Bloomberg Línea — El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, anunció un paquete de reformas económicas en medio de la creciente presión de la administración estadounidense de Donald Trump contra el Gobierno y la dirigencia de la isla, entre ellas, un bloqueo petrolero de facto vigente desde el pasado enero y las sanciones a compañías estatales —el conglomerado GAESA y la petrolera CUPET—.
Se trata de una veintena de medidas contempladas en el Programa Económico y Social para el 2026, aprobadas en un debate popular y robustecidas en las últimas semanas. Sin embargo, para que entren en vigencia, deberán ser aprobadas por el Buró Político en la Asamblea Nacional.
“Ese debate popular amplió, fortaleció, robusteció las proyecciones que traía el documento inicial. Y respetando esa opinión de nuestro pueblo, en estos meses se ha trabajado intensamente con expertos, consultando criterios, incluso consultando criterios internacionales, y usando plataformas de inteligencia artificial”, dijo el gobernante comunista en conversación con la prensa este viernes.
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Las reformas, entre otras, buscarán una relativa descentralización de la economía, dándole mayor autonomía a los municipios, y la eliminación de la burocracia para reducir el gasto estatal, con la reducción de ministerios. Además, apostará por incentivar la inversión extranjera directa, involucrando a la diáspora.
“Son tiempos en los que hay que cambiar”, afirmó Díaz-Canel.
A continuación, un resumen de las declaraciones del mandatario:
Autonomía municipal y empresarial estatal
Díaz-Canel explicó que las reformas, entre otras cosas, apuntan a conferirle mayores facultades económicas a los municipios, de tal manera que “puedan decidir cuáles son sus empresas, cuáles son sus actores económicos, cuáles son las matrices de interrelación de estos actores económicos, cómo se conciben, cómo se construyen los sistemas productivos locales y cómo se aprovechan las fortalezas endógenas”.
El presidente cubano señaló que será indispensable eliminar las estatales importadoras para dinamizar el comercio, pero también que las otras compañías del Estado tengan independencia a la hora de administrar las utilidades y definir los salarios de sus empleados.
“Que funcione sin intermediarios [Empresa Estatal Socialista], que funcione sin manos metidas en su gestión y, sobre todo, con mucha participación de los trabajadores”, dijo Díaz-Canel. “Las empresas [estatales] van a diseñar sus dimensiones, van a diseñar sus sistemas de salario, van a tener las facultades sin límites, sin trabas, para dar uso a sus utilidades en las cosas que ellos entiendan, en las cosas que aprueben”.
Y especificó: “Colectivamente, van a tener facultades exportadoras e importadoras; van a tener contrataciones que les van a permitir ingresar en divisas y, además de los aportes que hagan al país, tener una parte de esas divisas para reproducir de manera ampliada sus producciones y sus servicios”.
Reducción del Gobierno central
Díaz-Canel sostuvo que ahora mismo hay un proyecto de ley que busca reducir el Gobierno central, a la espera de opiniones de la población, antes de ser discutido en la Asamblea Nacional.
“Hay una reducción importante, no solo de ministerios, sino que hay una reducción importante también de cargos”, adelantó.
El recorte al Gobierno central y, por tanto, a parte del Estado, permitirá un “ahorro de gastos del Presupuesto, que van a quedar disponibles para apoyar programas sociales o para apoyar la reforma salarial, a la cual, en el menor tiempo posible, tenemos que ir”.
Inversión extranjera directa
Díaz-Canel comentó que, entre el paquete de reformas anunciado, destacan un grupo de disposiciones para incentivar la inversión extranjera directa, relacionadas con “derechos de superficie y con quitar trabas”, pero además “con el uso de cuentas bancarias y los plazos de aprobación de la inversión extranjera directa”.
“Y entre toda esa inversión extranjera directa, también se han tratado dos formas particulares de inversión de cubanos: la de los cubanos residentes en el exterior y la de los cubanos en Cuba”, agregó el jefe del Estado cubano. A su juicio, la idea es que “en igualdad de condiciones, puedan participar como actores, junto a la inversión extranjera directa, las empresas estatales, las formas no estatales y las formas cooperativas en el entramado económico y productivo del país”.
Cambios en el sector turístico
Tras la salida de cadenas hoteleras de España y Canadá ante la posibilidad de ser sancionadas por Estados Unidos, Díaz-Canel anunció cambios para el sector turístico, aunque no ahondó en ellos.
“No podemos pensar, en estos momentos, solo en las grandes cadenas cuando muchas de ellas, por la presión del gobierno de los Estados Unidos, se han retirado del país”, expuso. “Gestionaremos negocios en el ámbito inmobiliario y en el turismo, con nuevas modalidades y con otros actores que no son los que han estado tradicionalmente en estos espacios”.
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