Bloomberg Línea — La proptech salvadoreña Propi cerró una ronda semilla de US$4,2 millones para ampliar su plataforma de bienes raíces digitales en mercados poco atendidos de América Latina.
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La operación contó con la participación de instituciones inmobiliarias y financieras regionales, junto con family offices e inversores de capital de riesgo, incluyendo Second Century Ventures, un fondo con sede en Chicago enfocado en tecnología inmobiliaria.

Propi comenzó en diciembre de 2022, cuando sus fundadores, tras haber liderado procesos de inversión y expansión en Hugo App, adquirida por la multinacional Delivery Hero, decidieron emprender en un sector completamente distinto.
La transición no fue menor: pasar de la logística de entregas a domicilio a la digitalización de transacciones inmobiliarias significaba enfrentarse a un mercado donde la tecnología apenas había entrado.
La lógica era desarrollar una ‘superapp inmobiliaria’ para transformar una industria que, hasta entonces, dependía de procesos manuales y carecía de automatización digital.
“Nosotros veníamos de una industria completamente distinta de repartir comida a ponernos a digitalizar la venta de real estate”, dijo Eduardo Francés, cofundador y COO de Propi en entrevista con Bloomberg Línea. “Logramos introducir la tecnología en el sector inmobiliario residencial donde no existía nada”.
Durante sus primeros años, la proptech introdujo funcionalidades que permitieron realizar reservas y transacciones digitales, incluyendo, según la empresa, los primeros alquileres y ventas inmobiliarias totalmente en línea en Centroamérica.
La solución pasó de facilitar la búsqueda de oferta y el pago de reservas a digitalizar etapas más complejas del proceso. Actualmente, la plataforma integra componentes de cumplimiento digital, pago de enganches (down payment), apoyo en el desembolso bancario y herramientas basadas en datos para la evaluación de riesgos.
“Nuestra misión es digitalizar todo el ciclo de vida de la transacción”, dijo Francés.
La compañía estima que desde 2023 ha gestionado más de US$300 millones en operaciones digitales en El Salvador, Guatemala y Panamá. Su base de datos integra además alrededor de US$4.000 millones en inventario residencial histórico, entre nuevos desarrollos, propiedades de reventa y viviendas de alquiler.
La nueva ronda
Tras el cierre de la ronda semilla, la compañía planea expandirse hacia Honduras, República Dominicana y Costa Rica, y profundizar en la digitalización de créditos hipotecarios y precalificaciones que conecte compradores con bancos.
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“También estamos evaluando un mercado más en Latinoamérica, ya sea Ecuador o Venezuela. Vamos a ir monitoreando cómo se va desenvolviendo todo el panorama en Venezuela, que también creo que es un mercado que tiene un gran potencial”, de acuerdo con José Mario Ávila, CEO y cofundador de Propi.

Según el ejecutivo, “hay temas económicos, políticos que todavía se tienen que ir resolviendo, pero creo que una vez ya se haya pasado esa etapa de resolverlos, es un mercado que tiene toda la capacidad y la infraestructura necesaria para poder implementar este tipo de soluciones”.
Al analizar el comportamiento de sus clientes, la compañía encontró que más de la mitad de quienes compran propiedades a través de la plataforma no viven en los países donde realizan la inversión, sino que son centroamericanos radicados en el exterior.
Ese hallazgo, los llevó a pensar en la diáspora, un segmento que históricamente ha estado vinculado al envío de remesas para consumo inmediato, pero que ahora empieza a transformar esos flujos de patrimonio inmobiliario en un proceso digital.
“Hicimos un marketplace regional donde cualquier persona pueda adquirir una propiedad en cualquiera de los mercados que operamos”, dijo Francés, incluso desde un asistente virtual vía WhatsApp, de Meta (META).
La tendencia, según la compañía, coincide con un momento de expansión en varios mercados inmobiliarios de Centroamérica. En El Salvador, por ejemplo, el sector construcción ha mostrado tasas de crecimiento de doble dígito en los últimos años, impulsado por nuevos desarrollos residenciales y mayor demanda de vivienda formal.
En lo que va de 2026, la inversión en construcción ya supera los US$5.100 millones en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS), según la Oficina de Planificación del AMSS (Opamss). De ese monto, el 53% corresponde a proyectos habitacionales.
En Guatemala, el dinamismo ha sido más sostenido, mientras que Panamá atraviesa un ciclo más selectivo, con mayor competencia en ciertos segmentos.













