Economía

Turquía sorprende con recorte de tasas de interés pese a inflación; la lira cae

El Comité de Política Monetaria redujo la tasa al 13%. Los 21 economistas encuestados por Bloomberg no preveían cambios en la cifra

El país vuelve a recortar sus tasas de interés
Por Beril Akman y Tugce Ozsoy
18 de agosto, 2022 | 09:15 AM
Tiempo de lectura: 5 minutos

Bloomberg — El banco central turco llevó a cabo un sorpresivo recorte de tasas de interés pese a que la inflación está en máximos de 24 años y la lira se negocia cerca de mínimos históricos. La divisa se depreció fuertemente tras la noticia.

El Comité de Política Monetaria, liderado por Sahap Kavcioglu, redujo la tasa al 13% el jueves. Estaba en 14% desde diciembre pasado. Los 21 economistas encuestados por Bloomberg no preveían cambios en la cifra. La lira cayó 1% ante el dólar estadounidense antes de reducir algunas pérdidas.

El comité indicó que solo está respondiendo a la posible desaceleración del sector manufacturero, y no está comenzando con un ciclo de flexibilización. “La política actualizada es adecuada en base a la perspectiva actual”, dice una declaración del comité.

PUBLICIDAD
La lira se desploma luego de que el banco central turco recorte sus tasas de manera inesperadadfd

“Es importante que las condiciones financieras se mantengan acomodaticias para preservar el momento de crecimiento de la producción industrial y la tendencia positiva del empleo en un período de creciente incertidumbre sobre el crecimiento global, al igual que el riesgo geopolítico”, dijo el comité.

La repentina reanudación de los estímulos monetarios a menos de un año de las elecciones refleja la determinación de las autoridades turcas de cumplir la promesa del Presidente Recep Tayyip Erdogan de junio de continuar con los recortes de tasas. La decisión se produce tres semanas después de que el banco central revisara al alza la previsión de inflación para este año en casi 18 puntos porcentuales.

Impulsada por una política monetaria ultralaxa, la economía de US$800.000 millones avanzó a un ritmo récord cuando salió de la pandemia y ha seguido creciendo a uno de los ritmos más rápidos del Grupo de los 20. Pero el banco central advierte ahora de “cierta pérdida de impulso en la actividad económica” al comienzo del tercer trimestre.

PUBLICIDAD

El mes pasado, las condiciones empresariales de los fabricantes turcos experimentaron el mayor deterioro desde mayo de 2020, después de que la producción y los nuevos pedidos sufrieran su peor resultado desde la primera oleada de la pandemia de coronavirus. La amenaza de una recesión en Europa, el principal destino de los envíos turcos al extranjero, es una gran preocupación para una industria que ahora representa el 95% de las exportaciones totales de Turquía.

El banco central de Turquía baja sus tasas al 13%dfd

“La decisión del banco central de hoy subraya la necesidad de apoyar a la economía doméstica al tiempo que permite que las medidas macroprudenciales y los factores externos reduzcan las presiones inflacionistas”, dijo Simon Harvey, jefe de análisis de divisas de Monex Europe Ltd. “La flexibilización de la tasa de interés principal para apoyar el crecimiento sugiere que volver a situar la inflación en niveles normales ya no es el objetivo principal”.

Aumento de las reservas

Un aumento de más de US$15.000 millones en las reservas brutas de divisas de Turquía en las últimas tres semanas -tras las transferencias de dinero desde Rusia para la construcción de una central nuclear- puede haber dado al banco central la confianza de que puede esperar a que se produzcan las presiones, especialmente porque los responsables políticos esperan que la inflación alcance pronto su punto máximo.

Kavcioglu ha culpado al repunte mundial de los precios de las materias primas, causado en parte por la invasión rusa de Ucrania en febrero. El banco central predice ahora que la inflación alcanzará un máximo de alrededor del 85% este otoño boreal, antes de terminar el año cerca del 60%, o 12 veces su objetivo.

“Aparentemente, el aumento de las reservas internacionales del banco central turco en el último mes ha animado al banco a recortar la tasa de interés oficial”, dijo Per Hammarlund, estratega jefe de mercados emergentes de SEB AB, tras la decisión.

“Dado el contexto global más favorable -en concreto, la caída de las expectativas de las tasas de interés- en comparación con principios de este año y las entradas de capital procedentes de Rusia, es poco probable que el recorte provoque una crisis de confianza inmediata en la lira. Sin embargo, dado que la inflación se acelerará de nuevo en octubre o noviembre, la lira se verá sometida a un viaje lleno de baches”, dijo Hammarlund.

PUBLICIDAD
Un petróleo más barato podría restarle presión a la inflación turcadfd

Erdogan pretende impulsar el crecimiento centrándose en las exportaciones y el empleo como parte de lo que denomina un “nuevo modelo económico”. Pero los riesgos abundan, ya que la crisis del costo de vida que se está produciendo en Turquía supone una amenaza para su popularidad electoral.

En lugar de subir las tasas, el banco central ha puesto en marcha medidas macroprudenciales que contribuyeron a frenar el impulso del crecimiento de los préstamos en julio. También ha recurrido a intervenciones por la puerta trasera y a la introducción de cuentas respaldadas por el Estado que protegen a los ahorradores de la debilidad de la lira.

Este enfoque ha permitido que la inflación se acerque al 80% anual y ha hecho que la lira sea vulnerable a las ventas. La divisa turca se encuentra entre las cinco que peor se han comportado este año frente al dólar, habiendo perdido alrededor de una cuarta parte de su valor.

PUBLICIDAD

Erdogan, que desde hace tiempo cree que el abaratamiento de los costos de endeudamiento puede frenar la inflación en lugar de hacerla subir, nombró a Kavcioglu gobernador del banco central el año pasado, tras destituir a sus tres predecesores y buscar una mayor influencia en la política monetaria.

La campaña de relajación de Turquía va directamente en contra de lo que podría ser el endurecimiento más agresivo de la política monetaria de los bancos centrales de todo el mundo desde la década de 1980.

PUBLICIDAD

“Bajar las tasas cuando el resto del mundo está subiendo y la inflación está en máximos de décadas es una locura”, dijo Henrik Gullberg, estratega macro de Coex Partners Limited en Londres. “Tendrán que seguir interviniendo en los mercados, ya sea directamente o a través de instituciones respaldadas por el Estado, para asegurarse de que la lira sea estable. La mayoría de los participantes en el mercado probablemente seguirán esperando lo inesperado de cara a las elecciones del año que viene”, dijo.

Lea más en Bloomberg.com

PUBLICIDAD