Bloomberg Línea — Las acciones estadounidenses iniciaron la jornada del martes con pocos cambios, en medio de una lectura de inflación subyacente más débil de lo previsto, que reforzó la percepción de que las presiones sobre los precios continúan moderándose y dio alivio tanto al mercado accionario como al de bonos.
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Los índices bursátiles abren prácticamente planos, mientras los rendimientos de los Tesoros retrocedieron a lo largo de la curva, en una sesión marcada además por el inicio de la temporada de resultados y por un trasfondo político que mantiene en vilo a los mercados. El S&P 500 sube 0,03%, mientras que el Nasdaq avanza 0,05%. El Dow Jones Industrial cede -0,16%.
El dato clave de la jornada fue el índice de precios al consumidor subyacente de diciembre, que excluye alimentos y energía, y que subió un 0,2% mensual, por debajo del consenso que apuntaba a un 0,3%. En términos interanuales, la inflación núcleo avanzó un 2,6%, igualando un mínimo de cuatro años. La cifra fue interpretada como una señal más convincente de enfriamiento inflacionario, luego de que el reporte previo estuviera distorsionado por problemas en la recolección de datos durante el prolongado cierre del gobierno federal.
Economistas destacaron que en noviembre el Buró de Estadísticas Laborales tuvo que asumir precios planos en algunos componentes, especialmente en vivienda, lo que había generado dudas sobre la tendencia real. En diciembre, se observó un repunte en los costos de vivienda, que el propio organismo identificó como el mayor aporte al avance mensual del índice, junto con un alza en los precios de la indumentaria.

Sin embargo, varias categorías mostraron caídas, entre ellas electrodomésticos y vehículos usados, mientras que los costos de reparación de automóviles registraron el mayor descenso jamás observado. En conjunto, el balance fue suficiente para reavivar levemente el apetito por riesgo en Wall Street.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos y cinco años, los más sensibles a la política monetaria, cayeron alrededor de tres puntos básicos, con la tasa del bono a dos años acercándose al 3,5%. Los contratos de swaps mostraron que el mercado descarta recortes en la reunión de la Reserva Federal de este mes, pero ya descuenta plenamente una baja de tasas hacia junio.
Tiffany Wilding, economista de Pimco, señaló en Bloomberg Television que el informe presenta “un panorama mixto” que la Fed deberá analizar con cuidado, aunque consideró que, tras recortar 75 puntos básicos en las últimas tres reuniones de 2025, los funcionarios se sienten cómodos haciendo una pausa en el corto plazo.
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En el plano corporativo, las acciones de JPMorgan Chase (JPM) avanzaron tras dar inicio a la temporada de resultados del sector financiero. El mercado se prepara para conocer en los próximos días los balances de Bank of America (BAC), Wells Fargo (WFC), Citigroup (C), Goldman Sachs (GS) y Morgan Stanley (MS). En conjunto, se espera que los grandes bancos registren su segundo mayor beneficio anual de la historia, apoyados en cambios de política impulsados por el presidente Donald Trump, aunque el contexto político también introduce nuevas fuentes de incertidumbre.
Esas dudas se reflejaron con fuerza en otros mercados. El oro se mantuvo cerca de máximos históricos, en torno a los US$4.590 la onza, mientras los inversores seguían de cerca la escalada de tensiones entre la Casa Blanca y la Reserva Federal.
Las renovadas críticas del gobierno a Jerome Powell y la investigación del Departamento de Justicia sobre el banco central reavivaron el llamado “sell America trade”, con presión sobre el dólar y episodios de volatilidad en los Tesoros. Analistas de BNP Paribas advirtieron que la independencia de la Fed y la trayectoria futura de las tasas seguirán siendo factores clave para el mercado del oro durante buena parte de 2026, en un contexto de flujos especulativos y fuerte demanda de cobertura.

