Bloomberg Línea — El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció a su cargo este jueves, en medio del escándalo y una creciente ola de protestas por la quiebra de Ueno Bank, la sexta entidad bancaria más grande del país, que está vinculada a su Gobierno.
Peña, de 47 años, dio un paso al costado mientras la Cámara de Diputados de Paraguay debatía un pedido de juicio político en su contra. Lo hizo tras poco más de tres años en el poder, de cinco establecidos en la Constitución.
La bancada del Partido Colorado, dividido en facciones y al que pertenece Peña, adelantó que acompañaría el juicio político, que podría avanzar hacia el Senado y abrir un proceso de destitución.
El exmandatario paraguayo y presidente de la Asociación Nacional Republicana —Partido Colorado—, Horacio Cartes, anunció que la agrupación política le retiraba el apoyo a Peña, asegurando que la colectividad no estaría del lado del “latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados”.
“La bandera colorada representa una historia de servicio al país; honrarla también significa actuar con valentía cuando la patria lo exige”, añadió Cartes en X.
En ese contexto, horas después y a través de un video publicado en sus redes sociales, Peña comunicó que dejaba su cargo.
“Hoy me dirijo a ustedes en uno de los momentos más difíciles de mi vida, con el corazón puesto en el Paraguay y la convicción de que nuestra república siempre debe estar por encima de cualquier persona”, sostuvo el mandatario. “He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República; lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, la paz social y la necesidad de preservar las instituciones democráticas”.
Quienes apuntan contra Santiago Peña sostienen que incurrió en conflictos de intereses al utilizar su posición como presidente para favorecer a Ueno Bank, entidad con la que había mantenido vínculos patrimoniales a través del grupo que la controlaba, del que se desvinculó en 2025.
A falta de que el Congreso acepte la renuncia de Peña, el vicepresidente de la nación sudamericana, Pedro Alliana, sería su sucesor. No obstante, deberá esperar cómo sale librado de un proceso de destitución que afronta en la Cámara de Diputados.
Quiebra de Ueno desató protestas y Peña pidió disculpas
Las autoridades reguladoras paraguayas cerraron el Ueno Bank a primera hora del martes, tras el desplome de su índice de solvencia. Lo sucedido provocó la dimisión del presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, quien era presidente de la empresa predecesora de la entidad crediticia cuando Peña le nombró al frente de la autoridad monetaria.
También suscitó una creciente ola de protestas en la capital paraguaya, Asunción, pues los titulares de cuentas de Ueno no podían acceder a sus ahorros. El banco atendía a uno de cada tres paraguayos y procesaba más de 3 millones de transacciones diarias, según Bloomberg.
Antes de la intervención del banco central, Peña había restado importancia a las preocupaciones sobre la entidad crediticia, en cuya sociedad matriz había invertido hasta el año 2025.
Hoy, sin embargo, pidió disculpas al ”pueblo" y dijo que “nunca fue su intención defraudar la confianza” depositada por los paraguayos cuando votaron por él.
“Mi prioridad es una sola: la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero. Detrás de cada depósito hay años de esfuerzo, sacrificio y proyectos familiares. Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos”, agregó Peña en su mensaje.
-- Este artículo fue actualizado a las 11:53 (hora del Este) con información a partir del tercer párrafo.













