Bogotá — El presidente Abelardo De la Espriella anunció un plan de choque para estabilizar financieramente el sistema de salud colombiano, cuyo primer paso será establecer con claridad cuánto debe cada entidad promotora de salud (EPS).
La estrategia busca mejorar el flujo de recursos y determinar las condiciones en las que operan estas entidades.
“Tenemos que diseñar y poner en marcha cuanto antes un plan de choque para la estabilización financiera del sistema, partiendo de la definición clara de las deudas con cada una de las EPS”, afirmó el mandatario.
¿Tienen salvación las EPS en Colombia?
El anuncio se produjo durante una intervención del presidente sobre los lineamientos de su Gobierno para el sector salud, en la que defendió la necesidad de recuperar los componentes del sistema que funcionan y corregir aquellos que presentan dificultades.
De la Espriella sostuvo que las decisiones relacionadas con la financiación, el aseguramiento, la prestación de servicios, los medicamentos y las intervenciones a las EPS deberán fundamentarse en evidencia técnica y en sus efectos sobre los pacientes.
“Las EPS no son enemigas, pero las malas EPS no son intocables”, afirmó el presidente, de acuerdo con la información publicada sobre su visita al Ministerio de Salud.
El mandatario señaló que las entidades que sean viables, estén bien administradas y puedan responder por sus afiliados tendrán condiciones para continuar operando.
En contraste, aquellas que presenten problemas corregibles deberán avanzar en planes de recuperación.
También advirtió que las EPS consideradas inviables, que administren irresponsablemente los recursos o que no puedan garantizar la atención podrán ser intervenidas, reorganizadas o sustituidas, con la protección de los afiliados como prioridad.
El Gobierno no detalló en el anuncio los montos de las obligaciones que pretende identificar, la metodología para establecerlas ni el calendario de ejecución del nuevo plan de choque.
Un plan de choque que ya tiene una primera fase
La nueva estrategia se suma al Plan de Choque en Salud que el Gobierno puso en marcha en septiembre para resolver atenciones represadas y garantizar la continuidad de los tratamientos.
En esa primera fase, el Ministerio de Salud identificó a 1.069.196 usuarios con medicamentos o procedimientos pendientes, a partir del cruce de información y del trabajo con los aseguradores, los pacientes y las sociedades científicas.
El programa prioriza a personas con enfermedades que pueden comprometer la vida o afectar de manera irreversible la respuesta terapéutica, entre ellas cáncer, trasplantes, enfermedades huérfanas, enfermedades neurodegenerativas, diabetes insulinodependiente y VIH.
La estrategia también contempla el seguimiento a pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica, asma, insuficiencia cardíaca y enfermedad renal crónica, así como a gestantes que requieren tratamientos esenciales.
Las EPS deben identificar y reportar los pendientes, determinar qué pacientes están involucrados y gestionar la atención correspondiente.
El seguimiento se extiende hasta verificar que los medicamentos hayan sido entregados o los procedimientos efectivamente realizados.
Los primeros resultados del programa
Según el Ministerio de Salud, con corte al cinco de octubre, 273.000 pacientes registraban entregas de medicamentos, frente a los 177.000 reportados anteriormente.
El avance acumulado de las unidades de medicamentos entregadas llegó al 39,2 % de las cantidades inicialmente reportadas como pendientes.
En procedimientos, el reporte contabilizó 168.422 casos resueltos, frente a los 120.586 registrados en el informe anterior.
La ministra de Salud, Ana María Vesga, advirtió que estos resultados todavía no representan una solución a los problemas estructurales del sistema.
“El Plan de Choque es una respuesta inmediata para atender a las personas que más lo necesitan, pero no es, por sí solo, la solución a los problemas estructurales del sistema”, señaló la funcionaria.
El Ministerio indicó que continuará con el seguimiento semanal a las EPS y con la verificación de la información reportada, en un proceso programado hasta el 31 de diciembre de 2026.
La estabilización financiera, el siguiente frente
En septiembre, el Gobierno anunció un mecanismo extraordinario de compra de cartera para respaldar financieramente la primera fase del plan de choque.
La medida contempla una tasa de interés de 0% y un periodo de gracia de un año para las obligaciones relacionadas con las atenciones incluidas en el programa.
La iniciativa busca generar liquidez para facilitar el pago de los servicios pendientes y permitir que los recursos lleguen a hospitales, clínicas y proveedores. El Gobierno aclaró que no reconocerá nuevamente servicios que ya hayan sido pagados.













