un cambio abrupto en la probabilidad de quiebra, que hasta hace días era el escenario central para el mercado”.
La compañía se encontraba en proceso de reestructuración tras acogerse al Capítulo 11 en agosto de 2025, en su segunda bancarrota en menos de un año, con un plan para reducir miles de millones en deuda y ajustar su flota. La presión sobre su modelo de negocio ya había sido señalada por ejecutivos del sector. Scott Kirby, CEO de United Airlines (UAL), indicó a Bloomberg Television que “los problemas de Spirit son anteriores al aumento del precio del combustible” y que “iba a fracasar porque el modelo de negocio no funciona”.
El esquema propuesto introduce un componente de dilución relevante para los actuales accionistas. XTB explica que “el eventual acuerdo planteado por la administración Trump introduce una estructura híbrida de financiamiento, donde el gobierno aportaría liquidez a cambio de opciones sobre acciones”, lo que redefine la estructura futura del capital incluso si la compañía evita la liquidación.
El deterioro operativo está vinculado al encarecimiento del combustible, intensificado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Spirit construyó su plan bajo supuestos de US$2,24 por galón, frente a niveles de mercado cercanos a US$4,24, lo que compromete su viabilidad financiera. El combustible puede superar el 30% de los costos operativos, limitando la capacidad de trasladar precios en un modelo centrado en tarifas bajas.
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“Spirit Airlines gozaría de una situación financiera mucho más sólida si la administración Biden no hubiera bloqueado imprudentemente la fusión de la aerolínea con JetBlue”, declaró el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, en un comunicado. “La administración Trump continúa monitoreando la situación y la salud general de la industria de la aviación estadounidense, de la cual dependen millones de estadounidenses a diario para sus viajes esenciales y su sustento”.
El ajuste operativo que se estaría estudiando incluye una reducción de flota hacia 76–80 aeronaves, lo que implica menor capacidad de generación de ingresos y pérdida de economías de escala. A diferencia de aerolíneas tradicionales como Delta Air Lines (DAL) o United Airlines, Spirit enfrenta una menor diversificación de ingresos y menor acceso a coberturas frente al precio del combustible.
Esta historia se actualizó tras el cierre del mercado para reflejar el alza final de la acción.













