Bloomberg Línea — Al subir al SUV Koleos, el asiento del conductor se ajusta automáticamente a la última configuración utilizada. Si hace frío, es posible no solo encender la calefacción, sino también calentar los asientos de los cinco pasajeros. A temperaturas elevadas, también es posible ventilar los asientos con aire frío.
Entre los elementos de seguridad, destacan el asistente de estacionamiento autónomo (el sistema realiza automáticamente toda la maniobra), el limitador de velocidad, las alertas de permanencia en el carril y el frenado automático, además de una cámara 3D de 360 grados.
La propuesta parece la de un vehículo de lujo, considerando el estándar histórico del mercado brasileño, pero se trata del primer modelo híbrido lanzado por Renault en Brasil, con un precio sugerido a partir de R$289.990 (US$57.914).
“Es un auto de lujo asequible. Renault tiene vocación de marca generalista, pero cada vez ofrece más a un público amplio una experiencia premium en sus productos”, afirma el director comercial de la marca, Aldo Costa, en una entrevista con Bloomberg Línea.
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Según el directivo, Renault ha estado desarrollando esta estrategia a nivel global. “Incluso en Brasil, donde hemos elevado el nivel de la marca. [El Koleos] no está necesariamente destinado al segmento de lujo, pero lo compra un cliente más sofisticado y exigente”, afirmó.
Los entusiastas del mercado automotriz han afirmado en las redes sociales que el Koleos es un “SUV chino” o un “modelo Volvo”. Esto se debe a que su plataforma es compartida con la china Geely, que también se utiliza en la fabricación de vehículos de la marca Volvo. El Koleos cuenta además con la firma Alpine, la marca deportiva del grupo francés. “El ADN francés se mantiene”, dice Costa.
Renault y Geely tienen una alianza en Brasil, que prevé la distribución y el desarrollo conjunto de nuevos modelos.
El directivo agrega que la estrategia es colocar en cada segmento en el que Renault se introduce productos que se conviertan en referencia, comenzando con la llegada del SUV de entrada Kardian, pasando por el SUV mediano Boreal y, más recientemente, el Koleos.
Renault considera que los principales competidores del Koleos son algunos modelos emblemáticos de la categoría de SUV de mayor tamaño: el Tiguan (Volkswagen); el RAV4 (Toyota); el Song Plus Premium (BYD); el Haval (GWM) y la versión de gama alta del Commander (Jeep).

El directivo afirma que Renault ha entrado en su tercera fase en Brasil. La primera comenzó a mediados de la década de 1990, cuando los productos se adaptaban poco al mercado local.
“Los autos estaban muy orientados al mercado europeo, pero aun así llegaron aquí y conquistaron a los consumidores con características interesantes y una propuesta más sofisticada”.
Sin embargo, la estrategia no sería sostenible con el crecimiento que el fabricante buscaba en el país, añade Costa. Posteriormente, Renault se centró en el volumen de ventas, con plataformas de buena relación costo-beneficio.
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Nuevo perfil del consumidor
Para Costa, el consumidor es cada vez más exigente y busca productos más sofisticados, incluso en rangos de precios más elevados. “Entre R$120.000 [US$23.965] y R$200.000 [US$39.942], ofrecemos una propuesta de mayor valor”, afirma.
El fabricante no hace comentarios sobre las metas de ventas de modelos específicos, pero el ejecutivo señala que el Koleos viene a ampliar la presencia de Renault. “Durante mucho tiempo, la oferta estuvo limitada en el mercado brasileño, pasando del Kwid al Duster, que es un SUV compacto”.

En su opinión, la marca está lista para atender a una cobertura mucho mayor del mercado, de acuerdo con las tendencias de crecimiento del sector a nivel local.
Asegura que el plan de cambiar el posicionamiento por tercera vez comenzó incluso antes de que llegara al país la última oleada de marcas chinas.
“La nueva estrategia se venía discutiendo desde un poco antes de la pandemia, con prioridad para Europa y, a continuación, para la expansión internacional. Brasil ya estaba en esa hoja de ruta, que casó con la llegada de nuevos competidores. No fue una reacción ante los chinos”, afirma.













