Del arroz al café: El Niño 2026 pondría en riesgo estos alimentos de la canasta básica en América Latina

“Los fenómenos climáticos extremos seguirán ocurriendo, pero podemos evitar que desencadenen crisis humanitarias”, dijo Lena Savelli, directora regional del Programa Mundial de Alimentos.

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Un agricultor inspecciona las plantas de café dañadas por las heladas durante las temperaturas extremadamente bajas registradas cerca de Caconde, en el estado de São Paulo (Brasil), el miércoles 25 de agosto de 2021.

Bloomberg Línea — Un fenómeno de El Niño, que podría alcanzar una intensidad histórica, se está formando en el océano Pacífico más rápido de lo previsto y amenaza con elevar los riesgos de inseguridad alimentaria en América Latina con impactos en cultivos que van desde el café al arroz.

Las agencias de Naciones Unidas han advertido que El Niño podría empujar a más familias hacia una situación de vulnerabilidad, al provocar aridez en el Corredor Seco de Centroamérica y alterar los patrones de precipitación y temperatura en la región.

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A estos riesgos se suman los elevados precios internacionales de combustibles, fertilizantes y alimentos, lo que podría agravar la situación.

La combinación de estos factores podría reducir el poder adquisitivo de las familias y aumentar la presión sobre los sistemas de protección social y las respuestas humanitarias.

Según informó el Centro de Predicción Climática de Estados Unidos, existe un 82% de probabilidad de que El Niño se desarrolle en el Pacífico ecuatorial entre mayo y julio.

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Además, existe un 67% de probabilidad de que sea un fenómeno fuerte o muy fuerte cuando alcance su punto máximo entre noviembre y enero.

El Niño

Ver más: Fenómeno de El Niño: mapa de cultivos y países de América Latina que tendrían mayores riesgos en 2026

“Es probable que se declare el fenómeno de El Niño en los próximos dos meses”, afirmó Nathaniel Johnson, meteorólogo del Laboratorio de Dinámica de Fluidos Geofísicos de EE.UU. y miembro del equipo de pronóstico de El Niño.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) sitúa la probabilidad de este fenómeno entre un 70% y un 80%, alcanzando su máxima intensidad a finales de año.

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Durante una mesa redonda de alto nivel, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (WFP) subrayaron la necesidad de prepararse frente a eventos climáticos extremos.

“Los fenómenos climáticos extremos seguirán ocurriendo, pero podemos evitar que desencadenen crisis humanitarias. Combinando seguros, crédito y servicios financieros digitales, ayudamos a gobiernos y comunidades a resistir sequías, inundaciones y tormentas”, explicó Lena Savelli, directora regional del Programa Mundial de Alimentos.

“Estamos dando la vuelta a las respuestas humanitarias tal y como las conocemos, para que los sistemas de protección social no dejen a nadie atrás y las comunidades ahorren, se aseguren y reciban apoyo tan pronto se activen alertas tempranas, en lugar de esperar la ayuda tras el impacto”, añadió.

Según cifras de Naciones Unidas, a pesar de los avances alcanzados en los últimos años, más de 33 millones de personas aún padecen hambre, 167 millones enfrentan inseguridad alimentaria moderada o grave y más de 181 millones no pueden costear una dieta saludable en la región.

América concentra el 22% de las pérdidas globales ocasionadas por desastres agrícolas, estimadas en US$713.000 millones.

Impactos de El Niño en la agricultura

Cultivos en Colombia

De acuerdo con información de la Organización Meteorológica Mundial, uno de los principales efectos de El Niño sobre la agricultura es la alteración de los calendarios agrícolas.

El Niño puede modificar el inicio de siembras, reducir la humedad del suelo en algunas zonas, provocar anegamiento en otras (saturación con agua) y aumentar el estrés térmico sobre cultivos y el ganado.

Se estima que el sector agrícola de Latinoamérica absorbe aproximadamente el 26% de los daños por desastres climáticos y hasta el 82% en casos de sequías.

Los cultivos más expuestos suelen ser el maíz y el frijol en Centroamérica, especialmente en agricultura familiar del Corredor Seco, así como la soja en varias zonas de Sudamérica, particularmente cuando coinciden períodos de sequía o lluvias excesivas en etapas críticas del ciclo productivo.

También pueden verse afectados el arroz, el café, el cacao, la caña de azúcar, las pasturas y la ganadería, dependiendo de la subregión y el tipo de amenaza predominante.

Ver más: El riesgo de un fuerte fenómeno de El Niño amenaza mercados globales de alimentos y energía

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