La semana pasada, las tasas de largo plazo alcanzaron su nivel más alto desde la Crisis Financiera Global sin un detonante claro que explique una subida de tal magnitud.
El escenario base prevé dos recortes de tasas por parte de la Reserva Federal en 2026 (junio y septiembre), bajo el supuesto de que el banco central “pase por alto” los shocks en el precio del petróleo al evaluar la inflación general.
El posible aumento responde a la combinación de tasas de equilibrio en ascenso y la recuperación de las primas por plazo a nivel global, según los estrategas de Deutsche Bank.
Esta es la visión de cuatro expertos en renta fija consultados por Bloomberg Línea acerca de sus preferencias de posicionamiento en los instrumentos soberanos de Estados Unidos.
El bono con vencimiento a una década es, tradicionalmente, la espina dorsal del mercado de valores. Sin embargo, está atravesado por una enorme volatilidad, hoy en día.
Los rendimientos a más corto plazo también alcanzaron nuevos máximos, profundizando una venta impulsada por las expectativas de que la Fed mantendrá las tasas elevadas ante la oferta de deuda del Tesoro
Para los inversores, la cuestión ahora es si los rendimientos en torno al 4% son atractivos y si ofrecen una compensación suficiente por el riesgo de que la Fed no controle la inflación
Según Jupiter, que administra US$53.000 millones en activos, “hay suficientes datos para que la Fed se detenga pronto” en su política de endurecimiento monetario
Bloomberg Línea dialogó con analistas financieros para conocer cuáles son sus preferencias, tanto para los perfiles conservadores como para los más audaces
Se espera un aumento del 8% interanual y se especula sobre una tercera alza en las tasas. Argentina prolongará su suba, rebote en ventas minoristas en Brasil y expectativas de alta suba de tasas en Chile