Gobierno argentino revela el rumbo económico a inversores y se lleva el respaldo del FMI

Luis Caputo mantuvo este jueves un encuentro con Gita Gopinath, número dos del organismo. El Fondo destacó el ajuste fiscal y que la inflación está bajando más rápido de lo esperado

Luis Caputo lidera equipos económicos de Milei
19 de abril, 2024 | 05:37 AM

Buenos Aires — El Fondo Monetario Internacional elogió el jueves el plan económico del Gobierno argentino. Lo hizo desde Washington, en el marco de las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial y a través de su directora gerente, Kristalina Georgieva, quien destacó el ajuste fiscal implementado por la gestión de Javier Milei y recalcó que “la inflación está bajando más rápido” de lo esperado.

El respaldo del FMI llegó incluso antes de la reunión que mantuvieron el ministro de Economía, Luis Caputo, con Gita Gopinath, número dos del organismo. Pero la contundencia de ese apoyo pareció quedar solo para el plano discursivo: no hubo, tras la reunión, indicios de que las partes estén próximas a anunciar el desembolso de fondos frescos más allá de los US$790 millones que destrabaría la aprobación de la octava revisión del programa, cuando el organismo termine de comprobar el cumplimiento de las metas del primer trimestre.

Horas antes del cónclave entre Caputo y Gopinath, Georgieva había destacado que la inflación en Argentina “está bajando más rápido de lo que esperábamos inicialmente”. En conferencia de prensa, señaló que tras años de ser percibido como un país rezagado en materia de reformas, “vemos que ahora está avanzando muy rápidamente en el ajuste fiscal”, y que también “está atrayendo la inversión privada para buscar un mejor rendimiento”.

Pero las representantes del Fondo no fueron las únicas que se llevaron de primera mano los pormenores de la hoja de ruta que se fijó el equipo económico. En estas últimas 48 horas, tanto Luis Caputo como integrantes de su equipo económico también mantuvieron reuniones con funcionarios del Tesoro americano y con inversores, a quienes les revelaron detalles del plan con el que buscan rescatar a una economía tan propensa a saltar de una crisis a otra.

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En las reuniones con inversores, desde el equipo económico del Gobierno brindaron una serie de precisiones respecto de la expectativa oficial para variables clave como la inflación, la salida del cepo, el tipo de cambio, el impuesto PAIS, las reformas que buscan pasar en el Congreso y la sostenibilidad del equilibrio fiscal.

Para la inflación, funcionarios del Gobierno consideraron que se evitó una híper y anticiparon que esperan que continúe bajando de forma drástica y se ubique en un dígito en abril. En ese sentido, expresaron que los niveles de alta frecuencia de abril ya están en un dígito, subrayaron que por primera vez ven que algunos sectores bajan los precios nominales, y agregaron que siempre esperan que sea significativamente inferior a la que proyectan los economistas.

En esa línea, y luego de marcar que va a continuar la baja de la inflación, dejaron entrever que la acompañarán con baja de tasas. Respecto de las tasas, Caputo expresó que no tuvieron más remedio que aplicar tasas de interés negativos muy severas. Según los números que manejan dentro del oficialismo, mantener las tasas de interés en terreno positivo habría significado tener que emitir una base monetaria al mes. La tasa real positiva, por lo tanto, deberá esperar.

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Ante ese panorama, en el Gobierno creen que la recuperación económica vendrá de la mano de la desaceleración de la inflación y de la recuperación de los salarios que, a ojos del oficialismo, habrán hecho piso en abril.

Para apuntalar esa desaceleración de la inflación, desde el equipo económico del Gobierno le expresaron a los inversores que mantendrán el ritmo de crawling peg del 2% mensual. Al respecto, indicaron que esperaban la apreciación cambiaria ocurrida en los últimos meses y dijeron sentirse cómodos con los niveles actuales de brecha cambiaria, que viene siendo apuntalada por el ‘blend’ para el tipo de cambio exportador. Si la brecha aumentara, anticipan, harán un mayor ajuste monetario, como ya ocurrió en el pasado.

Desde el equipo económico explicaron, además, que el ancla ha sido el dólar y la consideran duradera dado el fuerte compromiso fiscal y monetario que le dan sostén. La acumulación de reservas, añadieron, también colabora en este sentido.

Desde el equipo económico incluso desestiman la perspectiva de que pueda haber un atraso cambiario dado que la media histórica del tipo de cambio real es de 870 puntos, y que en tiempos de confianza esa medición llega a 560 y en tiempos de crisis a 1.275 puntos. Esto, argumentan, implica que el tipo de cambio todavía está más cerca de valores de crisis que de confianza.

Otro denominador común de las charlas que los funcionarios mantuvieron con inversores en estos días en Washington fue el horizonte para la salida del cepo cambiario. Al respecto, los integrantes del equipo económico resaltaron que buscan eliminarlo lo antes posible pero se mostraron prudentes respecto de cuándo ocurrirá eso ya que no están dispuestos a correr riesgos innecesarios.

En esa línea, desde el equipo económico revelaron que las reservas netas del Banco Central continúan levemente negativas, y que solo podrían acelerar la salida del cepo si obtuvieran fondos frescos para capitalizar el BCRA. De lo contrario, dijeron que seguirán con el rumbo actual y eliminarán los controles cuando estén dadas las condiciones para ello.

Incluso, dos de los funcionarios que participaron de las reuniones dejaron entrever que el cepo se eliminará ‘de a capas’ en cuanto se vayan sintiendo cómodos de la mano del colchón fiscal y las reservas que vaya acumulando el Central. Al respecto, deslizaron además que está en estudio alguna medida eventual para resolver los giros de utilidades y dividendos atrasados.

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Una vez que eso ocurra, buscarán implementar una serie de medidas macroprudenciales de control de capitales para evitar el ingreso ‘hot money’ que puede generar volatilidad. Allí, confían en converger a una flotación administrada y que la competencia de monedas hará colapsar a la inflación.

Ancla fiscal, ley ómnibus e impuesto PAIS

Los funcionarios del Gobierno argentino también anticiparon en las charlas con inversores que a pesar de las trabas que encontraron en el Congreso y de parte de las provincias, cerraron el primer trimestre del año con superávit fiscal y financiero. Incluso marzo, deslizaron, habría arrojado un superávit de 0,2% a 0,3%.

Ese equilibrio fiscal fue posible, añadieron, a pesar de que encontraron diversos intentos por socavarlo y ratificaron que el Gobierno de Javier Milei no se moverá de esa línea y que el ancla fiscal se mantendrá pase lo que pase. Incluso, manifestaron que habían estructurado el paquete fiscal de forma tal que, aunque no se aprobara la ley, se pudiera alcanzar el equilibrio fiscal.

Este equilibrio fiscal alcanzado en el primer trimestre, argumentaron los funcionarios del Gobierno argentino, se dio incluso sin una serie de factores que jugarán a favor en el segundo trimestre. Entre ellos, el recorte de subsidios (y la consecuente suba del IVA por la suba de las tarifas) o la perspectiva de que esta vez sí se aprobará la ley ómnibus en el Congreso.

Si se aprobara la ley, calculan, podrían obtener ingresos que eventualmente permitan deshacerse del PAIS y bajar otros impuestos, aunque plantean que eso ocurriría recién el año próximo.