¿Inversión en riesgo? El litigio por un puerto en Belice que llegó hasta Marco Rubio

El conflicto en torno al proyecto Stake Bank Island llevó al congresista estadounidense Brian Mast a pedir al Departamento de Estado una revisión del clima de inversión en Belice.

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Banderines de Belice y Estados Unidos, en un acto público 8 de diciembre de 2025.
12 de marzo, 2026 | 06:49 AM

Bloomberg Línea — Un conflicto empresarial que se arrastra desde hace años en Belice cruzó fronteras y llegó hasta los pasillos del Capitolio, luego de que esta semana el congresista Brian Mast, presidente del Comité de Asuntos Externos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, envió una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, solicitando una evaluación exhaustiva del estado de derecho y el clima de inversión del país centroamericano.

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La misiva, fechada el 10 de marzo, coloca al proyecto turístico Stake Bank Island, ubicado a dos millas de la costa de Belize City, en el centro de un debate diplomático que podría incidir en la relación bilateral entre ambos países.

Concebido como un megapuerto capaz de recibir hasta cuatro cruceros clase Voyager, el proyecto es impulsado por The Feinstein Group of Companies, que ha invertido más de US$100 millones, según medios locales. El complejo incluye además una zona de ocio y comercio para tripulaciones y un parque acuático de temática maya.

Sin embargo, en 2024 se conoció la dificultades financieras del proyecto y la fractura con sus financistas, incluido el Atlantic Bank Limited (ABL), que señaló a la empresa de incumplimiento de pagos, desencadenando un proceso de ejecución de hipoteca y la posterior venta de su participación en la inversión a Operaciones Portuarias, S.A. de C.V., una sociedad con sede en Honduras.

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La situación se complicó cuando el gobierno de Belice intervino para adquirir una extensión de 23,4 acres adyacentes a la isla, argumentando interés público.

Feinstein, que mantenía la titularidad de esa extensión, argumentó que la adquisición fue una maniobra para despojarlo de sus activos y beneficiar a los nuevos propietarios.

Aunque el Tribunal Superior validó la adquisición en enero de 2025, la apelación de Feinstein sigue pendiente ante el Tribunal de Apelación de Belice.

Mientras el proyecto permanece estancado, Belice lucha por recuperar su flujo de turistas. La Junta de Turismo de Belice (BTB) informó en febrero que, si bien el turismo de pernoctación mostró un leve repunte del 0,8% interanual con relación a 2024, el sector de cruceros aún no logra recuperarse del todo.

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En 2025, el país registró 967.214 cruceristas, un incremento del 8,1% respecto al año anterior, pero las cifras fueron un 17,4% por debajo de los niveles récord de 2019.

En noviembre, el director de Turismo, Evan Tillett, dijo que “hay barcos que nos están pasando por alto en este momento porque son demasiado grandes para atracar”.

Un litigio en curso

En su misiva a Rubio, Mast también enlazó el caso Stake Bank con preocupaciones geopolíticas de alto nivel.

El congresista de Florida señaló que las debilidades en la gobernanza beliceña, tales como déficits de transparencia, inseguridad jurídica y demoras en los procesos judiciales, podrían ser explotadas por potencias extranjeras adversas, “un patrón que ya se ha observado en naciones que han cambiado su reconocimiento de Taipéi a Pekín”.

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Belice, junto con Guatemala y Paraguay, es uno de los pocos países que reconoce la soberanía de Taiwán en lugar de la República Popular China, una posición que Washington valora como un baluarte en la región. Sin embargo, Mast advierte que la inestabilidad institucional podría abrir la puerta a una mayor influencia china, “un patrón que ya se ha observado en países que han cambiado su reconocimiento de Taipéi a Pekín”.

“Estados Unidos tiene un interés directo en un Belice estable y bien gobernado”, escribió Mast, pidiendo al Departamento de Estado que determine si las disputas de inversión plantean riesgos para los intereses estadounidenses.

La familia Feinstein interpretó la intervención del congresista como una validación a su postura. En un comunicado público, señalaron que “durante años, hemos advertido que el trato que se ha dado a Stake Bank Island —mediante acciones arbitrarias, interferencia política e inobservancia del debido proceso— dañaría la reputación de Belice y amenazaría su relación con socios clave".

En respuesta, el ministro de Asuntos Exteriores, Francis Fonseca, aseguró que cooperará plenamente con cualquier evaluación del Departamento de Estado, al tiempo de reafirmar su compromiso con la independencia judicial, según medios locales.

“Respetamos nuestro sistema legal y el respeto al estado de derecho requiere que estos procesos judiciales sigan su curso”, indicó el titular Exteriores a News 5 Live, subrayando que el caso Stake Bank está actualmente en litigio y que las acusaciones de irregularidades serán atendidas a través de los canales oficiales.

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