Bloomberg Línea — La mejora del contexto macroeconómico tras la caída de los precios del petróleo llevó a Goldman Sachs (GS) a adoptar una visión más constructiva para varios mercados emergentes durante la segunda mitad de 2026.
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Dentro de ese universo, América Latina aparece con perspectivas diferenciadas según los activos y los países, con oportunidades en renta variable, divisas, deuda local y crédito soberano, aunque también con riesgos vinculados a la política monetaria de Estados Unidos y a factores políticos internos.
Los analistas de Goldman Sachs consideran que el alivio de los precios de la energía puede favorecer una recuperación más amplia de los mercados emergentes después de un primer semestre dominado por la inteligencia artificial y la tecnología.
A juicio del banco, “la mejora del contexto macroeconómico gracias al alivio del precio del petróleo debería permitir que el impulso cíclico se reconstruya”, una evolución que, según el banco, favorecería una recuperación más extensa de los mercados emergentes durante la segunda mitad del año.

Ese cambio de escenario también alcanza a América Latina. El banco identifica margen para que varios mercados recuperen terreno durante la segunda mitad del año, porque aún cotizan por debajo de los niveles previos al conflicto entre Estados Unidos e Irán y mantienen unas perspectivas de beneficios relativamente favorables.
Brasil, México y Colombia concentran las oportunidades
Brasil ocupa un lugar destacado en la estrategia de Goldman Sachs, aunque con matices según el activo analizado. En renta variable, el banco considera que la corrección de la bolsa responde al cambio de expectativas sobre los tipos de interés, la incertidumbre política de cara a las elecciones presidenciales y el retroceso del petróleo.
Aun así, Goldman Sachs sugiere “posicionarse en cíclicos domésticos de alta calidad”, como los bancos, empresas de servicios públicos, telecomunicaciones, inmobiliarias enfocadas en hogares de bajos ingresos y determinados minoristas de bajo costo. Para el banco, estos sectores ofrecen “el respaldo de los fundamentos de estas acciones independientemente de los resultados electorales”.
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La visión es diferente para el real brasileño. Goldman Sachs afirma que “la configuración se ha vuelto menos favorable para el desempeño del BRL”, debido al aumento del ruido político previo a las elecciones y a una comunicación menos clara por parte del banco central, factores que reducen el atractivo relativo de la divisa frente a otras monedas emergentes.
México mantiene una lectura distinta. El banco considera que la elevada sensibilidad del peso mexicano (USDMXN) al ciclo económico estadounidense sigue siendo un factor favorable dentro de una cartera diversificada de monedas emergentes.
Sin embargo, esa misma característica también hace que las tasas locales mexicanas sean especialmente vulnerables si la Reserva Federal mantiene una política monetaria más restrictiva de lo previsto.

Colombia figura entre los mercados donde Goldman Sachs observa un mayor potencial relativo. La entidad mantiene una visión favorable sobre el peso colombiano (USDCOP) tras las elecciones presidenciales y el reciente aumento de tasas por parte del banco central.
Además, considera que el crédito soberano colombiano podría beneficiarse si el cambio de gobierno viene acompañado de una consolidación fiscal que fortalezca la confianza de los inversionistas.
Divisas, tasas y crédito reflejan un panorama diferenciado
La estrategia del banco para América Latina muestra que las oportunidades no son homogéneas. Mientras el peso mexicano conserva atractivo por su relación con la economía estadounidense y el peso colombiano recibe apoyo por factores internos, el real brasileño (USDBRL) pierde parte del respaldo que mostraba meses atrás.
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En deuda local, Goldman Sachs considera que Brasil y Colombia ya incorporan una prima relevante frente al riesgo de una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos, mientras que México continúa siendo el mercado latinoamericano más expuesto a un eventual endurecimiento adicional de la Reserva Federal.
Chile, por su parte, aparece entre las economías cuyas tasas podrían verse más presionadas si un episodio de El Niño termina trasladándose a la inflación de los alimentos.
En crédito soberano, el banco estima que los diferenciales ofrecen un recorrido más limitado tras el fuerte comportamiento del primer semestre. No obstante, mantiene una visión constructiva sobre Colombia porque una transición política acompañada de reformas fiscales podría mejorar la percepción del mercado y favorecer el comportamiento de sus bonos.

La visión de Goldman Sachs también se apoya en la fortaleza de los beneficios empresariales en los mercados emergentes. El banco destaca que la revisión al alza de las previsiones de ganancias ha superado el avance de las bolsas durante 2026, un comportamiento que, a su juicio, mantiene respaldo en los fundamentales y reduce el peso de una expansión basada únicamente en las valoraciones.
La evolución de la política monetaria estadounidense, los precios de la energía y el desarrollo del ciclo político en la región seguirán marcando el comportamiento de los activos latinoamericanos durante la segunda mitad del año.













