Economía

Rigidez del gasto público puede llevar a Moody’s a bajar calificación de México

Hacia la segunda mitad del sexenio hay factores que pueden llevar a una baja en la calificación soberana.

Moody's tiene la calificación soberana para México ubicada en un nivel de Baa1 con perspectiva negativa.
03 de septiembre, 2021 | 05:05 am
Tiempo de lectura: 3 minutos

Ciudad de México — En la antesala de la presentación del Paquete Económico 2022, Moody’s advirtió que la creciente rigidez en el gasto público durante la segunda mitad del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador podrían llevar a una baja de la calificación soberana, ubicada hoy en un nivel de Baa1 con perspectiva negativa.

La decisión del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador de mantener inalterada su agenda de apoyar a Petróleos Mexicanos (Pemex), de aplicar medidas de austeridad fiscal y de un gasto social creciente, generarán complicaciones presupuestales hacia 2024, sobre todo porque en la segunda parte de la administración ya no habrá “colchones” fiscales.

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El analista líder de la calificación soberana de México en Moody’s, Renzo Merino, dijo que el perfil crediticio de México y los fundamentos fiscales siguen alineados con el rango de calificación Baa que implica grado de inversión, sin embargo, hacia delante hay factores que pueden llevar a una baja en la calificación soberana.

“Los factores que podrían llevar a una baja de la calificación son crecimiento anual promedio inferior a 2% en el mediano plazo y aumento sostenido de las rigideces fiscales”

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Durante la primera mitad de la administración, el gobierno ha mantenido cuentas fiscales “ordenadas”, sin embargo, el gobierno federal enfrentará presiones fiscales derivadas de pagos de pensiones crecientes, elevada carga de interés de la deuda y apoyo recurrente a Petróleos Mexicanos (Pemex).

Por ejemplo, en el caso de Pemex, Moody’s estima que, con base en información del gobierno, las transferencias a Pemex estarían bordeando alrededor de un punto del PIB hacia 2024.

El pago del servicio de deuda es otro factor que pone presión fiscal. México tiene una carga de intereses mayor a sus pares cuando se compara el servicio de deuda contra los ingresos de los países.

Así, la carga de intereses en México representa 12% de sus ingresos, una proporción que es mayor que la de países como Uruguay, Colombia, Italia, España, Rusia, entre otros.

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Una eventual normalización de la tasa de interés que fija Banco de México también podría impactar las tasas bajo las que contrata el Gobierno de México deuda en el mercado. “La deuda que se pueda contratar puede ser algo más cara y la carga de los intereses podría seguir aumentando”.

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Sin colchones financieros en segunda mitad del sexenio

Moody’s señaló que la notoria merma de los colchones financieros del Gobierno de México es un factor que agrega presión a las finanzas públicas durante la segunda mitad del sexenio, ya que no se contarán con ahorros que pudieran ayudar a financiar el creciente gasto público.

Esto porque tanto el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP) como el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF) fueron usados el año pasado para compensar el faltante de ingresos tributarios y petroleros que cayeron por el impacto de la pandemia.

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La agencia anotó que el FEIP pasó de tener en junio de 2019 un monto de 296,314 millones de pesos a una cantidad de 15,814 millones de pesos en marzo de 2021.

“Se ha reducido, el FEIP, no existe ese FEIP, está prácticamente en ceros. En la primera parte del sexenio había esos recursos, en la segunda parte del sexenio no va a haber esos recursos”, advirtió el director ejecutivo adjunto de Moody’s para las Américas, Mauro Leos.

En la medida que el gobierno siga comprometido con mantener la disciplina o austeridad fiscal, tendrá que ser más cuidadoso porque ya no va a tener esos recursos del FEIP que de alguna manera ayudaron a que los déficits del año pasado fueran bajos.

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