Bloomberg Línea — El peso colombiano (USDCOP) se consolida en junio como la moneda más apreciada frente al dólar con respecto a sus principales pares regionales.
La moneda colombiana se ha apreciado en junio un 3,24% frente al dólar estadounidense previo a las elecciones a la Presidencia de este domingo.
En el año, el peso colombiano es la moneda que más se ha apreciado con un avance acumulado del 9,68%, hasta este 17 de junio (15:30 ET).
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Este desempeño es mejor que el del colón costarricense (9,57%), el guaraní paraguayo (8,13%) y el peso dominicano (7,94%).
En la otra cara, las monedas de peor desempeño en la región en el año son el sol peruano (-0,47), el lempira hondureño (-1,59%) y el peso uruguayo (-2,79%).
Definitivamente, “la mayor parte de la explicación de la apreciación del peso colombiano en las últimas semanas tiene que ver con la mayor probabilidad otorgada por el mercado a una victoria de Abelardo De la Espriella el próximo domingo”, dijo a Bloomberg Línea Daniel Velandia, líder de Investigación de la firma financiera Credicorp. “El mercado está descontando e incorporando ya este escenario en los mercados”.
Peso colombiano
En ese sentido, afirmó que, si se materializa una victoria del candidato de la ultraderecha en las elecciones del domingo, podría existir espacio para una apreciación adicional del peso, con una caída de entre 200 y 250 pesos en la tasa de cambio durante los días o semanas posteriores a la elección.
Por el contrario, indicó que una eventual victoria del izquierdista Iván Cepeda, quien es respaldado por el actual mandatario del país, Gustavo Petro, podría provocar “una reversión muy fuerte” de la tendencia reciente debido a un aumento de la aversión al riesgo.
Además, prevé que parte de los flujos de capital que han ingresado al país apostando por un resultado político a favor de la derecha tenderían a revertirse, lo que ejercerá una presión considerable sobre el tipo de cambio.
A su juicio, un escenario adverso para la derecha podría desencadenar una depreciación mucho más pronunciada sobre el peso colombiano, llevando la tasa de cambio incluso cerca de los COP$4.000 en las próximas semanas, en una dinámica similar a la observada tras la elección presidencial de 2022.
En la primera vuelta de las elecciones a la Presidencia, Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, fue el candidato más votado con 10,3 millones de votos (43,78 %), en tanto que Cepeda obtuvo 9,7 millones (40,98 %).
El peso colombiano extiende su buena racha

En todo caso, el año pasado el peso colombiano fue la segunda moneda más fuerte de Latinoamérica bajo una administración de izquierda.
Según el listado de Bloomberg, el guaraní paraguayo (USDPYG), el peso colombiano (USDCOP) y el peso mexicano (USDMXN) lideraron en la región durante este año.
A estos les siguieron el peso uruguayo (USDUYU), el real brasileño (USDBRL) y el sol peruano (USDPEN).
El peso chileno (USDCLP) también presentó un desempeño favorable.
En el caso del peso colombiano, la apreciación estuvo impulsada por las ventas de dólares realizadas por el Ministerio de Hacienda para atender necesidades de deuda, así como por la debilidad global del dólar y las expectativas de tasas de interés más altas en Colombia.
Precisamente, el BBVA resaltó el papel del carry trade como un soporte clave para la moneda.
Globalmente, el índice DXY cayó a lo largo de 2025 reflejando el menor atractivo del billete verde ante los recortes de tasas de la Reserva Federal, una baja en la aversión global al riesgo y el cierre parcial del gobierno estadounidense iniciado en octubre.
Otras fuerzas que influyen en el dólar

“Pienso que los resultados de las elecciones de primera vuelta son la fuerza que está impulsando al peso en este momento, con muchos inversionistas apostando por un cambio de gobierno y por el trade electoral”, dijo a este medio el analista financiero Gregorio Gandini. “Pero hay otras fuerzas importantes, como el mayor endeudamiento en dólares y el aumento de las remesas, que también apoyan esta tendencia”.
En su opinión, de darse la finalización de la guerra en Irán, el dólar podría debilitarse y darle más fuerza al peso.
Paula Chaves, analista de Mercados de Greyhound Trading, dice que el factor más importante ha sido la alta correlación que está mostrando Colombia con Wall Street.
“Durante gran parte de las últimas semanas, los principales índices estadounidenses han estado buscando nuevos máximos históricos, generando un entorno favorable para los activos de riesgo y para los mercados emergentes”, dijo la analista.
Cuando Wall Street entra en una fase de expansión y apetito por riesgo, países como Colombia suelen beneficiarse mediante mayores flujos de capital y una mayor demanda por sus activos financieros.
Adicionalmente, dijo que están observando un muy buen macrociclo para las monedas emergentes.
Los inversionistas globales han mostrado una mayor disposición a asumir riesgo en busca de retornos más atractivos, y Colombia destaca por mantener tasas de interés relativamente elevadas frente a otras economías. “Esto ha favorecido la entrada de capitales hacia activos locales y ha impulsado la valorización del peso frente a gran parte de las monedas de la región”, apuntó.
Daniel Velandia, de Credicorp, dijo que en las últimas semanas se ha registrado un efecto favorable para el peso colombiano derivado de unos precios del petróleo considerablemente más altos de lo inicialmente previsto, incluso pese a las correcciones observadas en los últimos días.
Este comportamiento ha contribuido a mejorar el apetito por los activos colombianos en medio de los choques energéticos provocados por la guerra en Irán.
Según señaló el analista de Credicorp, la proporción de las exportaciones de petróleo y sus derivados respecto al PIB es una de las más elevadas de Latinoamérica, lo que ha generado una mejora en los términos de intercambio y ha favorecido la apreciación del peso colombiano.
Latinoamérica y el Caribe aportaron un 11% de la producción mundial de petróleo y cerca del 6% de gas natural en 2025, previo a la guerra en Irán y la escalada de los precios, según un informe de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde).
Brasil, México, Venezuela, Argentina, Colombia, Guyana y Ecuador representan el 87% de la producción regional.
Cada uno de estos países tuvo participaciones superiores al 5% del total regional, de acuerdo con el balance.
El año pasado cerca del 46% de la producción petrolera se destinó a exportaciones.
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