Bogotá — El precio del dólar en Colombia ha caído considerablemente en lo que va del 2023, sin embargo, los expertos ven muy poco espacio para que siga fortaleciéndose durante los próximos meses.
De acuerdo con un análisis de Corficolombiana sobre el comportamiento de la divisa, el riesgo político y económico de Colombia hacen que el espacio para seguir fortaleciéndose sea mucho menor que hace 6 meses.
El fortalecimiento del peso colombiano, la moneda que más le ha ganado terreno al dólar en 2023, ha estado en línea con la tendencia de debilitamiento global del dólar ante la disminución de la aversión al riesgo, en la medida que los temores de una recesión se han venido moderando.
Dice Corficolombiana que hasta ahora, la economía estadounidense está desacelerando su crecimiento de forma ordenada, al tiempo que se consolida el proceso desinflacionario, si bien la inflación núcleo sigue elevada y se mantiene la incertidumbre sobre la postura monetaria de la Reserva Federal (Fed) en lo que resta de 2023 y durante 2024.
Actualmente, los precios de los activos están incorporando que no habría más aumentos de tasas de interés por parte de la Fed y a comienzos de 2024 iniciaría el ciclo de normalización monetaria. Este contexto ha sido consistente con un aterrizaje suave de la economía de EEUU, lo cual aumentó el apetito por activos de riesgo y se reflejó en una caída de 12,6% en el índice DXY –que mide el desempeño del dólar estadounidense frente a otras seis monedas de reserva– desde finales de 2022 hasta mediados de julio de 2023.
¿Cambio de tendencia?
En su análisis, Corficolombiana explica que en las últimas semanas se evidencia un cambio, por ahora leve, en el sentimiento optimista de los mercados. El DXY se ha apreciado 2,3% desde mediados de julio, mientras que el índice VIX aumentó de 12,8 puntos hace dos semanas a 15,8 puntos la semana pasada, niveles que siguen siendo bajos pero pueden ser el inicio de un sentimiento de mayor temor en los próximos meses.
Añade que se ha dado a pesar de las cifras positivas del mercado laboral y la inflación de EEUU, y parece reflejar el deterioro de la situación fiscal estadounidense y las dificultades de llegar a consensos en el Congreso para realizar los ajustes requeridos. De hecho, la agencia calificadora Fitch reforzó esta preocupación al recortar a AA la calificación soberana de EEUU.
¿Sin espacio frente al dólar?
Luego de cotizarse varias jornadas por debajo de $4.000, la semana pasada la tasa de cambio ascendió el jueves a $4.169, lo que representó una depreciación de 6,0% respecto al mínimo de los últimos 12 meses, de $3.908, registrado el 28 de julio.
Con este contexto, Corficolombiana estima que el precio del dólar en Colombia incorpora un castigo respecto a sus pares latinoamericanos mucho menor que hace seis meses, y que este castigo refleja de forma adecuada los riesgos relativos en materia macroeconómica y política.
En particular, dice que el castigo a Colombia respecto al promedio regional es de aproximadamente $340 por dólar, un 9,2%, muy por debajo del máximo de $1.160 por dólar (31%) que registraba hace seis meses.
Sostiene también que teniendo en cuenta la vulnerabilidad de la economía colombiana en materia de déficit de cuenta corriente y cuentas fiscales, hay un espacio limitado para que haya una corrección adicional del castigo que aún queda en la tasa de cambio.
Por un lado, el desbalance en las cuentas externas de Colombia sigue siendo amplio y superior al de la mayoría de países de la región, a pesar de que el déficit en cuenta corriente disminuiría a 4,1% del PIB este año, desde 6,2% del PIB en 2022.
De hecho, explica el análisis que en materia fiscal la situación de Colombia también es llamativa en comparación con otros países de LatAm.
Desde la pandemia, el déficit del Gobierno General en Colombia ha sido, en promedio, de 6,2% del PIB, muy superior al promedio de 4,6% del PIB en la región y sólo por debajo de Brasil.
Esto, de acuerdo con los economistas de la firma, refleja que Colombia es uno de los países de LatAm con mayor desbalance en sus finanzas públicas, lo cual no va a cambiar en 2024, teniendo en cuenta que el Marco Fiscal de Mediano Plazo presentado hace dos meses establece que el déficit fiscal del Gobierno Nacional Central aumentará en 2024 a 4,5% del PIB, yendo al límite de lo que permite la Regla Fiscal.
Destacó el análisis que la institucionalidad de Colombia ha permitido la corrección del castigo que sufrieron la tasa de cambio, los TES y la prima de riesgo país, en la medida que ejerció un contrapeso a las propuestas más radicales del gobierno en materia económica.
El segundo año de la administración de Gustavo Petro parece iniciar con una baja gobernabilidad para sacar adelante la agenda de reformas, lo cual permitiría que los activos colombianos sigan alineándose con el desempeño de sus pares latinoamericanos.
Ahora bien, un escenario en donde aumente la inestabilidad del gobierno puede significar lo contrario, es decir, generar incertidumbre para los mercados financieros al punto de provocar desvalorizaciones, algo que no es nuestro escenario base,, advierte la entidad en su análisis.
Tasas a la baja jugarán en contra
El análisis de Corficolombiana explica que la expectativa de que inicien los recortes de la tasa de política monetaria en LatAm pueden reforzar la tendencia de depreciación de las divisas de la región, tal y como sucedió con el peso chileno luego del recorte de 100 puntos básicos que realizó el Banco Central de ese país hace dos semanas.
Detalla que, aunque el diferencial entre las tasas de política monetaria en Colombia y EEUU es amplio, si la Junta de Banco de la República empieza a bajar su tasa en el cuarto trimestre, esto ejercerá una fuerza al alza adicional sobre el precio del dólar en Colombia.
Finalmente, dice el análisis que el contexto externo en los próximos meses dejará de ser un factor tan positivo como en los últimos meses.
La firma cree que la tendencia bajista de la tasa de cambio en Colombia está llegando a su fin y que en los próximos meses puede registrarse una depreciación del peso colombiano, en un contexto externo de menor apetito por riesgo en el que volverán a pesar en contra de los activos locales la vulnerabilidad de las cuentas fiscales y externas del país.
Sostiene que un eventual aumento en la aversión al riesgo global presionaría nuevamente al alza el precio del dólar en Colombia a niveles de $4.400 o superiores.













