Bogotá — Mientras Chile, Perú y Brasil ya están recorriendo el camino de los recortes de tasas de interés, la Junta del Banco de la República en Colombia sigue estando dividida sobre cuál es el nivel que deben tener los tipos en el país.
Este martes regresa a la autoridad monetaria la discusión que terminó hace un mes con la Junta dividida e inclinada por mantener las tasas en el 13,25%. En esa oportunidad 2 directores votaron por bajar las tasas, y con la nueva información que ya tiene la Junta se sabrá si más integrantes ven el momento adecuado para recortar, o si por el contrario alguno de los que pidió la baja reculó en el último mes y de nuevo ve un panorama insuficiente para comenzar el estímulo a la economía.
Lo cierto es que, si bien la inflación lleva 6 meses dando pasos de corrección y convergencia a la meta del Emisor, las expectativas siguen desancladas, el IPC persiste sobre 10% y la velocidad a la que los precios han dejado de subir es menor a la que se tenía previsto.
De hecho, los incrementos en la gasolina que se dieron sin pausa entre octubre de 2022 y septiembre de este año, son parte de la explicación de por qué la inflación va más lenta de lo que se quiere, además, el propio ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, ya dijo que en noviembre continuará el ajuste de precios de los combustibles.
Está previsto que el precio del diésel en Colombia no cambie de precio este año, pero en 2024, sí o sí, tendrán que realizarse ajustes muy similares a los hechos con la gasolina, es decir, su precio deberá ser llevado a alrededor de $16 mil.
La reunión anterior, la mayoría de los miembros de la Junta advirtió los riesgos de iniciar prematuramente el ciclo de recortes de la Tasa de Política Monetaria, indicando que la inflación ha cedido más lento de lo previsto y sigue por encima del rango objetivo de política y de los niveles de países de la región que ya empezaron a bajar sus tasas de interés.
Para Corficolombiana, los argumentos que existían hace un mes para pensar que el primer recorte de tasas se podría dar en la sesión de octubre siguen siendo válidos, pero en el último mes surgieron nuevos riesgos del contexto global que pueden generar presiones inflacionarias adicionales, como el conflicto entre Israel y Hamás y el aumento de la tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a máximos de 16 años.
Las expectativas de inflación serán una variable especialmente decisiva para las próximas decisiones de banco central colombiano. Si los riesgos al alza sobre la inflación no permiten un anclaje de las expectativas a uno y dos años al rango objetivo de política, será difícil que pueda iniciar el recorte de tasas en Colombia, dice Corficolombiana.
Bajo este contexto, Corficolombiana cree que el Emisor insistirá en la reunión de octubre en que no están dadas las condiciones para recortar la tasa y volverá a mantenerla estable en 13,25%. La decisión sería nuevamente por mayoría.













