Estilo de vida

Tras la pandemia, la movilidad será un ejercicio compartido

Según un estudio, distintos servicios de movilidad podrían crecer 10% al año durante el resto de la década, en comparación con el 5% del sector del transporte en general

Bicicletas de uso compartido en Nueva Delhi.
Por Anurag Kotoky
31 de julio, 2022 | 01:22 pm
Tiempo de lectura: 2 minutos

Bloomberg — La transición a los vehículos eléctricos continúa en el mundo. Se prevé que las ventas de este tipo de automóviles se tripliquen con creces de aquí a 2025, aún a pesar de que los clientes pagan una prima por ellos.

Pero ¿qué pasa con las perspectivas de que los conductores se pasen a los vehículos compartidos, en lugar de poseerlos ellos, a medida que avanza la década?

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Según un reciente estudio del Foro Oliver Wyman y el Instituto de Estudios del Transporte de la Universidad de California en Berkeley, el cambio se está produciendo rápidamente.

El informe es optimista aún pese a que el transporte público (la forma más eficiente de conseguir un futuro más sostenible) se haya visto ampliamente afectado por la pandemia, considerando que llevó a la gente a abandonar los trenes y autobuses en favor de los vehículos privados.

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Un tren de metro vacío entrando en la zona de Pudong, en Shanghai, que fue puesto bajo llave a finales de marzo. Fotógrafo: Qilai Shen/Bloombergdfd

El estudio señala que servicios de movilidad, que incluyen el uso compartido de autos, bicicletas y monopatines, así como las suscripciones a vehículos y transporte compartido, podrían crecer un 10% al año durante el resto de la década, en comparación con el 5% del sector del transporte en general.

Los ingresos de estos servicios, que también incluyen las aplicaciones de recarga y navegación, podrían aumentar hasta los US$660.000 millones en 2030, un enorme salto desde los US$260.000 millones de 2020.

Los autores del informe escribieron que “para el final de la década, más aplicaciones, servicios compartidos y electrificación ampliarán significativamente el alcance y los modos de movilidad”.

Los cambios están impulsados tanto por las regulaciones como por la demanda de los consumidores. Las ciudades están liderando el aumento al restringir el uso de vehículos antiguos, lo que está progresando en algunas regiones hacia una prohibición total de los autos con motores de gasolina y diésel. Y los consumidores están más abiertos a los servicios digitales, basados en la demanda y los que son más baratos. Más de la mitad de los encuestados en el estudio de Oliver Wyman dijeron que la asequibilidad era un factor clave en su selección del modo de transporte.

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La tendencia también difiere de una región a otra en función de la disponibilidad de transporte público, las formas tradicionales de desplazarse y la densidad de población. En Norteamérica, donde se suele preferir el auto debido a la dispersión de las ciudades y a la falta de transporte público, existe una demanda natural de servicios de aplicaciones de transporte.

El transporte público en Europa, en cambio, está muy desarrollado. Según el estudio, la pandemia ha afectado gravemente a la movilidad en la región, y el uso compartido del auto ha sustituido al transporte público para algunas personas.

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En Asia, se espera que el alquiler y el uso compartido de autos crezca rápidamente, ya que la industrialización y la urbanización en los países en desarrollo estimulan la demanda de automóviles. India y Malasia son los mayores mercados de la región para la suscripción de autos. Pero dos mercados importantes, China y Japón, pueden ver restringido su crecimiento debido al estatus social vinculado a la propiedad de un auto y a los costos de los seguros.

El informe concluye que las demandas de movilidad de los consumidores están evolucionando de forma aparentemente contradictoria. Por un lado, la gente quiere opciones baratas, pero por otro, la pandemia aceleró el alejamiento del transporte masivo, que es el servicio más barato disponible.

En definitiva, los consumidores quieren un transporte ágil, a la carta y asequible, lo que crea retos difíciles de conciliar. En ese entorno, los nuevos actores lucharán por ganar dinero mientras intentan satisfacer estas demandas.

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