Buenos Aires — Las acciones de bancos argentinos avanzaron con fuerza en Wall Street en las últimas dos ruedas, y analistas del sector financiero consideraron que los fundamentos de estas compañías están empezando a mostrar mejoras que justifican el movimiento alcista y coinciden en que lo peor ya pasó y en que comienza una normalización en factores sensibles como la mora. Asimismo, un mejor clima internacional estaría jugando a favor.
En este contexto, los bancos argentinos tuvieron los siguientes movimientos en las últimas 48 horas:
- Grupo Supervielle SA (SUPV) avanzó 16,3%
- BBVA Argentina SA (BBAR) repuntó 14,5%
- Banco Macro SA (BMA) escaló 12,3%
- Grupo Financiero Galicia SA (GGAL) trepó 10,6%
No obstante, todos ellos se encuentran por debajo del precio que tenían al iniciar el año. Supervielle, por caso, está un 20% por detrás.
Qué hay detrás del salto de las acciones bancarias
“El movimiento tiene sustento fundamental en el corto plazo pero hay que distinguir dos capas: la primera es genuina, ya e los balances del sector muestran una recuperación real de márgenes, crecimiento del crédito privado en dólares y mejora secuencial de rentabilidad", reflexionó Damián Vlassich, team lead de estrategias de IOL Inversiones.
En segundo término, Vlassich añadió: “La segunda capa puede tener una variable especulativa y está atada al MSCI, dado que el 23 de junio el MSCI publicará su revisión anual de clasificación de mercados. Las expectativas del mercado se concentran en un primer paso concreto pero acotado: que Argentina ingrese a un período de revisión o watchlist. Es importante ser precisos en este punto: en esta ventana, una reclasificación directa está descartada", consignó.
Según explicó Ezequiel Fernández, director de research corporativo en Balanz, las acciones bancarias suelen tener una elevada sensibilidad a los movimientos del mercado y, por eso, reaccionan con más fuerza en las ruedas positivas del índice S&P Merval
No obstante, sostuvo que la suba no responde únicamente a un efecto técnico de mercado. En ese sentido, remarcó que los resultados presentados por Grupo Supervielle, Grupo Financiero Galicia y Banco BBVA Argentina muestran una tendencia de normalización en los niveles de mora.
Fernández consideró que esa regularización es clave para consolidar las expectativas de recuperación de la rentabilidad sobre el patrimonio, con niveles que podrían ubicarse entre 10% y 15% hacia fines de año. Afirmó, además, que esa visión encuentra respaldo en el informe sobre bancos publicado en marzo por el Banco Central de la República Argentina.
Respecto de los balances del sector, y a la espera de los resultados de Banco Macro, Milo Farro, analista de research de Rava Bursátil, sostuvo que comienza a ganar fuerza en el mercado la percepción de que “lo peor ya pasó”.
Según explicó, esa visión se apoya en la reducción de los cargos vinculados a la mora y en una mejora de los indicadores de rentabilidad, luego de que varias entidades hubieran mostrado resultados negativos hacia el último trimestre de 2025.
Farro agregó que a ese escenario se suma un mayor optimismo en los mercados internacionales, impulsado por la desescalada de las tensiones en Medio Oriente y la consecuente baja en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense de largo plazo. En las últimas cuatro ruedas, la tasa a 30 años retrocedió 21 puntos básicos.
El analista agregó que el mercado también comienza a proyectar una segunda mitad del año con mayor nivel de actividad económica, impulsada por tasas de interés más bajas. En ese contexto, señaló que los inversores empiezan a anticipar una nueva expansión de las carteras de préstamos luego de julio, con mayor disciplina crediticia y un impacto positivo sobre las ganancias de las entidades financieras.
Por su parte, Santiago López Alfaro, presidente de DRACMA Investments, vinculó la suba de las acciones bancarias tanto a factores internacionales como a una mejora del escenario local.
Según explicó, una parte importante del movimiento responde al contexto global de apetito por el riesgo. Señaló que, en momentos de tensión geopolítica en Medio Oriente y subas del petróleo, los activos vinculados al riesgo —como las tecnológicas y los bancos— suelen verse afectados. En cambio, cuando el crudo retrocede, como ocurrió en las últimas ruedas, se reactivan las compras de ese tipo de activos, entre ellos los bancos argentinos.
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López Alfaro consideró además que el sector financiero ya dejó atrás el período más complejo, marcado el año pasado por la suba de tasas, el aumento de la mora y la incertidumbre electoral en la provincia de Buenos Aires. En ese sentido, afirmó que actualmente las tasas son más bajas, la mora comienza a estabilizarse y el crédito muestra señales de recuperación.
También destacó la mejora de algunos indicadores macroeconómicos, como el crecimiento de las reservas internacionales, el superávit fiscal y el superávit comercial, además de una economía que “parecería empezar a crecer”. En ese contexto, sostuvo que las acciones argentinas se encuentran bien posicionadas para el resto del año y que los bancos podrían ser uno de los sectores favorecidos.
El ejecutivo agregó que la mejora en el apetito global por el riesgo, en un escenario de menor tensión bélica, se combina con fundamentos locales más sólidos, un factor que, a su juicio, podría impulsar a los activos argentinos en los próximos meses.













