Un programa para actualizar el avión espacial de la compañía se está llevando a cabo un mes más tarde de lo previsto, lo que obliga a retrasar una misión de investigación y el inicio del servicio comercial hasta el cuarto trimestre de 2022.
El vuelo de prueba de Virgin Galactic ha demostrado que tales viajes, que una vez fueron materia de ciencia ficción, se están volviendo cada vez más realistas.