Bloomberg Línea — El conflicto en Irán ha comenzado a trasladar sus efectos más allá del petróleo y el gas, con un impacto directo en un insumo crítico que rara vez ocupa titulares. El helio, fundamental para la industria tecnológica, enfrenta una disrupción que introduce tensiones en precios, cadenas de suministro y producción industrial.
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El cierre del estrecho de Ormuz ha restringido las exportaciones desde Catar, responsable de cerca de un tercio del suministro global, lo que ha provocado un ajuste inmediato en el mercado. Los precios han pasado de niveles cercanos a US$500 por mil pies cúbicos a superar los US$1.000 en determinadas transacciones, en un contexto donde la oferta ya mostraba signos de tensión.
David Casey, consejero delegado de D3 Energy, advirtió esta semana que “el helio es una materia prima de usar o perder”, pues “al ser la segunda molécula más pequeña del universo, no hay mucho que pueda retenerlo durante mucho tiempo. Si el suministro se interrumpe, no se puede simplemente almacenarlo y suavizarlo después”.
La interrupción de la producción de gas natural licuado en Ras Laffan ha dejado fuera de operación a cerca de un 30% del suministro global, según Bloomberg Economics, en un momento en el que la dependencia de pocos centros de producción y rutas logísticas críticas amplifica cualquier shock.

Radiografía del helio y la subida de precios
El mercado global del helio presenta una estructura concentrada tanto en producción como en transporte. Qatar representó alrededor de un 30% a 32% del suministro en 2025, mientras que Estados Unidos aporta cerca de un 38%, aunque gran parte de su producción se consume internamente, lo que limita su capacidad de compensación en el corto plazo.
Michael Deng, analista de Bloomberg Economics, señala que “el helio no tiene sustituto viable en el proceso de fabricación de chips”, lo que introduce una restricción física en un mercado que ya se encontraba tensionado. La situación se agrava por el bloqueo logístico, ya que contenedores previamente llenados permanecen atrapados sin posibilidad de distribución.
El impacto en precios responde tanto a la reducción de oferta como a la estructura del mercado, caracterizada por contratos a largo plazo. Según un análisis del sector de Raas Research, la combinación de interrupción súbita, riesgos de transporte y escasa capacidad de sustitución genera presión alcista inmediata, con potencial de racionamiento en ausencia de contratos.
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Charles Shum, analista de Bloomberg Intelligence, sostiene que “para las fábricas de chips de tecnología avanzada, el riesgo de interrupción del suministro de helio depende principalmente de la logística y los precios, no de las limitaciones de suministro”.
El ajuste logístico implica redirigir flujos desde Estados Unidos, Rusia o Argelia, proceso que puede tardar semanas o meses, mientras que el aumento de precios actúa como mecanismo de racionamiento, priorizando los usos de mayor valor económico.
Industrias que se ven afectadas
El helio desempeña un papel esencial en múltiples sectores, con especial relevancia en la fabricación de semiconductores, donde se utiliza en enfriamiento de obleas, detección de fugas y procesos de grabado. La ausencia de sustitutos convierte cualquier interrupción en un factor de riesgo directo para la producción.

Deng explica que “si la disrupción persiste más allá de las próximas semanas, la escasez de helio podría obligar a los fabricantes de chips a priorizar líneas de productos de mayor margen”, lo que introduce un cambio en la asignación de producción con efectos en toda la cadena tecnológica.
El impacto no es inmediato debido a inventarios acumulados. Fabricantes en Asia disponen de entre tres y seis meses de reservas, lo que permite sostener la producción en el corto plazo. Sin embargo, incluso interrupciones breves pueden generar efectos prolongados debido a la complejidad logística.
El consultor Phil Kornbluth estima que “incluso una parada de producción de dos semanas podría tardar meses en resolverse completamente debido a la logística de redirigir contenedores y reconstruir los flujos normales de distribución”, lo que introduce un desfase temporal entre el shock y su resolución.
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La asignación de recursos tendería a favorecer segmentos vinculados a inteligencia artificial, como memoria HBM y DRAM de servidores, mientras que productos destinados a consumo, como PC y smartphones, absorberían el ajuste. Este cambio podría intensificar la escasez existente y trasladarse a precios finales.
Empresas impactadas y nuevas oportunidades
El impacto corporativo varía según la exposición al helio y la posición en la cadena de valor. En el caso de los fabricantes de semiconductores, el coste del helio representa una fracción mínima del coste total de producción. Shum indica que “el helio es aproximadamente el 0,25% del coste de una oblea de nodo avanzado”, lo que limita el impacto directo en márgenes incluso en escenarios de precios elevados.
“Los márgenes de TSMC y Samsung parecen estar en gran medida protegidos de una posible interrupción del suministro de helio en Catar debido al cierre del estrecho de Ormuz”, dice el analista.

Un incremento de precios hasta tres veces su nivel actual elevaría este componente a cerca de un 0,75% del coste, lo que resulta marginal frente a otras variables como rendimiento, utilización de capacidad o costes de fotomáscaras. Este comportamiento sugiere que el principal riesgo no reside en márgenes, sino en disponibilidad.
En contraste, las compañías de gases industriales presentan una exposición directa al precio del helio. Chetan Udeshi y Angelina Glazova, analistas de JPMorgan, señalan que “un aumento del 10% en los precios realizados del helio implicaría un incremento del 1% al 2% en el beneficio por acción ajustado”, aunque la existencia de contratos a largo plazo limita la transmisión inmediata.
Air Liquide, donde el helio representa alrededor del 3,5% de sus ventas, cuenta con capacidad de almacenamiento equivalente a un año de volumen y niveles superiores al 50% de ocupación, lo que reduce el riesgo de escasez inmediata y suaviza la volatilidad en ingresos.
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El contexto actual también reconfigura el atractivo de nuevos proyectos. El análisis de Raas Research destaca que la crisis “resalta la naturaleza frágil de las cadenas de suministro existentes”, lo que impulsa el interés por regiones alternativas como Sudáfrica, donde las concentraciones de helio alcanzan niveles superiores a la media global y los proyectos pueden desarrollarse con menor dependencia del gas natural licuado.
Shum cree que la producción de semiconductores en Asia no muestra señales de ajuste inmediato pese al cierre del estrecho de Ormuz y la interrupción del suministro desde Qatar.
Las fábricas de Taiwán y Corea del Sur mantienen inventarios suficientes para varios meses, mientras Samsung ha incorporado sistemas de reciclaje en línea y el suministro desde Estados Unidos continúa fluyendo bajo contratos vigentes con proveedores como Linde, Air Liquide e Iwatani, lo que permite sostener la actividad en el corto plazo en un entorno de disrupción logística.
El margen de maniobra, sin embargo, está condicionado por la naturaleza del propio recurso, ya que el helio es finito y no tiene sustituto en procesos críticos.













