Buenos Aires — El conflicto en Medio Oriente y la suba del petróleo suma incertidumbre en el escenario económico global, y Argentina no queda al margen. Aunque el impacto aún es acotado en el ámbito local, los analistas advierten que la clave estará en cuánto dure y cuán profundo sea el shock sobre las cadenas de suministro.
En diálogo con Bloomberg Línea, Eric Ritondale, economista jefe de Puente, afirmó que los precios internacionales incorporan una prima de riesgo geopolítico, pero “no reflejan aún una disrupción estructural”.
“La clave reside en la duración e intensidad de la interrupción en las cadenas de suministro de petróleo, GNL y fertilizantes”, señaló.
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Qué espera el mercado para Argentina
“En un escenario donde el shock resulte transitorio y el suministro comience a normalizarse en el corto plazo, esperamos que la prima de riesgo global que hoy afecta a los bonos emergentes disminuya, y que la FED retome el sendero de recortes de tasas en la segunda mitad del año“, consideró.
A su vez, manifestó: “La posibilidad de un regreso a los mercados internacionales en condiciones más favorables depende, entre otros factores, de la reducción de la prima de riesgo geopolítico que hoy afecta a los activos de riesgo en general y a los bonos emergentes en particular. Una resolución rápida del conflicto internacional sería un catalizador necesario para normalizar los rendimientos de los bonos soberanos”.
“No obstante, si el shock adquiere un carácter prolongado y estructural, la prima de riesgo global se mantendrá elevada, y la Fed se enfrentará a la disyuntiva de mantener las tasas, o incluso tener que subirlas, para contener las presiones inflacionarias, lo que aumentaría la fragilidad financiera global, dificultando un eventual regreso a los mercados internacionales”, estimó.
No obstante, subrayó que “el programa financiero en dólares seguiría fondeado ahora por compras de reservas incluso más abultadas por el shock positivo en los precios de las exportaciones que elevaría el superávit energético argentino, y por la continuidad de las emisiones de bonos en dólares en el mercado local, más algún posible financiamiento de terceras fuentes en línea con lo sugerido por el equipo económico".
“Como exportador neto de energía, Argentina percibe una mejora en sus términos de intercambio y un ingreso extraordinario de divisas que beneficia a las firmas exportadoras, al Gobierno Nacional vía derechos de exportación y a las provincias a través de mayores regalías”, analizó.
Sin embargo, aclaró que “este efecto positivo convive con presiones sobre los costos de transporte y la dinámica de precios internos, lo que plantea desafíos tanto para la agenda fiscal como para el programa antiinflacionario, con ya un impacto concreto registrado con el reciente aumento en los combustibles”.
“Más aún, si el conflicto se prolonga interrumpiendo las cadenas de suministro de combustibles pero también de fertilizantes, podría afectar el mercado mundial de alimentos y sus precios, sumando otro vector de presión sobre los precios domésticos, en particular, los combustibles, las tarifas y los alimentos”, afirmó.
Por su parte, Alejo Rivas, estratega en Balanz, evaluó: “Un escenario de risk off (aversión al riesgo) no es favorable para los mercados emergentes“.
“De todos modos, seguimos viendo a Argentina relativamente mejor posicionada, con drivers propios que ayudan a amortiguar parte de ese ruido externo“, aseguró.
En particular, remarcó que “el contexto internacional también implica precios de commodities más elevados, mientras que a nivel local comienza a jugar la estacionalidad positiva de la cosecha, con mayores liquidaciones que podrían permitirle al BCRA acelerar la acumulación de reservas“.
“Hacia adelante, la posibilidad de contar con financiamiento bilateral (a confirmarse) podría aliviar las necesidades de acceso al mercado en el corto plazo, aunque seguimos esperando que el gobierno eventualmente vuelva al mercado internacional”, destacó Rivas.
Desde Criteria, coincidieron en que el conflicto bélico y la consecuente suba del crudo tienen eventuales efectos mixtos: “Al mejorar el potencial de exportaciones energéticas, pero al mismo tiempo genera presiones sobre la inflación y los costos internos”.
Por ese motivo, sugirió “mantener una estrategia selectiva combinando instrumentos locales y en dólares, priorizando oportunidades puntuales dentro del universo de activos argentinos en el actual contexto de volatilidad global”.