Las materias primas industriales, por su parte, tomaron un respiro tras un comienzo de año explosivo. El cobre se estabilizó cerca de niveles récord por encima de los US$13.000 la tonelada y el aluminio retrocedió levemente desde máximos de más de tres años.
El rally ha estado sustentado por expectativas de oferta ajustada, recortes de tasas de la Fed y el impulso de la demanda vinculada a la inteligencia artificial, aunque persisten dudas sobre la fortaleza del consumo en China y sobre el impacto de nuevas tensiones geopolíticas, especialmente tras los anuncios de aranceles estadounidenses relacionados con Irán.
El petróleo también fue protagonista. El Brent superó brevemente los US$65 por barril, su nivel más alto desde noviembre, impulsado por la escalada de riesgos geopolíticos que van desde la presión de Estados Unidos sobre Irán hasta ataques a buques cerca de una terminal clave para el crudo kazajo en el Mar Negro.
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El trasfondo político volvió a ocupar un lugar central en la narrativa de mercado. Directivos de primer nivel, como Jamie Dimon de JPMorgan y Robin Vince de Bank of New York Mellon, alertaron que los ataques a la Reserva Federal son contraproducentes y podrían elevar las expectativas de inflación y los costos de financiamiento.
A nivel internacional, un grupo inusualmente amplio de banqueros centrales expresó su “plena solidaridad” con Powell, subrayando que la independencia de los bancos centrales es un pilar de la estabilidad financiera y económica global.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
Las preocupaciones renovadas sobre la independencia de la Reserva Federal han vuelto a presionar a los activos estadounidenses al inicio de la semana, aunque el impacto inicial se fue moderando a lo largo de la sesión del lunes. Con un tono más estable en los mercados, la atención vuelve a centrarse el martes en los datos macroeconómicos tras una inflación que debilitó al billete verde.
En medio de ese contexto, las monedas latinoamericanas muestran un desempeño al alza. El peso colombiano (USDCOP), el mexicano (USDMXN) y el chileno (USDCLP) avanzan, al igual que el real brasileño (USDBRL) y el sol peruano (USDPEN). El peso argentino (USDARS) se desliga y pierde.

Las divisas de América Latina iniciaron el año con un desempeño sólido y mantuvieron un sesgo más firme al comienzo de la semana, en un contexto marcado por la debilidad del dólar y un fuerte repunte de los metales preciosos e industriales.
BBVA destaca que el peso colombiano ha sido difícil de negociar, al romper algunas de sus correlaciones habituales con los fundamentales y mostrar una volatilidad intradiaria elevada. Aun así, la divisa se mantiene cerca de máximos de tres años.
Las noticias corporativas del día:
- JPMorgan Chase (JPM) advirtió que la propuesta del presidente Donald Trump de imponer un tope del 10% a las tasas de interés de tarjetas de crédito podría afectar gravemente su negocio, al considerar que obligaría a una transformación significativa de su unidad de tarjetas, que generó US$7.280 millones en ingresos trimestrales y tiene préstamos por US$247.800 millones.
- US Bancorp (USB) anunció la compra de la firma de corretaje BTIG por hasta US$1.000 millones, como parte de su estrategia para expandirse en banca de inversión y operaciones bursátiles. El acuerdo contempla un pago inicial de US$725 millones y un adicional de US$275 millones condicionado al cumplimiento de metas en tres años.

- Meta (META) comenzó a recortar más de 1.000 empleos en su división Reality Labs, en el marco de un giro estratégico que reduce la inversión en metaverso y realidad virtual para priorizar el desarrollo de dispositivos con inteligencia artificial, como gafas y funciones móviles. Los despidos afectan aproximadamente al 10% de los 15.000 empleados del área, que ha acumulado pérdidas por más de US$70.000 millones desde 2021.
- Pimco respaldó su estrategia de sobreponderar bonos hipotecarios tras la orden del presidente Donald Trump de que Fannie Mae y Freddie Mac compren US$200.000 millones en estos activos para reducir el costo de las hipotecas a 30 años, lo que impulsó al índice Bloomberg MBS un 0,53% en un día. El CIO Daniel Ivascyn señaló que aunque la decisión oficial no motivó su posición, sí refuerza su visión alcista, destacando que los bonos hipotecarios siguen ofreciendo valor frente a los corporativos.













