Bloomberg — El volumen de deuda mundial alcanzará un récord de US$310 billones para fin de año y corre el riesgo de aumentar aún más en 2024 en medio de una avalancha de elecciones en todo el mundo, lo que ejercerá presión sobre el gasto fiscal, dijo el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés).
El próximo año, más de 50 países y regiones celebrarán elecciones que podrían impulsar políticas que aumentarán la ya alta carga de las tasas de interés para países como Egipto, India, Malasia, Pakistán, Sudáfrica, Turquía y Estados Unidos, según la entidad con sede en Washington.
“Si las próximas elecciones conducen a políticas populistas destinadas a controlar las tensiones sociales, el resultado podría ser un endeudamiento de los Gobiernos aún mayor y restricciones fiscales aún menores”, escribió el director de investigación de sostenibilidad del IFF, Emre Tiftik, junto con otros investigadores en un informe dado a conocer el jueves.
“Este escenario también podría afectar la confianza de los inversionistas en un entorno de tasas de interés más altas por más tiempo, lo que podría conducir a miniciclos de auge y caída en los mercados de renta fija”, señaló.
Eso ya está sucediendo en el mercado de bonos del Tesoro de EE.UU., escribieron. La reciente volatilidad que ha llevado los rendimientos a 10 años a casi 5% por primera vez en más de una década se ha visto intensificada, en parte, por la especulación de un mayor gasto público.
Los déficits fiscales en las principales economías agregarán alrededor de US$5,3 billones por año al volumen global de deuda hasta 2027, estima el grupo.

En los primeros nueve meses del año, la deuda mundial creció alrededor de US$9,5 billones llegando a US$307 billones, y el endeudamiento fiscal encabezó el aumento en el tercer trimestre. EE.UU., Japón, Francia y el Reino Unido avivaron el incremento, mientras que, entre los mercados emergentes, la acumulación de deuda fue más pronunciada en China, India, Brasil y México.
Mientras tanto, la deuda como proporción del producto interno bruto en los mercados emergentes se elevó a un récord de 255% en el tercer trimestre, liderada por Rusia, China, Arabia Saudita y Malasia, según el IIF. A nivel mundial, la cifra se mantuvo sin variación en 333%, pero aumentará a medida que la inflación se enfríe y el crecimiento económico se mantenga débil.
Lee más en Bloomberg.com














