Buenos Aires — Cuando faltan apenas un puñado de días para que se realice el balotaje que definirá quién será el próximo presidente, la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) advirtió sobre el peso que tienen los impuestos en el país para el sector, pero también para los consumidores, al asegurar que ello se termina trasladando a los precios.
“La presión tributaria, con relación a las contraprestaciones en Argentina, es tremenda”, sostuvo el titular de la entidad, Mario Grinman.
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Desde la Cámara apuntaron especialmente contra impuestos como Ingresos Brutos porque es “caro y va a precios”. Además, estimaron que en la medida en que “se vayan poniendo más impuestos”, va a haber más informalidad. En el rubro, de hecho, se ubica en torno al 40%.
Las propuestas de los candidatos
En diálogo con la prensa, Grinman evaluó que el candidato de Unión por la Patria y ministro de Economía, Sergio Massa, “ha demostrado la intención de bajar la presión tributaria, pero eso tiene un costo para el Estado”.
“Supongo que sabrá de dónde sacar lo que le falte porque si no, significará desfinanciamiento para el Estado”, apuntó.
Sobre la propuesta del titular del Palacio de Hacienda sobre bajar la presión tributaria, el empresario consideró: “Por un lado, es bueno porque lo que hacemos todos los días es quejarnos por la enorme presión tributaria, pero también somos conscientes de la necesidad imperiosa del Estado de recaudar, producto del déficit fiscal”.
“Se tienen que alinear el gasto público y el déficit fiscal para que se pueda bajar la carga tributaria y no afecte las arcas del Estado”, aseguró.
A su vez, anticipó que Massa les prometió tratar la “Separata” del Presupuesto 2024, que implica regímenes impositivos diferenciales y eliminación de exención de impuestos, luego del balotaje.
Al ser consultado sobre las políticas que implementaría el libertario Javier Milei ante un eventual mandato, analizó: “Hay cosas que son interesantes y otras que no compartimos, como el cierre del Banco Central o la dolarización”.
De ese modo, remarcó: “No queremos que el Estado se muera, queremos que tenga ingresos genuinos”.
Un 2024 turbulento
Grinman pronosticó un 2024 con turbulencias, aunque se mostró más optimista a largo plazo por el fin de la sequía y el futuro de la energía.
“El panorama para quien le toque gobernar va a ser turbulento. Que nadie espere que el 2024 sea mejor que el 2023″, aseguró.
Sin embargo, destacó que, tras ello, sí se podría ver un “horizonte” con avances para la economía argentina.













