Bloomberg Línea — Las monedas más fuertes de América Latina empiezan a resentir el repunte de los rendimientos de los bonos estadounidenses. Un informe de Goldman Sachs (GS) advirtió que la reciente presión sobre la deuda de largo plazo en EE.UU. está elevando la vulnerabilidad de varias divisas emergentes.
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El banco sostuvo que “las monedas emergentes han vuelto a estar bajo presión después de un fuerte abril”, después de que el alza de los rendimientos largos en EE.UU. deteriorara el apetito global por el riesgo y fortaleciera al dólar.
El movimiento marca un cambio frente al rally registrado semanas atrás, cuando las monedas latinoamericanas se beneficiaban de precios altos del petróleo, tasas locales elevadas y flujos hacia operaciones de carry trade.
El real brasileño (USDBRL) acumula una ganancia cercana al 9,5% frente al dólar en 2026, mientras el peso mexicano (USDMXN) sube alrededor de 3,9% y el peso colombiano (USDCOP) avanza más de 1,6%, según datos recopilados por Bloomberg.
Ese desempeño convirtió a varias monedas latinoamericanas en algunas de las divisas emergentes más rentables del año, aunque también aumentó su exposición a un deterioro de las condiciones financieras globales.
Los bonos golpean a las monedas latinoamericanas
El informe identifica una relación cada vez más estrecha entre el aumento de los rendimientos reales de los bonos del Tesoro estadounidense y la presión sobre las monedas emergentes.
Goldman Sachs indicó que “cuando los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años suben más rápido que un ‘límite de velocidad’ de cerca de 20-30 puntos básicos por mes, es difícil que las monedas emergentes no enfrenten presión, incluso si las acciones cíclicas siguen comportándose bien”.
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La advertencia adquiere mayor relevancia en América Latina, porque varias de sus monedas aparecen entre las más sensibles al alza de los rendimientos reales estadounidenses. El análisis del banco muestra que el rand sudafricano, el peso colombiano (USDCOP), el zloty polaco y el florín húngaro son históricamente las monedas más expuestas a esos movimientos frente al dólar.
El documento agrega que “las variaciones del precio del petróleo ayudan a explicar una gran parte del desempeño relativo de las monedas, incluida la rentabilidad relativa superior del BRL, COP y MXN”.
Eso ha ayudado a sostener al real brasileño (USDBRL), al peso colombiano (USDCOP) y al peso mexicano (USDMXN) durante buena parte del año, especialmente después del repunte del crudo tras el conflicto entre Irán e Israel.
ASÍ SE HA COMPORTADO EL DÓLAR EN BRASIL
Sin embargo, el cambio reciente en el mercado de bonos comenzó a alterar esa dinámica. Goldman Sachs explicó que “los rendimientos largos más altos han sido generalmente un obstáculo para las monedas emergentes, especialmente durante la última semana”, después de que el mercado empezara a incorporar tasas estadounidenses más elevadas durante más tiempo.
El impacto va más allá del mercado cambiario. El banco señaló que el aumento de los rendimientos en EE.UU. también empezó a afectar acciones emergentes y deuda soberana, especialmente en países con tasas altas y mayor dependencia de flujos internacionales.
El carry trade pierde estabilidad
La presión sobre los bonos estadounidenses amenaza una de las operaciones más populares del año en mercados emergentes: financiarse en monedas de bajo rendimiento para invertir en países con tasas elevadas como Brasil, México o Colombia.
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Goldman Sachs sostuvo que el peso mexicano (USDMXN) conserva una resistencia mayor frente a otros episodios de tensión porque “el MXN parece más resiliente frente a los movimientos de rendimientos largos estadounidenses en relación con su propia historia reciente”.
El banco añadió que esa resiliencia “junto con la exposición cíclica específica del peso a EE.UU., respalda mantener posiciones largas en MXN dentro de una cesta de carry trade emergente”.
Aun así, el informe recuerda que los episodios de ventas masivas de bonos del Tesoro suelen afectar primero a las monedas latinoamericanas. Goldman Sachs comparó el movimiento actual con el ajuste registrado durante el verano de 2023, cuando el repunte de los rendimientos largos en EE.UU. provocó fuertes caídas en monedas de América Latina y Sudáfrica.
ASÍ SE HA COMPORTADO EL DÓLAR EN MÉXICO
El documento indicó que “las monedas de América Latina y el rand sudafricano estuvieron entre los mayores movimientos en ese momento y también tuvieron un desempeño inferior durante la reciente venta masiva de rendimientos largos”.
Para Goldman, el real brasileño (USDBRL) aparece como la moneda latinoamericana más sensible a un aumento de los rendimientos reales estadounidenses, seguida por el peso chileno (USDCLP) y el peso colombiano (USDCOP), mientras que el sol peruano (USDPEN) exhibe una sensibilidad más moderada.
Petróleo, tasas y riesgo global
El informe plantea que la dirección de las monedas emergentes dependerá ahora de la velocidad con la que continúen subiendo los rendimientos estadounidenses y de la evolución del apetito global por riesgo.
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Goldman Sachs afirmó que las monedas emergentes pueden absorber aumentos graduales de tasas cuando el crecimiento global se mantiene sólido, pero advirtió que los movimientos abruptos en los bonos cambian rápidamente la percepción de riesgo y reducen el atractivo del carry trade.
El banco también señaló que el reciente deterioro en deuda emergente coincide con una combinación más difícil para los inversionistas. “La reciente combinación de spreads más amplios y mayores rendimientos ha llevado los retornos totales acumulados del año a territorio negativo”, escribió la entidad sobre el crédito soberano emergente.

En paralelo, los estrategas indicaron que una prolongación de los altos precios de la energía podría mantener presión sobre las tasas largas estadounidenses y sobre los activos emergentes más sensibles al dólar.
El informe destaca que los mercados seguirán atentos a la evolución de los rendimientos del Tesoro a 10 años, la volatilidad en petróleo y el comportamiento de las monedas latinoamericanas que hasta hace pocas semanas lideraban el rally emergente.













