Bloomberg Línea — A falta de 15 días para la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA, el nombre de un economista y matemático alemán comienza a ganar protagonismo en las búsquedas de Google: Joachim Klement. Y no es para menos, los amantes del fútbol quieren saber cuáles son sus predicciones sobre el torneo que acogerán Canadá, Estados Unidos y México.
Klement predijo correctamente que Alemania se coronaría campeona en 2014, Francia en 2018 y Argentina en 2022. Recientemente, en un documento publicado por Panmure Liberum, el banco de inversión donde se desempeña como estratega jefe, vaticinó quién ganará en la edición 2026.
Países Bajos, semifinalista en los mundiales 1974, 1978 y 2010, aunque en ninguno se ha coronado campeón, vencería este año. Lo haría superando a Portugal en la final.
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“Desarrollé un modelo econométrico propietario en 2014 para pronosticar al ganador de las tres Copas Mundiales anteriores y, hasta ahora, mi historial tiene una precisión del 100%. Claramente, nada puede salir mal al hacer otro pronóstico”, dice Klement en sus predicciones, no sin un toque de humor.
Países Bajos clasificaría a la fase de dieciseisavos de final como el mejor equipo del Grupo F, donde también se ubican Japón, Suecia y Túnez.
En su camino rumbo a la final, la selección dirigida por Ronald Koeman vencería a Marruecos, Canadá, Francia y España.
“Veremos una final entre dos equipos que nunca han ganado un Mundial”, dice Klement, si bien confiesa que ni Portugal ni Países Bajos figuran entre los favoritos en los mercados de predicción.
Incluso cita las predicciones de Polymarket: “Sitúan las probabilidades de Portugal de ganar el trofeo en un 7% y las de los Países Bajos en un 3%”.
Para el estratega de Panmure Liberum, la vigente campeona del mundo, Argentina, caería en cuartos de final ante Portugal, lo que brindaría a los espectadores la oportunidad de ver un encuentro soñado en un certamen de este tipo, entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Respecto a la selección más ganadora de un Mundial, Brasil, caería sorpresivamente en los dieciseisavos de final ante el combinado de Japón.
“Sí, un equipo puede tener una alta probabilidad de ganar contra otro equipo, pero las sorpresas ocurren, y mi modelo econométrico toma estos efectos en cuenta”, sostiene Klement. “Originalmente, esto se suponía que sería un ejercicio de humildad para mostrarle al mundo cuán estúpidos son los modelos económicos, y aun así los economistas creen que pueden predecir todo, desde la inflación hasta las pandemias y las Copas Mundiales”.
El modelo econométrico de Klement
Klement dice que su modelo econométrico tiene raíces en el estudio Los determinantes socioeconómicos del rendimiento en el fútbol internacional, adelantado por investigadores de la Universidad de Nottingham.
Los autores evidencian en su investigación que ciertas variables económicas y climáticas pueden predecir el éxito de los países en los partidos de fútbol: el PIB per cápita, el tamaño de la población, la temperatura y ser anfitrión.
“Usando estas variables, puedo explicar alrededor del 55% de la variación en el éxito entre naciones en una Copa Mundial. Pero eso significa que alrededor del 45% del resultado está determinado por la suerte”.
Joachim Klement.
A continuación, el porqué de cada una de las variables:
PIB per cápita
Aun cuando el fútbol se pueda jugar en cualquier lugar, para que una selección nacional tenga éxito en una Copa Mundial, necesita de infraestructura importante, es decir, buenos campos y academias para el desarrollo del talento, lo que requiere inversión, según Klement.
“Cuanto más rico sea un país, mejor será probablemente su selección de fútbol”, explica. “Pero hay una disminución en la tasa marginal de éxito que eventualmente se vuelve negativa: si un país es demasiado rico, los niños pueden elegir otros deportes o videojuegos en lugar de jugar fútbol. Incluso hoy, el fútbol sigue siendo un deporte jugado principalmente por personas de clase trabajadora y clase media”.
El tamaño de la población
Klement sustenta que en un país con más habitantes, la reserva de talento es mayor y, por tanto, existen más posibilidades de que desarrolle jugadores de élite.
“Pero entonces, ¿por qué países como China e India tienen un rendimiento tan pobre en fútbol?”, se cuestiona. “El problema es que la reserva de talento solo importa si el fútbol es un deporte masivo”.
La temperatura, crucial
Para Klement, la temperatura ideal para el fútbol parece ser 14 °C, aproximadamente la temperatura anual promedio experimentada en gran parte del sur de Europa y Sudamérica.
“¿Es una sorpresa que, aparte de Inglaterra en 1966 y Alemania en 1954, 1974, 1990 y 2014, todas las Copas Mundiales hayan sido ganadas por países de estas áreas?”, postula el economista y matemático.
Acoger un Mundial ayuda
Otra variable que Klement cita en sus pronósticos es ser anfitrión de un Mundial, pese a que Estados Unidos, Canadá y México no pasarán de cuartos de final en esta edición.
“El apoyo de la mayoría de los aficionados en un estadio le da a un equipo esa pequeña ventaja que puede marcar la diferencia entre ganar, empatar y perder”.
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